VEN A LA ORILLA Y QUÉDATE CONMIGO. PODRÁS CONOCERME A TRAVÉS DE MIS RELATOS Y MI POESÍA. TAMBIÉN CON ALGUNOS DE MIS PENSAMIENTOS Y OPINIONES. SIEMPRE QUE VENGAS ENCONTRARÁS ALGO DE CULTURA Y ARTE. Y TODO AQUELLO QUE CREA QUE TE PUEDE INTERESAR.
SE ME OLVIDABA PRESENTARME: SOY MOS Y ESTA ES LA ORILLA DE LAS PALABRAS; EL LUGAR DONDE SIEMPRE SERÁS BIEN RECIBIDO.

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lunes, 29 de octubre de 2012

METAMORFOSIS: COMIENZAN LAS VOTACIONES


Estimados visitantes, estoy muy satisfecho y agradecido por vuestra participación en este nuevo reto que planteé en la orilla de las palabras. Se han recibido 17 microrrelatos y 8 poemas. Ahora solo queda que vayan llegando vuestras votaciones. Para ello:
1. Hay que votar a los tres elegidos en prosa y a los tres en verso con 3, 2 y 1 punto en cada categoría.
2. Como en el anterior reto, podrán votar tanto los participantes como aquellos visitantes de la orilla que lean cada uno de los textos y quieran dejar su votación. Se puede votar a través de comentario en la entrada o a través de mi correo (cefe.mos@gmail.com).
3. En esta ocasión yo también votaré a los que más me han gustado. El plazo para votar termina el sábado 3 de noviembre por la noche (antes de las 0 horas del domingo hora española).
4. El domingo día 4, una vez que haga el recuento final, daré a conocer los resultados.
Y poco más; ahora toca leer, reflexionar y decidir por quién votamos. Mucha suerte para todos.
Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

domingo, 21 de octubre de 2012

METAMORFOSIS: EL NUEVO RETO EN LA ORILLA

MUJER ANTE EL ESPEJO- PABLO PICASSO (1937)

METAMORFOSIS
Todo había concluido bien. La operación estética de Elena mostraba, en la imagen del espejo, los resultados esperados. Sin embargo, ante la metamorfosis, la hermosa, la nueva mujer, dibujó un rictus de tristeza en su recién estrenada cara.
Para él era demasiado importante la belleza exterior. Y ella estaba dispuesta a luchar hasta límites insospechados por aquel hombre: su dueño, su amante, su aliento.
No había duda: los rasgos de mujer madura se quedaron en la clínica. El espejo reflejaba una radiante belleza femenina. También alguna que otra lágrima.
Dejaba el centro médico con diez años menos en su rostro. Con diez años más en su corazón.
© Ceferino Otálora (Mos). Octubre de 2000.

Queridos visitantes, amantes de las letras y de los retos; os presento uno nuevo esperando que os guste y queráis participar tanto como en los dos anteriores. Se trata de hacer vuestra propia versión del microrrelato que os presento. Algo así a lo que hacen los cineastas con algunas películas antiguas de otros directores dándoles un nuevo enfoque pero conservando la idea original (remake). En muchos casos la versión mejora el original. A mí, de verdad, no me importaría que eso ocurriera con vuestros textos. Bien, pues aquí van las reglas a cumplir:
1) Podrán presentarse textos en prosa o en verso.
2) El título será el del original (METAMORFOSIS).
3) El plazo para presentar los textos termina el próximo lunes 29 de octubre por la noche.
4) No podrán extenderse más de 180 palabras ni más de 14 versos.
5) Según lleguen en forma de comentario los iré insertando en la entrada.
6) Terminado el plazo de admisión de textos, se abrirá otro para votar a los tres mejores de cada categoría. Vosotros mismos, los participantes,  escogeréis a vuestros favoritos. (No sé otra forma mejor de participación democrática y sin favoritismos).
7) Los ganadores serán objeto de una entrevista personal (si acceden a ella), y la difusión en mi blog de su texto premiado. Y, tal vez, una pequeña sorpresa que me guardo en el tintero.


