VEN A LA ORILLA Y QUÉDATE CONMIGO. PODRÁS CONOCERME A TRAVÉS DE MIS RELATOS Y MI POESÍA. TAMBIÉN CON ALGUNOS DE MIS PENSAMIENTOS Y OPINIONES. SIEMPRE QUE VENGAS ENCONTRARÁS ALGO DE CULTURA Y ARTE. Y TODO AQUELLO QUE CREA QUE TE PUEDE INTERESAR.
SE ME OLVIDABA PRESENTARME: SOY MOS Y ESTA ES LA ORILLA DE LAS PALABRAS; EL LUGAR DONDE SIEMPRE SERÁS BIEN RECIBIDO.

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viernes, 24 de mayo de 2013

MOS RESPONDE VUESTRAS PREGUNTAS



En menudo lío me he metido, queridos visitantes. El caso es que he querido contestar a todas las preguntas y en el orden que fueron llegando a la orilla. Ahora os toca leer a vosotros. Servíos un café, una cerveza,… y tomároslo con calma porque os llevará unos minutos. Ah, y gracias por preguntar. Algún día seré yo el que os pregunte.
 PEDRO LUIS LÓPEZ PÉREZ http://poesiayvivencias.blogspot.com.es/
 ¿Crees que sirvió para algo la Movida y los cambios de los 80? La “Movida” fue un movimiento cultural que comenzó en Madrid y se extendió  al resto del país. Sus primeros pasos se dieron en la música propiciando muchos grupos innovadores que rompieron con el clasicismo un tanto arcaico y dominante en los últimos años de la dictadura.  Después pasó al cine y en menor medida a la literatura. Lo cierto es que fue como una llegada de aire fresco cargado de libertad coincidiendo con la apertura democrática de España. Creo que sí sirvió como forma de expresión y como apertura a una realidad que pedía la sociedad.
 ¿Es el Monasterio de Piedra donde está tomada esta fotografía? En efecto, está tomada allí. Un lugar mágico que ya he visitado en cuatro ocasiones. 
¿Qué opinas de la escasez de alimentos y manufacturas hechas en España, sustituidas por otras que vienen de fuera? Pensar que teníamos azúcar, tabaco, maíz, trigo, espárragos, zapatos, juguetes, etc. Pues opino que no me gusta nada. Es parte de la apertura global de los mercados impuesta por los grandes empresarios y los gobiernos donde todo vale por conseguir mayores beneficios destruyendo la producción propia y los puestos de trabajo que eso conlleva.   
¿Cómo andas de triglicéridos y colesterol? Qué pillín, Rafa. Tú has visto en las fotos que peso lo mío y has dicho de triglicéridos y colesterol el Mos estará a tope. Casualmente hace diez días me hice una analítica y tengo 180 de colesterol y 80 de triglicéridos. Y todo lo demás también en los niveles normales.
¿En qué momento del día te encuentras de peor humor? Lo digo para saber a qué atenerme a la hora de dejarte comentarios.  Por la mañana, según me levanto. Pero pierde cuidado porque tú eres un cachondo y es difícil cabrearse contigo.
Y la tercera y crucial es si te gusta el pollo asado  con patatas a la brava. Y ojo que esta pregunta es transcendental, ya que si te gusta y te pones hasta el culo, la respuesta ya la tengo en la primera. Me encanta el pollo asado pero con patatas con ajo, perejil y pimienta. Que no, Rafa, que el pollo no da colesterol, que te lo digo yo.   
 ¿Cuál es el secreto para tener esa cara de felicidad?  Exageras mucho, Yolanda. Lo que pasa es que las fotos que cuelgo están tomadas en días de vacaciones o de escapadas de fin de semana y claro, uno está feliz de estar de descanso y en buena compañía.
¿En qué o de qué manera te inspiras para tus relatos? Hay un poco de todo; me explico: un relato puede surgirme de una noticia leída en el periódico. Otras veces de observar, de fijarme en el comportamiento de la gente; de una conversación oída, de la necesidad de expresar mis puntos de vista… La verdad es que soy muy observador y muchos de mis textos reflejan situaciones que veo o que me cuentan. También hay veces que dejo fluir a la imaginación y ella es la que me guía por el camino que tomará la historia que cuento.
¿Cuál es tu momento idóneo para escribir? Aprovecho las tardes que es cuando más tiempo libre tengo aunque, a veces, me viene la inspiración a altas horas y me levanto para no dejar escapar a las musas.
¿Cuál es el lugar preferido en el que imaginas o escribes? Suelo escribir en un pequeño rincón que tengo con una mesa en una terraza acristalada de mi vivienda desde donde diviso la calle y el deambular de la gente. También escribo en un cuarto con escritorio donde tengo el ordenador de sobremesa que es el único que tengo.
¿Cuándo nace en ti el amor por la poesía y la narrativa? Si te refieres al hecho de escribir poesía y narrativa nació muy tarde; justamente a finales de 1994 que es cuando me inscribí en un taller literario para intentar mejorar algo que siempre me había gustado: la narrativa. Tenía entonces 34 años. Después hubo unos años de escasa actividad y más tarde retomé la escritura introduciéndome en asociaciones literarias.
¿Qué esperas del mundo del blog? El mundo del blog me ha dado grandes satisfacciones porque me he rodeado de gente que me aporta sus inquietudes literarias o su forma de ser a través de sus propios blogs. Y de todos aprendes algo porque nos vamos conociendo cada vez más.
¿Qué es un amigo para ti? Difícil pregunta, Gustavo. Yo creo que en un amigo se tienen que dar una serie de valores y características afines a uno mismo. Me estoy acordando de frases célebres sobre la amistad que vienen a decir que un amigo necesita cierto paralelismo de vida contigo, un pensamiento común y una emulación de fines. También otra cita que dice que en la prosperidad nuestros amigos nos conocen y en la adversidad nosotros conocemos a nuestros amigos. Valdría decir que un amigo es una persona con la que puedes pensar en voz alta; ser tu mismo tal cual. Por supuesto una amistad no puede sobrevivir si no hay una estima hacia ese amigo. En fin, difícil pregunta, amigo.
ISABEL MARTÍNEZ BARQUERO http://elcobijodeunadesalmada.blogspot.com.es   
Escribes bien y transmites, ¿te has planteado alguna vez publicar? Gracias, paisana, por tus palabras pero considero que no estoy a la altura para poder publicar. Hay que estar muy cualificado para ello. Por eso ni me lo he planteado; quizás con el tiempo…