METAMORFOSIS (José Manuel Valdés González)

“Todo había concluido bien, eso creía ella… cuando ansiaba despertar de la anestesia, lo único que recordaba era la potente luz del quirófano y varias batas verdes en movimiento a su alrededor, una enfermera le acompañaría en el despertar… eso le habían prometido. Por fin se cumplía su sueño, “Juventud divino tesoro”, está deseando contemplar y deleitarse de su estrenado rostro en el espejo, sentía algunos pequeños dolores en las ingles, pero no le asustaba, sería un síntoma habitual…
Escuchaba voces pero muy distantes, todo estaba perfecto repetían una y otra vez, intentaba abrir los ojos pero le pesaban como si los parpados fueran de metal, a pesar de todo se sentía feliz.
La visión confusa poco a poco se iría transformando en cristalina como por arte de magia… de pronto reconoció en la lejanía una voz que le era familiar.
Abuela ¿Cómo te encuentras…? Vaya mala suerte tenerte que operar de apendicitis el mismo día que cumples 85 años…”

© MAMÉ VALDÉS  2012
 http://tomaraquetuviera.blogspot.com.es/





METAMORFOSIS (Rosa Molina Alfonso)
¿Dónde estaba él ahora?  ¿Qué hacia delante del espejo? ¿Por qué lloraba?
Casi no se reconocía, su piel estaba tan tersa que le impedía reír, sus ojos saltones, sin vida, llenos de lágrimas, le preguntaban al espejo, ¿quién eres?, ¿quién soy? En eso se abrió la puerta, y allí estaba él. -Cariño, vamos, nos están esperando en el club todos los amigos, quieren conocer a la nueva Elena-. Olía a colonia que apestaba, engominado, y con ropa deportiva, excesivamente deportiva para su edad, sesenta años. Lo miro sin conocerlo, intento sonreír -espérame abajo, enseguida estoy- .Cuando se cerró la puerta tras él, apresuradamente metió sus cosas en la maleta, bajó por las escaleras de servicio del hotel, para no encontrarse con él en el vestíbulo, salió a la calle y se perdió en la noche. Seguía enamorada, pero estaba vacía.





METAMORFOSIS  (Luis A. Molina)

No lo podía creer, esa no era ella, ¿por qué lo permitió? No importaba su alma, su ser, sólo su belleza, efímera y artificial. El partió de su brazo, con el orgullo de lucir ante todos su hermosura, ella lloró en silencio, el haber muerto en el quirófano para ser un objeto de adulación. ¿Dónde quedó aquella que siempre fue? El peso de sus años era demasiado para su cuerpo joven, la gota salada que corría por su rostro dejó una huella de impotencia por su cobardía. Lo amaba demasiado para perderlo, no quiso y aceptó las reglas, pero se perdió a sí misma. Giró su cabeza, la clínica fue quedando atrás, y en ese momento supo que Elena la radiante mujer había quedado allí, ahora se sentía un juguete, él estaba feliz. No pudo contener las lágrimas, él creyó que eran de felicidad.

© EL MOLI





METAMORFOSIS (Rafa Hernández)
La operación fue todo un éxito y el equipo facultativo con el doctor Peláez al frente mataron dos pájaros de un tiro. Tras extirparle el orzuelo enquistado del ojo izquierdo ella despertó de la anestesia, y aunque algo aturdida lo primero que hizo fue darse un manotazo en la cara para espantar aquella mosca que le estaba incordiando. Fue la mima mosca que media hora antes de la intervención se le había metido en el bolsillo de la bata al cirujano mientras desayunaba en la cafetería de urgencias. La mujer estaba radiante y feliz, y se sentía rejuvenecer diez años, pero no porque se sintiese más joven, sino porque era los años que llevaba soportando aquel molesto forúnculo del culo, y que tras la intervención ya no volvería a sentarse en el pato de goma que le regaló en su día su sobrino. La enfermera jefa le dio un beso en la frente, y el anestesista le regaló un recipiente con boquerones en vinagre para que se los comiera una vez restablecida, ya que llevaba años sin probarlos por los picores que le provocaba en lo suyo.
© Rafa Hernández.



METAMORFOSIS (María S.)

Espejo reflejo testigo de mi indefinida silueta,
pintado con tenue rostro hermoso
trazado de perfecta belleza cautiva,
ante el vaho de mi mirada perdida
de mi delirio amor esclavizado.

Causa de mi locura por tenerte,
por beber el agua de tus labios
por sentir tu tacto entre mi piel,
por abrigarme entre tu cuerpo
y ser la danza de tu vida.

© María S.