¿Echas de menos la tierra murciana? A veces sí porque siempre te tiran tus raíces. Nací en Cieza y cuando tenía un año mis padres se trasladaron a Alcantarilla. Cumplidos los cuatro años a mi padre, ferroviario, le dieron residencia en Avilés (Asturias); después Venta de Baños y Palencia y más tarde Madrid, ciudad a la que llegué con trece años. Todos los veranos íbamos a Murcia para ver a mis tíos y primos. Así  volvíamos a nuestros orígenes. Después, ya casado, he ido en varias ocasiones y me he sentido muy bien allí con los míos y la tierra que me vio nacer.
¿Cuál es tu plato favorito? De Murcia la pipirrana y las chuletas de cordero con patatas al ajo cabañil. Me encanta el arroz negro que yo hago y la paella de marisco que hace mi mujer.   
MARÍA http://poemasrecopiladosdemaria.blogspot.com.es/                                                                                                                                                                                                    ¿A qué edad comenzó tu vocación de escritor y cuál fue la primera poesía o relato                                                   que escribiste?  No fue exactamente vocación, María. Más bien intentar ocupar mi tiempo libre con la escritura, algo que siempre me gustó. Mis primeros poemas se remontan a los quince años y eran poemas de adolescente enamorado hacia su chica de entonces. Mi primer relato oficial fue AQUEL NIÑO (http://mosenlaorilla.blogspot.com.es/2012/12/aquel-nino.html ), un relato que me surgió casi de repente en pleno taller literario en diciembre de 1994.   
¿Hay algo que no has hecho en tu vida y te gustaría realizar?   Sí, claro: montar en globo, en helicóptero, escribir una novela, viajar al continente americano, aprender inglés… otras ya las descarto como aprender a tocar el piano o saber solfeo.     
¿A qué temes en la vida? Supongo que al dolor físico. También a las penurias económicas y a que le hagan daño a los míos.
¿Qué fue lo primero que escribiste y que te hizo saber que podías ser escritor? AQUEL NIÑO supuso para mí un triunfo porque logré llegar al interior de Nora Viviana, la profesora del taller literario, y al resto de compañeros. Pero, por supuesto, no me hizo pensar en ser escritor. Más bien a seguir creando historias que calasen en los corazones.
¿Qué cambiarías de tu vida? Supongo que varios de mis defectos como cierta pereza, ser algo indiscreto a veces, poco perseverante…y muchas cosas más.
¿Cuáles son tus escritores favoritos? El que más Gabriel García Márquez. Luego Alessandro Baricco, Paul Auster, Miguel Delibes, Almudena Grandes, Rosa Montero.  En poesía Federico García Lorca, Pablo Neruda, Luis García Montero, entre otros.
¿Qué cosas te inspiran o motivan a la hora de escribir? Muchos relatos vienen de la observación y de las conversaciones sobre ciertos temas en las que participo. Otros se me ocurren como una forma de denunciar algo que ocurre en la sociedad. Algunos por puro entretenimiento.
¿Prefieres escribir de noche o de día? Para escribir me da igual la noche o el día. Lo más importante es aislarme y no dejar escapar las musas.
Del uno al diez ¿cómo puntuarías el valor de la amistad? Por lo menos un nueve.
MARÍA DEL CARMEN NAZER http://mcarmennazer.blogspot.com.es
¿Tendrías la valentía de volar conmigo más allá de las nubes a buscar sueños escondidos? Claro que sí, María del Carmen. Ten en cuenta que yo también tengo sueños perdidos que necesito encontrar para seguir viviendo. En algún lugar están esperándonos a cada uno de nosotros.
¿Serías capaz de  ayudarme a buscar mi diamante perdido, encontrármelo y compartir mi luz…? Estoy convencido que ese diamante perdido está dentro de ti, te acompaña siempre y brilla a través de tus ojos y tu bondad con toda la luz que emite. Esa luz llega después a todos los que te leemos a través de tus versos.
¿Has estado en México? No pero me gustaría conocerlo al igual que otros países latinoamericanos.
¿Qué es para ti el amor? Otra difícil pregunta, Carlos. Y más para explicarlo brevemente. Diré que el amor en un sentido general es el sentimiento más puro que mueve el mundo y hace que no estalle en mil pedazos. A nivel más particular el amor es la voluntad que ponemos para hacer la felicidad de nuestra pareja y ella hacia nosotros.
¿Qué crees de la situación actual de España? España se enfrenta a una situación grave debido al gran número de parados que hay actualmente (Tasa de paro del 26% según la encuesta de población activa). Numerosas familias están siendo desalojadas de sus casas por no poder pagar las hipotecas bancarias adquiridas en años anteriores por la falta de trabajo. El déficit público de la nación crece y el gobierno  recorta gastos a base de privatizar la sanidad, subir impuestos, suprimir ayudas sociales y reformando las leyes laborales para, supuestamente, frenar el desempleo que, sin embargo, no ha hecho más que aumentar. La Unión Europea exige medidas de austeridad para que España cumpla los plazos para pagar su déficit y está ahogando seriamente al país. Me temo que será muy costoso poder recuperarnos económicamente y socialmente con el panorama que tenemos al día de hoy.
Cuáles son los valores que más aprecias o son más significativos para ti (destaca tres). La generosidad, la solidaridad y la compasión.
¿Te has planteado el editar tan maravillosos relatos o escribir una novela? A ver: reconozco que algunos relatos no están mal pero considero que no son suficientemente buenos como para editarlos. La novela es algo que se me resiste aunque no descarto que lo intente.
¿Qué significa escribir para ti? Me refiero a si supone esfuerzo o es algo que realizas con total facilidad. La mayoría de los relatos me llevan bastante tiempo porque tardo mucho en componerlos y en revisarlos. Cuando no los reviso lo suficiente se nota que no están redondos, que les falta o les sobra algo. Reconozco que me falta fluidez a la hora de escribir. La receta para eso es escribir, escribir y escribir.
¿Qué te empujó a escribir por primera vez? Siempre fui un tipo introvertido que no dejaba escapar todo lo que sentía en su interior. Tal vez ser consciente de eso me animase a escribir y sacar en las historias y poemas que escribo parte de mí.

¿Buscas el momento y ambiente adecuado, o la inspiración te viene de pronto?
La idea de un relato puede surgir en cualquier momento. Es bueno llevar una libreta o apuntar en cualquier sitio las palabras clave que te ayuden para después desarrollar la historia.

Si pudieras volver atrás en el tiempo, ¿qué cambiarías de lo que has vivido?
Varios errores de juventud que entonces no eres consciente que los estás cometiendo y que marcarán tu futuro después pero, por otro lado, creo que uno es como es y tus errores también forman parte de ti.
A estas alturas de tu vida, ¿eliminarías algún suceso o algo que hayas hecho? Esos mismos errores de los que he hablado anteriormente como puede ser no haber estudiado más, abandonar algunos proyectos,…pero la vida sigue su curso.

¿Has creado algún personaje para un relato que te hubiese gustado ser?
Qué bonita pregunta, Maite. Pues mira, hay un personaje que le tengo siempre mucho cariño; que no me hubiera importado ser y vivir todas las vivencias que él vivió en mi relato “SE LLAMA ZACARÍAS”: http://mosenlaorilla.blogspot.com.es/2009/11/se-llama-zacarias.html

Y me encantaría saber cuál es tu libro favorito y por qué.
El libro que más huella dejó en mí fue CIEN AÑOS DE SOLEDAD de Gabriel García Márquez. Es pura magia escrita por alguien que es uno de los mejores escritores en lengua española. Te recomiendo que lo leas si no lo has hecho ya. Recuerdo que lo leía en el metro después de dejar a mi novia en su casa desde la Plaza Castilla hasta Atocha, donde debía bajarme, y muchísimas veces me pasaba de estación por atraparme tanto su lectura.
¿Qué pregunta te gustaría que te hiciésemos? Ahora mismo me he quedado en blanco. Supongo que alguna en concreto sobre alguno de mis relatos o poemas.

¿Cuánto tiempo dedicas a pensar en el blog y las entradas correspondientes?
Reconozco que el blog me ha dado muchas satisfacciones personales y que he conocido a gente maravillosa que entra y me lee. También suelo entrar en vuestros blogs y eso conlleva gastar (que no perder), parte del tiempo que le quitamos a otros menesteres. En cuanto a las entradas suelo pensar, en los días previos, qué puedo colgar.

¿Crees que te es indispensable este espacio?
Creo que sí. Es que es el único espacio propio que tengo. No quiero otras redes sociales para comunicarme. Tampoco, de momento, me parecen necesarias para mis objetivos.
¿Qué son las perdices (no la perdiz)? Paisana María, las perdices son las aves que se comen los príncipes y las princesas en los cuentos de final feliz. Está clarísimo.
¿Cuál es tu fruta favorita? Me gusta mucho la piña natural. También el kiwi.
¿Por qué la inquisición quemó por bruja a una paisana nuestra? (No era antepasada mía por cierto, ja, ja). ¿Sólo a una?, seguro que fueron decenas de brujas y poseídos por el demonio, paisana. Ten en cuenta que la Santa Inquisición se quitó del medio a todo el que le estorbaba. Tú puedes estar tranquila que tu brujería no entraría en sus deliberaciones inquisitorias. Aunque, no sé yo… de ese tribunal no podías fiarte.
¿Te sientes más cómodo escribiendo poesía, o relatos? Hasta hace poco escribía con más facilidad y comodidad los relatos. Ahora, de un tiempo a esta parte, me gusta mucho practicar con la poesía y me siento igual de a gusto creando versos.
¿Autor o autores favoritos? Hay muchos. Los que ya he mencionado antes y añadiré Juan José Millás,  Marguerite Yourcenar,  Mario Vargas Llosa y José Luis Sampedro.
 3.- Un libro que te haya marcado de alguna forma más especial. Siempre repetiré que fue CIEN AÑOS DE SOLEDAD de Gabriel García Márquez.
¿Cuál es tu secreto confesable? Ah, pero ¿es que hay secretos confesables?
 ¿Eres de los que chupan la tapadera del yogur cuando la abres?  Sí, seguro que sí soy de esos.
 ¿Te han hecho alguna vez preguntas tan extrañas como estas?  Creo que no. Si acaso las de Rafa Hernández que tiene mucha guasa.
¿Qué te gustaría contarnos de vos? Prefiero que me preguntéis directamente más que yo largar un resumen de mí mismo sin orden ni concierto en unas cuantas parrafadas.

¿Qué te provoca escribir?
Intento escribir un poco de todos los géneros; intentarlo al menos. Hubo un tiempo en que me decanté por escribir historias con trasfondo social donde denunciaba todo aquello en que la sociedad veía yo que fallaba.  Por otro lado la poesía ha hecho desnudarme, enseñarme por dentro y volcarte más realmente en cada verso. Está claro que dependiendo de cómo transcurran mis días, escribo el relato de una manera o de otra. A no ser que trabaje sobre una historia plenamente pensada.