METAMORFOSIS  (Luis García Romero)

Todo había concluido bien.  -Elena, la eterna juventud te espera. Te llama lanzando gritos en tu conciencia, en tu frágil personalidad. La deseas porque él la desea en ti; tu dueño, tu amante y el ladrón de tu aliento.
Al fin había llegado el día de la operación estética y el momento justo de quitarse la venda.
-Elena, no borres el recuerdo de tu pasado, de tu historia. Debes saber que aún cambiado levemente tu rostro, tu corazón ha de aguantar el más frío de los silencios, el luto por una propiedad intelectual que luchó sin armas y sin palabras; esa tuya que ahora nacerá de nuevo, pequeñita y dependiente de unos padres que eres tú misma.
El espejo estaba reluciente y al fin sus ojos vieron la luz. Poquito a poco fue abriéndolos, poco a poco pudo ver su reflejo en el cristal. Dejó el centro médico con diez años menos en su rostro pero con un corazón envejecido y enfermizo. 
© Luis García Romero.



METAMORFOSIS (María A. Marín)

Alguien le preguntaba su nombre insistentemente. Ella creía responder pero su garganta parecía no emitir sonido alguno: María González, María González, repetía, al parecer solo mentalmente. La luz se fue transparentando a través de sus cerrados párpados; parecía volver de las entrañas de la tierra.
Cuando finalmente pudo oírse diciendo su nombre, María González, con apenas un hilillo de voz, alguien le contestó dándole unos toques cariñosos en su hombro: Ya no, querido, ya no.
© María A. Marín.



METAMORFOSIS (Alicia Sánchez)

Todo había ido bien, eso le habían dicho. Se despertó de la anestesia a duras penas, podía ver la potente luz del quirófano y unas manchas verdes flotando en el aire que se desplazaban de un lado a otro. La nueva Andrea ansiaba ver su nuevo rostro, la juventud, la belleza, la feminidad, por fin en su cara y en su cuerpo. Siempre vivió y sintió como la mujer que era, pero la naturaleza a veces se empeña en jugar malas pasadas a la gente buena y había nacido en el cuerpo de un hombre. Por fin, reconoció la voz de su mejor amiga:- Andrea, Andrea, ¡despierta!, ¡estás bellísima! Intentó abrir los ojos, pero los párpados le pesaban mucho, sonrió a su amiga, la cabeza le daba vueltas. "Debe  ser la anestesia...". Andrea deseaba levantarse, dejar a Andrés en el quirófano y ser quien siempre supo que era, Andrea, una mujer sofisticada, elegante, hermosa,  una mujer, una mujer, ¡por fin! una mujer.
© Alicia Sánchez.



METAMORFOSIS (Marta Coloma)


Después de la operación, el cirujano había sido taxativo. No debía mirarse al espejo hasta que no pasara por lo menos una semana. La cara y la nariz estaban todavía muy inflamadas, algo normal en una cirugía tan complicada, debido al tamaño de su nariz. Le aseguró que no se podía hacer una valoración completa hasta pasados seis meses, pero que en un mes tendrían ya una imagen bastante aproximada del resultado. Entendía que era difícil, pero algunos pacientes, ansiosos por ver los resultados antes de tiempo, habían sufrido traumas importantes.
No pudo resistirse, era imposible no mirarse, entró en el baño y encendió la luz.
Aquella misma tarde volvió a la clínica, corrió a la consulta del cirujano como una fiera enloquecida, sacó una escopeta que llevaba escondida en el chaquetón y le pegó dos tiros.
Salió oyendo todavía los gritos de pacientes y enfermeras. Se subió al coche y se estampó a toda velocidad contra la mediana de la carretera de la Coruña.
En el pueblo nadie volvería a llamarle Narciso, el de los Narizotas.
© Marta Coloma.




METAMORFOSIS  (Hugo Jesús Mion)

Mientras él planificaba su viaje de negocios a Malasia, ella planificaba su metamorfosis, con el cirujano plástico. Él estaría ausente durante tres semanas, y el mismo día de su partida, ella ingresaría a la clínica para la operación. Él estaba orgulloso de su belleza. Ella estaba dispuesta a hacer todo lo posible para mantenerse atractiva, no quería perderlo, ni a su nivel de vida.
—Todo ha salido bien. Tu esposo estará satisfecho —dijo el cirujano.
Tras la recuperación, retornó a su casa, nerviosa y feliz. Se sentía otra mujer, diez, quince años más joven. ¡Qué regalo sería para su esposo! 
Pasados los días, él regresó de su viaje. Anochecía. Cansado de las horas de vuelo, entró en la casa y dejó su maletín sobre el sofá. Ella apareció en la puerta del vestíbulo, en silencio. Él la miró, sin sorpresas, desde su cansancio.
— Tú debes ser la nueva mucama. Llévate mi abrigo y mi maletín. Avísale a mi esposa que he llegado. Luego, dándole una nalgada y guiñándole un ojo, le soltó: Parece que va a ser interesante tenerte en casa, preciosa. 