¿Qué significó para vos tener un blog?
Ya he dicho en varias ocasiones que no quiero FACEBOOK, ni TWITTER, ni siquiera quiero andar jugueteando con el GOOGLE +. De momento no entra en mis planes. Por eso mi blog es la pieza fundamental para salir al mundo; para mostrarme y a la vez conocer a los demás visitantes virtuales. Y ha sido a través de él como he contactado con personas muy valiosas e interesantes.
¿Cuándo comenzaste a escribir textos o poemas. (No a escribir en el pizarrín :):) Ya lo he dicho antes: en diciembre de 1994 con treinta y cuatro años recién cumplidos.
¿Qué pensaste, si es que pensaste algo, cuando me viste en Lérida? Algo así como qué mujer más bajita o asustada o catetilla:):):)
Gracias a Maribel Sánchez y aquel encuentro poético tan participativo que preparó con poetas de toda España, tuve el honor de conocerte, Trini. No pensé nada de eso pero era normal que estuvieses algo “asustada” porque viniste sola de Sevilla en el avión hasta Barcelona y luego en AVE hasta Lérida para encontrarte con un montón de gente desconocida al que nos unía las ganas de participar en aquel macrorecital poético del que todos salimos muy contentos y conociendo a gente extraordinaria como tú, apreciada maestra, poeta sin igual.
¿De no haberte dedicado a la escritura qué otra arte te gustaría haber frecuentado? Me gusta la música a rabiar. Sin embargo nunca me dio por aprender a tocar algún instrumento, cosa que ahora lamento porque oigo melodías que me hacen soñar y me llegan muy adentro y hubiera dado mucho por haberlas compuesto yo.
¿Escribes a horas determinadas, quizá de madrugada, o simplemente a cualquier hora del día? Escribo mayormente por la tarde que es cuando tengo libre normalmente. También los fines de semana intentando conciliar la vida familiar con mi tiempo personal.
¿Percibes con claridad el trasfondo de quienes estamos detrás de un blog, solamente por los comentarios? No llego a tanto. Lo que sí se puede percibir es si el comentario responde a una lectura rápida y sin interés o, por el contrario, ha leído empapándose de la historia y lo que se quiere contar. Creo que a todos nos molestan los comentarios de pasada, sin demasiado interés por lo escrito. Para eso creo que es mejor no comentar.
¿Crees en la continuidad del espíritu? No entiendo muy bien esta pregunta. Respeto la fe y la religiosidad de las personas aunque yo no lo sea ni lo practique. Por otro lado tengo mi propia fe y mi propia espiritualidad y dentro de esa espiritualidad creo firmemente en que las personas que ya no están con nosotros y nos han querido nos siguen protegiendo y, en cierta manera, ayudando. En ese sentido sí creo en que su espíritu permanece vivo.
¿Qué personas han marcado tu vida y por qué? No es éste el lugar para hacer confesiones ni intimar profundamente. Por eso sólo diré que mi madre en un sentido y mi padre en el otro han marcado mucho mi vida. También otras personas han dejado y siguen dejando huella en mi vida. Me refiero a los amigos que tengo y que tanto valoro.
¿Qué le pedirías a Dios, si tuvieras la certeza de que te escucha y te concedería lo que vas a pedirle?
Pues creo que le pediría que salvara a todos los inocentes del mundo; a esos niños con cara de hambre sin culpa ninguna y a sus familias y que castigara a todos los malvados incluidos a todos los archimillonarios que han hecho sus fortunas pisoteando la honestidad y explotando la miseria y la necesidad de los demás.
¿Qué sobra y que falta en este mundo de la blogosfera?
Yo creo que aquí hay de todo como en el mundo real. Lo que hace falta es saber distinguir el polvo de la paja, lo bueno de lo malo.

¿Has escrito desde siempre? Me remito a respuestas anteriores.
¿Te gustaría publicar un libro? Sí, claro que me gustaría pero creo, y lo digo de verdad, que no reúno los requisitos necesarios para publicar ningún libro todavía.
¿Si sólo pudieras definirte en una palabra cual escogerías? Qué difícil, Ana, definirme con una sola palabra. Tal vez profundo me defina en ciertos significados de esta palabra. Pero prefiero que sean los demás quienes me pongan adjetivos.
¿Puedes leer o escribir con música? Escribir sí, a veces lo hago con música. Leer no; me gusta más el silencio para leer y concentrarme mejor en lo que estoy leyendo.

¿Te asusta la soledad?
Lo cierto es que nunca he estado solo. Tampoco me he sentido solo. Por tanto no he sentido la sensación de soledad pero si estuviera solo supongo que me refugiaría en mi mundo interior y en actividades que me llenaran ese vacío.

¿Lloras con facilidad? 
Soy bastante sensible y hay historias que me conmueven, Tesa. Lo de llorar con facilidad creo que no pero puede que llore más que la media.

¿Tienes rituales a la hora de ponerte a escribir? Diría que no. Si acaso procurar el silencio y el aislamiento para centrarme mucho en el hecho de escribir.
¿Utilizas la literatura como forma de conocerte internamente, de trabajar contigo mismo?
En ese sentido creo que no, pero no cabe duda que todos, en mayor o menor medida, dejamos parte de nosotros entre las líneas o los versos y de alguna manera nos define lo que escribimos; plasmamos muchas veces nuestra forma de pensar, las actitudes sobre algunos temas, la denuncia ante algo que vemos. Muchos personajes somos nosotros muy disfrazados y otros son los protagonistas que quisiéramos ser.
¿Quienes son tus referentes literarios?
He leído varios autores entre los que destacan los mencionados anteriormente pero supongo que de todos ellos te impregnas y coges detalles que te pueden servir a la hora de escribir pero no tengo ninguno como referente absoluto.
¿Has pensado alguna vez en dejar la orilla y adentrarte hacia zonas más profundas de la literatura? Estoy convencido de que si me adentro en grandes profundidades me ahogaré. Por lo tanto, prefiero quedarme en la orilla hasta que pueda navegar seguro por la literatura.
¿Dialogas a menudo con tu interior? Sí, continuamente. Soy un tipo de mucha vida interior.
¿Crees que la creatividad es una cualidad con la que nacemos o se puede aprender? La creatividad se puede aprender, sin duda. El talento personal unido a la constancia puede dar resultados increíbles. Si hay una predisposición innata, mejor que mejor.
¿Cómo lo haces para lograr meterte tan intensamente en los zapatos o la piel de tus personajes? Gracias Narci por valorarme así. Bueno, yo lo intento; procuro entender a mis personajes y vislumbrar cómo actuarían o cómo son. Para ello me sirvo de la observación cotidiana de la gente que me rodea o con la que dialogo.

2.- ¿Hay algún escritor al que puedas considerar una referencia en tu vida o/y en tu obra? No tengo ningún referente pero Gabriel García Márquez me apasiona.