© Hugo Jesús Mion.

http://demusasyotroscuentos.blogspot.com.es/





METAMORFOSIS (María de Murcia)

"Mirando su hermosura en el espejo,
se sintió invadida de tristeza,
admitió la ineludible certeza
de que para él era algo viejo,

de que el amor que él decía profesarle,
se medía con años y arrugas.
Se reconoció, ya sin medias tintas,
que por él haría lo inconfesable.

Tenía sobre ella tal soberanía,
que no importaba sacrificio alguno,
creyendo que así siempre la amaría.

Salió de la clínica hueca y vacía,
vieja por dentro y radiante por fuera,
mientras él, ajeno a todo, la exhibía".
© MARÍA.
http://escribimospensamientos.blogspot.com.es/





METAMORFOSIS (Maite N.)

No podía creer lo que había hecho por él. Ya no se reconocía delante de un espejo que le devolvía la imagen de una mujer bella, joven, atractiva pero vacía. Se había aferrado a un hombre que le exigía algo que ella ya le dio, pero que el tiempo le fue robando. ¿Acaso él era el mismo que cuando se conocieron?, ¿dónde había quedado su pelo negro ahora gris?, ¿qué había sido de su cuerpo esbelto?... jamás pensó que llegase a caer tan bajo y permitir esa operación de cirugía estética. Ella siempre fue una mujer hermosa, sensible e inteligente. Su único error había sido enamorarse de la persona equivocada. Ahora lo entendía todo, pero ya era tarde. Volvió a su casa decidida a abandonarlo. El la recibió feliz y le hizo el amor como nunca, entonces ella supo que sólo podía dejarlo de una manera. Cuándo él entró en el baño gritó horrorizado. Elena ya no respiraba. Ahora sí que sería eternamente joven.

 © MAITE N.

http://elsitiodemirecreo-unknown.blogspot.com.es/




METAMORFOSIS (Narci M. Ventanas)
Para escapar de mi sino
operéme las dos tetas,
los pómulos, la barbilla
los labios y la nariz.

Ahora llevo el pelo rubio
la piel de color marfil
mis dos ojos son de gato
y parezco un figurín.

Y hasta me han crecido alas
aunque no tomé Red Bull
me siento cual mariposa
posada en un abedul.

Pero me echaron del casting:
“Porque tú ya no eres tú”.

© Narci M. Ventanas.

http://aversoabierto.blogspot.com.es/





METAMORFOSIS (Trini Reina)
Al principio lo achaqué a mi nariz, terriblemente chata. Luego, a mi piel, preocupantemente blanca. Más tarde pensé que eran mis labios, excesivamente finos; o mi pelo, tristemente lacio. Acaso, mis pechos le parecían infinitamente pequeños; mis caderas, estrechas y escurridas; mis tobillos, regordetes; mis ojos, agresivamente glaucos…

Así que decidí cambiar mi nariz por romana; tratar mi piel con pigmentos hasta oscurecerla; recibir diversas sesiones de Botox en los labios; rizarme el pelo con sucesivas permanentes; alzar y sumar tres tallas a mis pechos; realzarme las caderas,  redondearme el culo, afinarme los tobillos y usar lentillas extremadamente oscuras…

De este modo, para que me amase,  me convertí en una diosa de ébano.

Y fue entonces cuando me dijo que no me había amado nunca ni lo haría; porque ella, a quién amaba, era a mi marido…
© Trini Reina.
http://trinireina.blogspot.com.es/




METAMORFOSIS (MEN)

Con los años he ido evolucionando a pesar de que la inmortalidad me llegó un poco tarde. Adaptarse o morir... Y yo morir no puedo. He conocido a un hombre que quiero comparta conmigo la eternidad, pero es demasiado joven y ante el rechazo he decidido quitarme unos cuantos años de encima para variar. La operación ha salido genial, los resultados no he podido verlos, el doctor me prometió que no habría espejos hasta que yo quisiera. Ahora sé que ha merecido la pena, mi cuerpo ha quedado espectacular, lo veo en sus ojos y en esa pequeña babilla que se le cae del labio a mi futuro hombre, el que será mi dueño y amante. Valora demasiado la belleza exterior y hare todo lo que sea por complacerle antes de hacerlo eternamente mío. Sigo siendo demasiado tradicional, lucharé por su amor con armas de mortal y no pienso morderle en la yugular hasta que él me lo pida.