3.- Y está quizá sea un poquitín indiscreta ¿Es esta propuesta un ensayo para las posibles preguntas que surjan en la presentación de alguna obra tuya que esté a punto de publicarse? Sí es así, te felicito por anticipado.
Ja, ja, ja, ja, ja, ¡qué bueno! Yo también te quiero, Narci. Yo también te quiero y aprecio mucho lo que escribes y me gusta leerte. También me pasa con muchos de mis seguidores. Si publico algo algún día te lo haré saber. Es más, estarás invitada a la fiesta que haré para esa ocasión.
¿Tienes algún sueño incumplido? Por supuesto que sí. Lo importante es seguir teniendo esos sueños que nos hagan vivir más ilusionados. Yo creo que los sueños van cambiando según vamos cumpliendo años. Los míos tienen que ver ahora mucho con mis hijas y lo que quisiera para ellas y su futuro.
2.- ¿Qué te llama más la atención, a primera vista, cuando conoces a alguien?
Soy un poco o bastante inocente porque de entrada a mí todo el mundo me parece bueno. Y como tal lo trato. Luego vienen las sorpresas y los chascos. A primera vista me fijo en la cara y la expresión de sus ojos. Luego en la forma de comportarse.
3.- ¿Ya te has comprado el traje nuevo? (Jijiji) Aún no. No sé a qué estoy esperando si lo mío no es adelgazar pero queda tiempo ¿no? (solo Belén me entiende esta respuesta)
¿Qué es para ti lo más importante en esta vida? Una de las cosas más importantes en esta vida es realizar la actividad que realmente te llene y te enriquezca como persona. Lamentablemente en una gran mayoría no es así y menos en los tiempos que corren donde hay que agarrarse a lo que sea para vivir. En otro aspecto  me parece muy importante la honestidad de las personas, el respeto y la educación.
¿Cómo te definirías, impulsivo, soñador, vitalista…?
Soy Sagitario y me considero un idealista, apasionado, profundo, de vida interior y soñador. Quizá lo que más sea es idealista y profundo.
¿De qué prescindirías, y qué te gustaría conseguir? Prescindiría de la etiqueta, de tener que codearme con gente a la que no pertenezco. También prescindiría de la rivalidad, de tener que competir a cada momento. Me gustaría conseguir estabilidad, tranquilidad para mí y los míos. Y no prescindiría ni de la música ni unas buenas películas ni de muchos libros.
¿Qué tipo de música te gusta escuchar, o cuáles son tus cantantes favoritos? Escucho casi todo tipo de música y me gusta mucho pero el flamenco se me resiste un poco. Tengo más de ochocientos cds con lo cual elegir un cantante o grupo se me hace difícil.

¿Te gusta viajar?
Sí, por supuesto. Es otra de las actividades que más me llenan y que hacemos siempre que se puede que no es tanto como quisiéramos.

¿De los sitios a los que hayas viajado, cuál/es te han gustado más? ¿Cuál es tu ciudad o pueblo preferido y por qué?
Me quedan muchos sitios por descubrir pero, por ejemplo, Lisboa y París me parecen ciudades con encanto. En España me gusta mucho Barcelona porque veo en ella una ciudad abierta y muy europea. Toledo me gusta por la historia que se respira en ella. Al igual que Cáceres y Granada.  En cuanto a pueblos no me decanto por ninguno en particular porque también hay verdaderas maravillas.
¿Qué harías si voy a España y paso a dejarte una botella de vino venezolano y de paso, a visitarte? Jajaja.... Pues que nos beberíamos la botella contigo y otra más de buen vino español si hiciera falta, estimada India.
¿Crees en Dios? Supongo que la fe se tiene o no se tiene. Damos gracias a Dios cuando nos salvamos de alguna desgracia o sentimos que nos ayuda. Los españoles, y otras naciones, estamos muy arraigados a la religión católica pero a muchos la vida nos demuestra que es muy difícil creer en Dios viendo la realidad del mundo y las injusticias que la humanidad soporta. Por consiguiente, se me hace complicado creer en un ser superior que permite todo eso.
¿Qué piensas de la justicia en España? Uf!!! ¡Tela, tortuga! La justicia está bajo mínimos y ahora, con los casos de políticos, yernos reales, toreros al volante y corruptos varios se está demostrando que hay una justicia para pobres y otra para  pudientes. Si tienes dinero estás salvado, si no al trullo de cabeza.
¿Cómo haces para estar siempre optimista? ¿Te doy esa impresión? Me alegro que sea así. No soy optimista pero procuro no tener que ver la botella siempre medio vacía. Me rodeo de amigos que me han aportado otra visión de la vida e intento exportarla a los demás. Nunca está de más quitarle hierro a los problemas y situaciones que nos aturden y preocupan. Lo cierto es que con el ánimo más optimista te enfrentas mejor a esos problemas. Y siempre es positivo intentar salir con una sonrisa.
Yo querría saber qué representa exactamente para ti estar en la orilla de las palabras.
Estimado Humberto: estar en la orilla de las palabras es mostrarme a través de mis escritos. Es darme a conocer a todos vosotros e intercambiar lecturas, opiniones, retos. Es encontrar gente interesante y talentos que tienen mucho que decir. Representa saber que hay personas que se sienten cómodas en esta orilla de las palabras conmigo y lo que yo les doy. Esta orilla es un pedacito de mí por el que me asomo al mundo.

domingo, 19 de mayo de 2013

TRAGEDIAS (Reposición)