© MEN






METAMORFOSIS (Ame)

El rostro mostraba el reflejo de una juventud que su esposo deseaba,
los años quedaron borrados y su madurez desdibujada,
Elena perdió su seguridad, en manos de un cirujano
que logró arrancar diez años de su armonía.
Un halo de tristeza enmarcó su belleza,
juventud rebosante en un corazón agonizante.

Lo amaba, y por él aceptó cambiar su apariencia,
como en tantas otras cosas cedió, todo por amor,
era el hombre de su vida, el ser que llenaba sus pensamientos
salió de la clínica, esbozando una falsa sonrisa
y humedeciendo sus mejillas, por la agresión en su cuerpo sufrida.
Él la miraba satisfecho, le importaba tanto el exterior, que no se dio cuenta,
que en esa cirugía perdió a su más puro amor.

© AME
 http://ameny-eleden.blogspot.com.es/




METAMORFOSIS (José Antonio Bejarano)

Pedir belleza
hablar Naturaleza
ME-TA-MOR-FO-SIS

(AntiHaiku)

© José Antonio Bejarano
http://joseanbejarano.blogspot.com.es/





METAMORFOSIS  (Belén R. Cano)
Siempre se sintió otro. Navegante en barco ajeno.
Huésped de sí mismo usando su ego.
Decidió buscar a aquel que, con varita afilada,
recortase de su cara todo lo que le sobraba.

Bosques grises recorrió hasta encontrar a aquel dios 
que su magia le ofreció cambiándosela por plata.
En un sueño se sumió y cuando de él despertó
un extraño le miró desde el espejo del alba.

Comprobó con estupor que su cara no cambió
sus gestos reconoció...pero su alma no estaba.
© Belén R.
http://pueblopoeta.blogspot.com.es/





METAMORFOSIS  (Sindel Avefénix)

Le estaban quitando la última venda y no podía dejar de removerse en la silla.
Hacía tiempo que había decidido realizarse la cirugía. Su vida tenía que cambiar, estaba tan vacía que no le había importado someterse a semejante dolor, ni pagar tanto dinero.
Ahora la gente la tendría que valorar desde otra mirada. Estaba harta de su rostro, de no ser escuchada, de que nadie le diera la oportunidad de demostrar lo que había en su interior catalogándola a primera vista por su aspecto.
El cirujano le indicó que ya estaba lista para darle el alta, su rostro había quedado tal cómo ella se lo había pedido. Inmediatamente le acercó el espejo. En él se reflejaba la mujer más fea que había visto en su vida. Una sonrisa enorme se dibujó en su nueva boca despareja y fina.
Por fin había dejado de ser hermosa, y los hombres la tendrían que amar por lo que realmente era. A partir de ahora iba a demostrar que había nacido con algo más que una cara bonita.
©Sindel Avefénix





METAMORFOSIS (Jorge del Nozal)

La historia se repetía, no podía aguantar más. Mi madre, se había operado cinco veces y siempre quedó encantada con los “arreglos”. Fue una mujer que  impresionaba a todos con su belleza, y aunque  murió un poco pronto, con sesenta años, disfrutó de la vida.

Son las siete de la tarde, acabo de despertar de la anestesia y todavía estoy un poco mareada, pero contenta y con ganas de ver a la nueva Elena.

Como entre sueños, escuchó a dos enfermeras hablando detrás de la cortina del box.  “Pobre chica, tan joven y con problemas de identidad.  No sé cómo la habrán permitido operarse. Mejor la hubieran mandado a un psicólogo”, argumentó la otra enfermera.