TRAGEDIAS


PRIMERA TRAGEDIA.
¡Perdonad señoría, siento molestaros! Yo,… ¡tengo miedo!,... ¡no quería venir! Mi marido ha insistido en la conveniencia de confiar en vos y contaros todo lo que sé. Estoy angustiada, me desvelo con terribles pesadillas, apenas duermo y repito, estoy asustada y temo por mi vida. Gracias señoría, lamento que hayamos entrado así pero sé que me escucharéis. Tal vez haya sido lo mejor recurrir a este tribunal. Tengo la boca seca, ¿podrían traerme un poco de agua? Excusad que esté tan nerviosa y agitada; que hayamos irrumpido en su despacho sin pedir audiencia. El asunto que me trae hasta aquí me va a trastornar si no doy sobrada cuenta a esta sala de ello. Y vos, excelencia, sois conocido por vuestra equidad y defensa de la verdad. Duermo intranquila desde hace más de un mes y, sinceramente, sé a ciencia cierta que me persiguen, que quieren matarme. Permítame presentarme, me llamo Giulietta Massini, natural de Parma, esposa del aquí presente Lorenzo Vassi, maestro orfebre; sin duda el más estimado por la alta sociedad veneciana, propietario de los talleres de “La Pietá” junto al puente Rialto.  
  Así es señoría, veo que nos conoce; sabe que somos gente honrada, con una posición y un nombre ganados con años de trabajo y buen hacer. Su distinguida esposa, amante de las joyas y de la belleza, es una asidua cliente nuestra. Hace pocos días nos hizo el encargo de un precioso collar de perlas. ¡Oh, lo siento!, sé que vuestro tiempo es muy valioso para perderlo en conversaciones banales y la verborrea apresurada de esta ciudadana.Vos recordareis, sin duda, el terrible suceso que conmocionó a toda la ciudad traspasando nuestras fronteras: la muerte de Tonino di Lazzaro. 
¡Dios mío!, estoy segura de saber quién fue su agresor, su asesino. ¿Puedo hablar sin temor, señoría? Permítame que beba más agua; ¡cuándo se me irá esta horrible jaqueca! No hay error posible; todas las pesquisas me conducen a él sin vacilaciones. El asesino es el gobernador de la República, ¡el mismísimo Dux!: ¡¡¡Luigi Vancasselle!!!  Tenéis que creedme, os juro que no miento; imploro justicia por esa víctima inocente que fue Tonino. He hecho mis propias investigaciones y todo concuerda. Dejadme que os explique cuanto sé de lo que aconteció el pasado veinte de febrero.
Aquel fatídico jueves por la mañana, día grande de los carnavales, asistimos mi esposo y yo al estreno de la ópera “La Calisto” del maestro Francesco Cavalli. El teatro de la Fenice, al completo y puesto en pie, estalló en aplausos con la voz sublime, angelical, de nuestro Tonino. El más famoso castrati de toda Europa hizo que el público vibrara con su timbre tan refinado, que llorase en algunos momentos con su actuación.  Todavía hoy se humedecen mis ojos recordando el aria in crescendo, el momento más álgido de toda la ópera que el joven cantante interpretó magistralmente. ¡Fue memorable! El papel de Calisto, mancebo inocente, estaba hecho para él. Desde el palco principal el Dux  y su esposa tiraban flores, pañuelos y ovaciones al muchacho por doquier. Por revelaciones hechas de una gran dama amiga mía, me consta que el Duque, a través de su secretario personal, envió una misiva al director de la obra y a Tonino para felicitarles personalmente. Pero estoy convencida  que, con ese mensaje, lo que procuró el Dux fue preparar una cita con el bello joven. Su señoría sabe que hay rumores por toda la ciudad que nadie se atreve a confirmar por temor a represalias… Sí, sí, sobre los gustos “amorosos” del Duque. Pero yo he venido a desvelar toda la verdad ante vos y este tribunal. Querido Lorenzo, por ventura te agradezco que me hayas hecho venir; si no fuera por este dolor de cabeza que me oprime; déjame, debo seguir, decir todo lo que sé. No te aflijas ni llores, amado mío: su señoría me escucha y hará las diligencias oportunas. ¿Dónde está el agua?, dadme agua por favor,… Gracias. Debo seguir con mi testimonio: Venecia aún llora la pérdida de Tonino el ángel dorado, como se le conocía por sus cabellos rubios ensortijados y su voz celestial. Me alegra comprobar que toma buena nota señoría de todo lo que digo. Volvamos al funesto día. 
Después de la ópera, la Plaza de San Marcos se llenó de gente por todos los rincones. El ambiente festivo impregnaba las calles principales y los canales. En la explanada los vendedores ambulantes se hacían un hueco entre los saltimbanquis, los abanderados, los charlatanes de apuestas, los domadores de osos, las echadoras de cartas,…todos querían llamar la atención de los transeúntes y sacar algún provecho entre tanto derroche. El Gran Canal, atestado de góndolas de todos los tamaños, lucía multicolor con tantas embarcaciones. Días de alborozo, de fiesta, de desenfreno antes de la llegada de la Cuaresma. Sabéis señoría cómo brilla Venecia en Carnaval. El pueblo come, bebe, baila, disfruta, vive por unos días la mayor de las libertades. Pero también se producen las mayores felonías, los más viles robos y asesinatos.
Con el tumulto y la algarabía fue entrando la noche. El Dux, maldito sea, presidió el gran baile de máscaras. Toda la aristocracia veneciana se dio cita en el centro de la plaza al ritmo alegre de rondós y valses creados para la ocasión. El resto de los presentes rodeaban a los enmascarados haciendo círculos concéntricos, ocupando todo el lugar y las calles colindantes.
Desde el canal las góndolas, como luceros del firmamento, adornaban la noche con sus faroles. Sé que me estoy extendiendo señoría; os pido que me dejéis terminar. Intento mostraros los hechos como fueron sucediendo. Solo así alcanzaréis a ver la trascendencia que alcanza la historia. Se me seca la boca, necesito más agua. Ante vos estoy más tranquila. No dudo en que sabrá castigar al culpable y mis noches agitadas e insomnes terminarán. Recuerdo que vi, en la ceremonia del baile de máscaras, al director de la ópera y a Tonino entre los acompañantes del Dux. Me acerqué; todos reían y adulaban al duque mientras éste brindaba por el joven querubín alzando su copa. Avanzaba la noche y las piezas de baile se sucedían una tras otra. Mi sorpresa fue notar la ausencia del  pequeño cantante y el duque de la tribuna de invitados. Sabe Dios que tengo grabados en mi memoria permanentemente todos los sucesos de aquella jornada. Y me estremezco al revivirlos. Intuí que algo extraño estaba pasando.
Le dije a mi marido que se marchase a casa si quería, que no se preocupara por mí. Él no es muy dado a las fiestas y algarabías y yo, como vos comprenderéis, quería confirmar en lo posible mis sospechas. Anduve entre la multitud, por la tribuna, entre los músicos, por los carruajes, entre los enmascarados. A nadie parecía importarle la ausencia del Dux. Vi al nuevo director de la ópera, un tal Tomaso Cinquetti. Apuntad, apuntad el nombre señoría. Estaba ebrio, le pregunté por Tonino. Entre balbuceos y apestando a vino, me dijo que eso no era asunto mío. Intentó propasarse conmigo y le rehuí con un fuerte forcejeo que hizo que cayera. Furiosa e impotente me fui de allí mientras oía sus insultos. ¿Por qué lloras amado esposo? No nos va a pasar nada. Confío plenamente en su excelencia y este tribunal aunque con mi denuncia acuse a su superior, el Dux. Déjame seguir Lorenzo. Cuando las campanas de la catedral dieron las doce, comenzaron los fuegos de artificio; por entonces, me alejaba del tumulto bordeando la plaza, pasando por detrás del Palacio Ducal,