Sus palabras me dejaron mal, retumbaron en mi cerebro durante horas. Y a la vez, una pregunta se repetía constantemente mientras buscaba la paz del sueño. ¿Será verdad que soy muy joven para operarme?, pero su inmadurez y falta de autoestima, forjaron una rápida respuesta: ¡Pues yo creo que no, ya tengo veinticinco años y estas cosas, cuanto antes se hagan, mejor!
© Jorge del Nozal


METAMORFOSIS (Yolanda A.)
Ana había sido siempre una muchacha feliz, alegre, segura, amiga de sus amigos y muy familiar. Su vida transcurría apacible, con sus momentos buenos y malos, como le ocurre a cualquier persona normal. En una comida de trabajo, conoció a Jorge, un apuesto empresario muy emprendedor y con muy buenas ideas. Ana, no necesitaba maquillarse en exceso, era muy atractiva y llamaba rápidamente la atención. Eso fue lo que le ocurrió a Jorge, y con mucha habilidad la cortejó. Fue un noviazgo muy feliz y corto. Lo justo y necesario para él.
Ya hace veinte años de su matrimonio. En todo este tiempo y poco a poco, Ana fue perdiendo su alegría, su seguridad, los amigos y su familia se alejaron de ella. También perdió parte de esa belleza, y en su rostro apareció un rictus de tristeza y amargor. 
Hoy sale del hospital de cirugía plástica; no se ha reconocido al mirarse al espejo. Su única certeza es que su vida cambió cuando dijo aquellas dos malditas palabras: ¡Sí quiero!  Ahora se da cuenta de que siempre fue un objeto decorativo. 
© Yolanda A.
http://ion-laos-sentimientos.blogspot.com.es/




METAMORFOSIS (Volarela)

Mi rostro contra el espejo,
un látigo tuyo en cada célula,
y mi piel muriendo de soledad.

Mis pechos, páramos lentos,
agonizando por una caricia 
de tu mano inflexible.

Rota,
desde mi pasión reventada,
araño el cristal de mi molde,
y te llamo, ahora,
cromada, dilatada, plastificada,
con voz de linterna,
con lágrimas eléctricas resbalando
por mis mejillas de muñeca.
© Maite Sánchez Romero (Volarela)
http://volarela.blogspot.com.es/




METAMORFOSIS (Hugo Jesús Mion)
Hoy he visitado al cirujano
porque quiero un retoque en la nariz.  
Me ha mirado con cara de marrano
y me ha dicho de qué modo ser feliz.
 "Si usted quiere complacer a su marido
debería rellenar pechos y cola,
reformar las orejas y el labio caído,
y las arrugas, que no quede ni una sola..
Eliminar las verrugas y los granos,
cubrir la calva con cabello postizo,  
adelgazar unos treinta kilogramos.  
Liposucción, si todavía no se la hizo.
Por su nariz, no se preocupe, yo no creo
que esa pequeña torcedura alguien la note.  
Para que el rostro destaque, según veo,  
alcanzaría con afeitar el bigote"
© Hugo Jesús Mion
http://demusasyotroscuentos.blogspot.com.es/





METAMORFOSIS  (Tortuga)
LE COSTÓ DECIDIRSE, ERA UNA OPERACIÓN AL FIN Y AL CABO Y COMO TODAS LAS OPERACIONES, ENTRAÑABA UNOS RIESGOS, PERO EL DESEO DE AGRADAR A SU MARIDO ERA TANTO QUE DESPUÉS DE MUCHO PENSARLO TOMÓ LA DECISIÓN DE ENTRAR EN EL QUIRÓFANO Y QUITARSE...¡LOS AÑOS QUE HICIERAN FALTA!.
SU RELACIÓN NO IBA BIEN; SU MARIDO YA NO LE HACÍA MUCHO CASO Y ELLA SUPONÍA QUE SE VEÍA CON OTRAS MUJERES MÁS JÓVENES QUE ELLA. POR ESE MOTIVO DECIDIÓ HACERSE LA CIRUGÍA ESTÉTICA, PARA QUE SU MARIDO LA CONSIDERARA BONITA Y APETECIBLE. LE QUISO DAR UNA SORPRESA Y LE DIJO QUE IBA 15 DÍAS CON SU MADRE. SE ARREPINTIÓ ENSEGUIDA, PUES FUE DURO EL POSTOPERATORIO Y SE SINTIÓ MUY SOLA; FUERON LOS DÍAS MÁS LARGOS DE SU VIDA, PERO CUANDO ÉL LA VIERA HABRÍA MERECIDO LA PENA.

CUANDO LLEGÓ A CASA NOTÓ UNA AUSENCIA FRÍA. ÉL NO ESTABA, HABÍA UNA NOTA.SE HABÍA IDO CON ALGUIEN MÁS JOVEN. SE MIRÓ EN EL ESPEJO Y NO SE RECONOCIÓ. 
ELLA, ANTES,...TENÍA 60 AÑOS, UN MARIDO Y ARTROSIS.
¡LA EDAD NO PERDONA!

© IMPRESIONES DE UNA TORTUGA
http://impresionesdeunatortuga.blogspot.com.es/




METAMORFOSIS (Tracy)
Había estudiado el proceso hasta su última consecuencia. Aquella mujer, de más que mediana edad, seguía estando locamente enamorada de su marido, a pesar de que había muerto hacía ya, bastantes años. 
Él se marchó en la flor de la vida y ella quedó aquí, arrugándose con su pena y con el paso del tiempo. ¡No lo soportaba!
Decidió entrar en quirófano y quitar todas las marcas del dolor y de la edad que habían cambiado su fisonomía, quería devolver a su rostro la tersura que tenía cuando él vivía. Exigió al cirujano, que tras la operación, cuando todo estuviera normalizado, sería ella la primera que, en solitario, visualizara los resultados estéticos obtenidos.
Así lo pactó y lo hizo: Nerviosa por el momento que iba a vivir, entró en el baño, todo estaba preparado. Se quitó los vendajes poco a poco, como si de un rito se tratase, abrió el tubo de pastillas y se las fue tomando con una liturgia digna de la mejor ceremonia para el reencuentro. 
© Cecilia de Molina














lunes, 15 de octubre de 2012

CARTA DE UNA MADRE ILETRADA (CARTA IMPOSIBLE)

Ola ijo mío, no te hasustes: soi llo, tu madre, ke te escrive desde el zielo. Sí, hesto deve ser el zielo porke akí estoi vien i en paz i no beo al diavlo hasomando por nimguna parte. La berdaz hes ke tampoko beo a ese Dios ke tanto rrezávamos tú i llo hantes de dormirte. Tú saves que al berdadero diavlo lo teníamos en kasa. Vueno lla pasó, ijo, tu padre ace tienpo ke dejó de molestarnos i las palizas ke nos dava ni a ti ni a mí nos azen daño haora. Haunke  beo ke a ti, ha bezes, te siguen doliendo haún hen tu hinterior ha pesar de los haños. No saves kuánto syento averos dejado tan promto a ti i a tu ermana. Si mi korazón no uviera sido tam dévil hestaría aora con bosotros i no me avría perdido tantos vuenos momentos ke e bisto desde akí; tanpoko los malos, para daros mi hapollo i sentyrnos todos más hunidos. Haunke, kerido ijo, puedes kreerme: sienpre estoi zerka de bosotros i hos protejo, porke huna madre numka havandona a los sullos.
Himajínate  lo ke me a kostado escrivirte. Tú saves ke numka fui a la heskuela; ke si halgo haprendí fue porke tú te henpeñaste en ke haprendihera las kuatro letras i a escribir mi nonvre para poder firmar sin hapuros delamte de la jente. Puede ke lla no te buelba ha mandar más kartas, mi niño; hesto de escrivir no hes lo mío. Vastará kon ke sepáis ke hos hoigo, ke hos uelo, ke sigo vuestros pasos; ke hos e bisto crezer  todo heste tienpo. Ke lla an pasado zerka de kuarenta haños desde ke hos degé pero sienpre hos beo komo los niños ke herais hentonzes.
Vueno ijo, lla me despido de ti. Hespero ke te yegue hesta karta i puedas leherla. Perdona mi mala letra i las palabras ke hestén mal heskritas.
Tu madre ke te kiere i ke te avraza kada día.
© Ceferino Otálora (Mos). Octubre 2012
Imagen tomada de Internet