esquivando a cientos de personas entregadas a la fiesta. Los fuegos iluminaban la oscuridad de la noche con sus destellos, clareando la ciudad y sus edificios. Con cada palmera de colores dibujada en el cielo, con cada explosión, crecía el clamor jubiloso de la gente, disfrutando de los últimos coletazos del carnaval. Cuando me disponía a cruzar el puente de los Suspiros, otro de los estallidos multicolores alumbró todo mi recorrido. ¡Cielo Santo!, es así como pude ver como una figura menuda forcejeaba con un enmascarado cubierto de capa y sombrero. No pude precisar, pero con la luz de los destellos vi el brillo del acero de alguna daga o puñal. Solté un sonoro grito que hizo huir al atacante. Me acerqué al cuerpo que yacía aún caliente junto a un gran charco de sangre. Los resplandores de los fuegos alumbraron su rostro: era Tonino; expiró entre mis brazos, degollado, y sé que fue el Duque. ¡Sí señoría!; puedo demostrarlo. Mirad, mirad vos. Este anillo estaba oculto en una de las manos del infortunado joven. Con esfuerzo pude abrirle el puño y cogerlo. Es un sello de oro con diamantes y zafiros; lleva las iniciales L y V engarzadas sobre un fondo de nácar de Oriente. Lorenzo no temas, hoy terminarán todas mis pesadillas y se hará por fin justicia. Este anillo se elaboró en nuestro taller de orfebrería, bajo las indicaciones expertas de mi marido. El duque hizo hincapié en que quería lucir una pieza única y original. Ese monstruo tiene que pagar con su vida el crimen que ha perpetrado. Cuando Venecia se entere, toda ella querrá ser su verdugo. Hasta el mismo Papa dará su aprobación. He aquí la prueba más fehaciente que delata al asesino: L-V, Luigi Vancasselle, el Dux.



Desde que se supo que el muchacho fue violado minutos antes de su muerte, el pueblo veneciano espera que aparezca el culpable. Y hoy yo acudo a su señoría para que se lo entreguéis. Recordaréis que, por entonces, al Duque se le pudo ver con unas marcas en la cara de muy dudosa procedencia. Puedo imaginarme los hechos: es probable que el joven se resistiera a las peticiones vejatorias del gobernador. Este intentaría convencerlo con promesas y artimañas; incluso ofreciéndole su sello personal. Es muy posible que Tonino no quisiera seguir con todo aquello y se defendiera de su agresor, lo que le condujo a una muerte segura. Todo cuadra excelencia, ¿me creéis ahora? ¿Qué día es hoy?; extraña pregunta me hacéis. Vos sabéis como yo que hoy es 21 de marzo de 1705, comienzo de la primavera, día de San A…¡No, no!, ¿a quién llamáis?, Lorenzo, Lorenzo, ¿qué pasa?, ¿quiénes son estos señores?, ¿dónde me llevan? ¡Señoría, he dicho la verdad!, ¡¡¡ lo jurooooo!!!


SEGUNDA TRAGEDIA.


Lo siento doctor, la culpa ha sido mía. Ahora sé que teníamos que haber venido antes. Me negaba a admitir la realidad. Siempre creí que sus divagaciones y cambios de humor serían algo pasajero; ¡hacía tanto que Julieta no recaía! Si no recuerdo mal, desde mayo de 1998. Todas sus crisis han sido en primavera; no tenía que haber bajado la guardia. Me llegó a decir que usted le había dado el alta. De eso hace más de dos años, los mismos que lleva sin tomar ninguna medicación, ni siquiera el litio. No sé por qué me fié entonces;



tal vez nunca quise admitir su enfermedad, la misma que llevo soportando desde que nos casamos. Ya ve, el mes que viene cumpliremos las bodas de plata. Le prometí un viaje a Venecia porque, la verdad, ahora económicamente marchamos bien y nos lo merecíamos después de tantos altibajos. ¡Se ilusionó tanto! Hizo acopio de toda la información posible de dicha ciudad: guías turísticas, bibliotecas, búsquedas en internet; continuamente me hablaba de ello. Era como si hubiera estado allí decenas de veces y conociera la ciudad como la palma de su mano. Estaba muy excitada, apenas dormía y no hacía más que hacer compras un tanto excesivas. Yo lo achacaba a la emoción que se siente cuando se planea un viaje especial; qué iluso y qué ciego estaba, doctor. Cuando le recriminaba alguno de esos gastos extras, me gritaba histérica que por la Plaza de San Marcos se paseaba la crème de la crème y ella no podía ser menos elegante que aquellos turistas entre los que habría, seguro, más de un famoso mundialmente conocido. Luego, me colmaba de besos y me pedía perdón por su brusquedad. Tenía un brillo distinto en sus ojos; algo parecido a la felicidad diría yo o tal vez era la desdicha la que brillaba, no sé. Perdone mi abatimiento doctor pero aún no me hago a la idea de perderla de nuevo. Todo se ha precipitado en muy pocos días y me costará mucho recuperarme. aunque ya debería estar acostumbrado. ¿El anillo?, qué más da ya; creo que era el regalo que tenía para mí por estos veinticinco años de casados. Sí claro, L-V: me llamo Lorenzo Vidal. Pero dígame, doctor, ¿cómo ve a mi mujer?, ¿cuánto tiempo estará ingresada esta vez? 

Copyright: Ceferino Otálora Rubio (Mos).
Octubre de 2005. 
Imágenes tomadas de Internet.
Copyright: Sus autores.

martes, 14 de mayo de 2013

PREGÚNTALE A MOS


Qué sé yo...Se me ha ocurrido esta entrada viniendo del trabajo. Lo cierto es que algunas veces en mi mente me planteo preguntas a vosotros, los que os acercáis asiduamente a la orilla, que después no hago y se queda en eso: en preguntas al aire sin pronunciar ni contestar. Preguntas que servirían para conocernos mejor en la distancia.
Pues bien, ¿alguien me quiere preguntar algo? Propongo al que quiera participar en este formulario que me haga tres preguntas. Las que se le ocurra y le parezcan interesantes. Con las recibidas haré una selección y las colgaré más adelante.
Dicho queda, amigos. Os espero a este lado de la orilla.
Mos.

lunes, 6 de mayo de 2013

SECRETOS (Reposición)


¿Qué tal estás Manuel?, dame un beso, ¿te acuerdas de mí? Tienes buen aspecto; no parece que te traten muy mal las monjitas de esta residencia. Sí hombre, haz memoria: soy Laura, la nieta de Amparo la del carbonero. Yo, a pesar de los años que hace que no nos vemos, no te he olvidado. Cada mañana, apenas despuntaba el día, pasabas por la casa de mi abuela para recogerme. Según entrabas por la puerta siempre decías gritando “a ver, ¿dónde está mi pequeña ayudanta?”. Al oírte, yo dejaba el tazón de leche a medias y salía corriendo a tu encuentro. Tú me cogías en vilo y me rodeabas con tus brazos. Después me mirabas guiñándome un ojo y, como si fuera un secreto entre los dos, me susurrabas al oído “vámonos, que seguro que hoy viene”. Claro, claro que te acuerdas. Mi abuela refunfuñaba por no terminarme la leche y tú le decías que tranquila, que llevabas comida de sobra para los dos. Luego cogía a Susi, mi muñeca de trapo, y caminábamos deprisa por la alameda hasta llegar a la estación. Tendría entonces algo más de cinco años. ¿Lo recuerdas?
Sí, s
oy Laura, tu ayudanta. Algunas veces era yo la que daba la salida a los trenes en Fresnedilla. Eran tres los convoyes que paraban en el pueblo. Me colocabas tu gorra y me dejabas soplar por el silbato. A los maquinistas y fogoneros les hacía gracia que una mocosa les diera la salida. Enseguida me quedé con sus nombres. Algunos me daban caramelos o chocolate, otros la calderilla de sus bolsillos; todos intentaban animarme por cada día que pasaba sin que volviera mi madre. Te preguntaban, ahora sé que era una pantomima, si había alguna novedad al respecto. Tú me mirabas y entre todos inventabais mil excusas para que yo no perdiera la esperanza. Con el último tren, ya de noche, me devolvías con mis abuelos. En el trayecto de vuelta te hacía toda clase de preguntas sobre su paradero. Montabas una historia diferente cada día para mí; totalmente creíble para una niña de cinco años que necesitaba a su madre y que no comprendía por qué ella no volvía. Luego, me distraías con historias aventureras donde siempre Susi y yo éramos las protagonistas. Tus historias, querido Manuel, me hacían reír y disipar toda la tristeza que alojaba en mi interior. Al llegar a casa, mi abuela volvía a refunfuñar por las horas a las que regresábamos. Mi abuelo, siempre cabizbajo, nunca decía nada; se limitaba a abrazarme entre lágrimas contenidas que tampoco entendía.
Llegó el otoño y el invierno. Y otro año más. Bajaba contigo a la estación día tras día. Los mismos maquinistas, los mismos trenes; idénticas esperanzas de encontrarla en cualquier momento sin ningún resultado. Recuerda Manuel. Fue Roberto, el fogonero, el que hizo aquel comentario. Mi madre trabajaba en un club de alterne de Madrid. Al parecer, tiempo atrás se quedó preñada de algún cliente y su chulo le obligó a abortar. “¡Qué tetas tiene y qué 
bien se mueve la muy zorra!”, terminó diciendo entre risotadas. Tus puñetazos le hicieron callar al instante. Yo no comprendía nada pero por los golpes que recibió de ti, intuí que algo desagradable y molesto había soltado por su boca.
A raíz de aquel incidente evitaste, con decenas de excusas ridículas, que bajase contigo a la estación. Incluso hablaste con Remedios, la maestra, para que me acogiera en su clase y estuviera ocupada a partir de entonces. Mis abuelos y tú hicisteis un pacto de silencio y me ocultasteis lo mejor que supisteis toda la verdad.
No te lo vas a creer, pero durante mucho tiempo continué esperando a mamá. Cuando oía los pitidos de la locomotora y veía a lo lejos la estela de humo que dejaba a su paso, miraba hacia el camino de la alameda deseando que su silueta apareciera ante mis ojos. Imaginaba que nos fundiríamos las dos en un abrazo eterno. Tú sabes que ese momento nunca llegó.
Demasiados secretos en nuestras vidas. Mi abuela me confesó todo en su lecho de muerte. Estarás de acuerdo en que la verdad nos hace daño pero también nos libera. Ella me contó que mi madre siempre fue, digamos, una chica algo ligera y alocada; que tonte
aba con los mozos de media Fresnedilla y que tenía aires de grandeza. En uno de sus escarceos se quedó embarazada de mí y fue la comidilla de todo el pueblo. Por eso se marchó al poco de nacer yo dejándome con ellos. También me reveló que tú estabas perdidamente enamorado de ella; que le ofreciste casarse contigo y darme tus apellidos para evitar habladurías. Sé que, por supuesto, no aceptó; aunque después, cuando yo tenía tres años, regresó durante una temporada bastante larga en la que estuvisteis juntos hasta que volvió a marcharse. Eso debió ser después de mi quinto cumpleaños.
Y aquí 
me tienes, Manuel. Me ha costado encontrarte y no, no quiero perderte como a ella. Eres el único resquicio que me queda del pasado y te he buscado para que te vengas conmigo; para devolverte todo el cariño que tú me diste hace tanto tiempo. ¿Sabes una cosa?, paso de los cincuenta y aún sigo soltera. Tal vez mi subconsciente haya hecho que rechace a los hombres que se han cruzado en mi vida. Quizás tenga que ver el trato que le dieron todos a mamá. Todos menos tú. Dirás que soy una tonta pero todavía hoy, cuando entro en alguna estación, miro entre los trenes que llegan esperando que ella baje para darle un fuerte abrazo. ¡Eh, eh, fuera esas lágrimas Manuel!; lo importante es que a ti sí te he encontrado y tenemos mucho que contarnos. Tranquilo, aquí ya saben que te vienes a casa; no, no te muevas, quédate sentado que yo preparo el equipaje. ¡Qué cosas tienes!, ya no queda nadie conocido en Fresnedilla. Claro que podremos ir si tú quieres. Mejor en verano. ¡Qué va!, hace años que los trenes no paran y la estación se cae a trozos. Ahora vuelvo; voy a pedir un taxi en recepción.
Copyright: Ceferino Otálora (Mos). Diciembre 2009.