miércoles, 10 de octubre de 2012

UNA ORILLA INUNDADA DE MÚSICA (14): SOY UN CORAZÓN TENDIDO AL SOL, VÍCTOR MANUEL

VÍCTOR MANUEL
Orígenes e inicios profesionales
Víctor Manuel nació el 7 de julio de 1947 en Mieres, Asturias, hijo de Jesús, ferroviario, y Felicita, comerciante. Sus abuelos Víctor y Ángel, al que no llega a conocer pues murió fusilado en 1941 y está enterrado en la fosa común del cementerio civil de Oviedo, ejercerían de distinta manera, una gran influencia en él.
Primeros éxitos
En 1967, tras presentar en algunos festivales sus composiciones, llegan por fin sus primeros éxitos. En el Festival del Miño (Orense), su tema Lazos azules y rosas, que canta Paco Ruano, gana el primer premio. Lo mismo pasa en el Festival de Eo (Vegadeo) con Nada es igual, cantada por Cholo Juvacho.
Censura y exilio
En 1972 escribe Ravos, una comedia musical pensada para ser interpretada por él mismo en compañía de Ana Belén. La obra no recibe la aprobación de la censura, que además le sigue obligando a reescribir muchas de sus canciones y le impone multas por interpretar algunas de ellas en directo.
Éxito masivo
En la carrera de Víctor Manuel, 1979 es un año clave. Vuelve al primer plano musical y consigue un gran éxito de ventas con el disco Soy un corazón tendido al sol, donde, sin dejar los temas políticos, demuestra ser un autor capaz de avanzar, de cantar a su tierra, al amor, a temas del mundo.
Productor cinematográfico
En 1987 empieza una nueva etapa como productor de cine, que se inicia con la película Divinas palabras. También crea su propia productora discográfica, Ion música, que venderá el producto acabado a una nueva discográfica, BMG Ariola (en la actualidad Sony BMG).
Colaborando con otros artistas
En 1994 se publica uno de los proyectos discográficos más exitosos de la pareja, Mucho más que dos, disco grabado en el Palacio de Deportes de Gijón y en el que participan como invitados Joaquín Sabina, Joan Manuel Serrat, Pablo Milanés, Manolo Tena, Juan Echanove, Miguel Ríos y Antonio Flores...
Colaborando con otros artistas (II)
A comienzos de 2004 publica un nuevo disco, El perro del garaje, con temas de actualidad como la guerra de Irak, la catástrofe del Prestige, el 11-S o las mujeres maltratadas. Sobre el tema de la violencia de género realiza también el corto El club de las mujeres muertas para la serie de cortos Hay motivo.
El 14 de febrero de 2009, comienza la gira Vivir para cantarlo, con el sobrenombre Biografía de las canciones, que le llevará por España y Latinoamérica y donde hace un repaso a su carrera desde los años 60 hasta la actualidad, centrándose en lo que supone para él cada canción elegida.

(EXTRAÍDO DE LA PÁGINA WEB OFICIAL DEL CANTANTE)
 
SOY UN CORAZÓN TENDIDO AL SOL 

En mis años de estudiante en aquel internado gallego, del que ya he hablado en otras ocasiones, escuché mucha música y de diferentes estilos. En dicho colegio salesiano los religiosos docentes no eran precisamente muy de izquierdas ni tolerantes; nosotros, chavales de quince a dieciocho años, despertábamos también (como el resto del país) a la libertad y los derechos democráticos. Eso hizo que todo lo que sonara a cantautor protesta,  tuviera un hueco importante entre nuestros gustos musicales. Eran los años de la transición política en España y las canciones antes censuradas de Víctor Manuel (La planta 14, El abuelo Vítor, El cobarde,…), las escuchábamos mis compañeros y yo como algo prohibido, a escondidas, y nos afirmaban en nuestros ideales de querer cambiar el mundo.

Cuando salió Soy un corazón tendido al sol yo tenía diecinueve años y llevaba un año trabajando. Ni qué decir tiene que me compré el nuevo LP del cantante asturiano que fue todo un éxito en España (1979) y que dicha canción, que le daba el título al disco, sigue siendo muy especial para mí. Por eso hoy, estimados visitantes, viene hasta la orilla.
Mos.




 





SOY UN CORAZÓN TENDIDO AL SOL

Aunque soy un pobre diablo,
casi siempre digo la verdad.
Como fuego abrasador,
siempre quise ser el que no soy.
No transcurre el tiempo junto a ti,
no existe el reloj;
no tiene sentido entre tú y yo.

Aunque soy un pobre diablo,
se despierta el día y echo a andar.
Invencible de moral.
¡Qué difícil es buscar la paz!
Convivir venciendo a los demás...
Nuestra sociedad
es un buen proyecto para el mal.

Dejo sangre en el papel
y todo lo que escribo
al día siguiente rompería
si no fuera porque creo en ti.
A pesar de todo,
tú me haces vivir,
me haces escribir
dejando el rastro de mi alma
y cada verso es un jirón de piel.
Soy un corazón tendido al sol.


Aunque soy un pobre diablo,
sé dos o tres cosas nada más:
sé con quién no debo andar,
también sé guardar fidelidad.
Sé quiénes (quién) son amigos de verdad,
sé bien dónde están:
nunca piden nada y siempre dan.