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miércoles, 3 de octubre de 2012

WONDERFUL WORLD




Doce y media de la madrugada. Roxy no puede conciliar el sueño; decide levantarse. Del armario de su cuarto saca un maletín. Va con él hasta el salón y lo deja encima de la mesa de centro. Al lado de éste hay una caja de bombones con la tapa abierta. “Será una velada perfecta”- se repite en voz alta. Abre el maletín y repasa uno a uno la extensa colección de discos compactos que contiene. Son cedés de jazz: Duke Ellington, Miles Davis, Louis Amstrong, Modern Jazz Quartet, Ella Fitzgerald,… Retrocede en su búsqueda. “Hoy me apetece estar contigo” - le dice, sonriéndole, a un recopilatorio de Louis Amstrong. Después escoge un bombón con forma de corazón y lo saborea cerrando los ojos. “Me encanta el chocolate”, grita en voz alta. Y añade “¿Qué importa una talla más o una talla menos, verdad Louis?, mientras le guiña un ojo a la foto de  portada del cantante.

Roxy hace tiempo que habla sola. Sobre todo cuando sabe que nadie la está observando. Antes de tumbarse en el sofá, va hacia el equipo de música y pone el compacto. Luego, desde el asiento, pulsa el tema nueve con el mando a distancia y se tumba. Suenan los primeros acordes de Wonderful world. “¡Qué bien te salió este blues, querido maestro de jazz!”-le dice otra vez a la foto del cantante negro. Luego, alarga la mano y toma al azar otro bombón de la caja. Con el mando apunta al equipo y pulsa el botón repeat. Quiere intentar relajarse escuchando una y otra vez su canción preferida. La misma que cantaba a dúo con su madre. Cierra los ojos. Saborea lentamente el chocolate en su boca. Relaja su cuerpo. Intenta transportarse y tener buenos recuerdos.
Sólo buenos recuerdos.
Mamá tocando el piano junto a ella en Villa Natura. Mamá en el jardín columpiándose las dos, para ver quién llegaba más alto. Mamá con ella bailando jazz por toda la casa. Mamá, con los mofletes inflados, imitando al trompetista de Modern Jazz Quartet.
Se dibuja una sonrisa en su cara evocando todos esos buenos momentos de su infancia. Sigue comiendo bombones; escuchando el mismo tema. Tranquilamente. Intentando alcanzar el sueño.
Mañana conocerá a Pablo, el joven con el que chatea en internet  desde hace seis meses. Tiene veinte años como ella. Se han visto en fotos y han hablado, pero no se conocen en persona. Viene a visitarle desde Canarias. A través de la red han congeniado. Incluso él le ha pedido que sea su novia. Piensa que es perfecto para ella. Sabe que la respetará hasta el matrimonio porque es muy católico y conservador. Y parece no importarle el aspecto de Roxy: está harta de oírle que el interior de las personas es lo importante.
 Sigue sonando la misma melodía. El contenido de la caja de bombones va disminuyendo. De repente, el hogar  se queda a oscuras. Roxy se sobresalta entre tanto silencio y negrura. “Maldito apagón”-grita a las cuatro paredes. Intenta serenarse. Retomar la tranquilidad que tenía escasos segundos antes. Desea que la luz vuelva en poco tiempo. Se aferra al maletín de discos abrazándolo. Recuerda a su madre diciéndole que serían para ella. Cuando su madre ya no estuviera.
Ahora le invaden malos recuerdos.
La muerte de su madre cuando ella tan sólo contaba con doce años. Una gruesa lágrima se desliza por una de sus mejillas. Su padre, entomólogo de prestigio, ausente del hogar por largas temporadas. “Asqueroso”-murmura mientras se limpia nuevas lágrimas con el puño de su mano. La respiración de Roxy se vuelve más intensa. El corazón se acelera. No quiere recordar parte de su pasado. Las visitas nocturnas de él, los besos, sus manos sudorosas recorriendo su cuerpo de niña, las penetraciones esporádicas pero interminables durante tantos años. Se siente sucia al revivirlo de nuevo. Nadie lo sabe. Prefiere que sea así.
Vuelve la luz. Está empapada en sudor y lágrimas. El equipo de música parpadea. Intenta olvidar su mundo oscuro. En la caja ya no queda más chocolate. Pone en marcha de nuevo el equipo. El tema nueve otra vez. “Repeat, repeat”-pronuncia con rabia mientras aprieta la tecla. Louis canta Wonderful world. Roxy va hacia el cuarto de baño; está pálida. Sigue sintiéndose sucia. Llena la bañera y se desprende del pijama. Desnuda, se contempla ante el espejo. “Todo ha cambiado Roxy; el hijo de puta de tu padre ya no está”- le dice a su homónima del espejo. Se gira de lado para verse la cobra tatuada que, erguida, sube por su espalda. “Tú me libraste de él”- le repite a la serpiente con tono de agradecimiento.
El mismo día que cumplía dieciocho años le dieron la noticia: su padre, en una expedición científica por la India, moría envenenado por una cobra. No pudieron salvarle y ella se alegró.
Días más tarde decidió tatuarse idéntico reptil sobre su piel. Llamarse Roxy desde aquel momento y no Rosa como él le nombraba. Llevar ropa ancha, piercings, cadenas, el pelo corto teñido de rosa. Justamente lo contrario que él esperaba de ella.
Como única heredera dispuso de una gran fortuna. Decidió vender Villa Natura y no volver nunca más por la calle Leizarán. Olvidarse de los años vividos en la colonia de El Viso. Solo se quedó con los discos de jazz.
La voz grave de Louis Amstrong sigue sonando. Roxy canturrea la canción mientras juega con la espuma. Quiere relajarse y dormir. Por la mañana llegará su novio internauta y quiere darle buena impresión. Sabe que es muy creyente y no tendrá que hacer el amor con él.
No quiere hacer el amor con él.
 Vuelve a llorar. Se frota con la esponja. Se siente sucia. Demasiado sucia. “Veo un mundo maravilloso…”-repite Louis Amstrong, una y otra vez, lentamente en su canción. Lentamente. Lentamente.
Lentamente el agua se tiñe de rojo. Roxy canturrea semiinconsciente.
Gotea la sangre por sus muñecas. Ha cerrado los ojos. En su rostro se dibuja una mueca sonriente. Parece tranquila.
Pronto despuntará el alba. Wonderful world no deja de sonar.
 
© Ceferino Otálora  (Mos).
    Junio de 2006



45 comentarios:

Mos dijo...

Comenzaré dando las gracias por vuestros comentarios en la crónica del viaje donde conocí a Jorge del Nozal. Gracias también por acercaros a su rincón poético donde, seguro, habréis disfrutado de su voz y su arte.

Aquí dejo un relato del 2006 inédito. A ver qué os parece. Me gusta hacer intentos un poco fuera de mi estilo.

Os visito de vez en cuando y siempre me satisface vuestra visita.

Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

lunaroja dijo...

Tremendísimo texto,un relato desasosegante, angustioso,con un final,que aunque predecible,en el fondo,por un instante pensé en la salvación...
Bueno,quizás fue su salvación...
Muy bueno!
( Por cierto,tu comentario,luego de la retirada de la validación de palabras,ha aparecido!)

Sir Enry Baskerville dijo...


¿qué será que no me gustan los títulos en inglés?. Evidentemente es el tema musical de este relato,y no lo debo obviar; es testigo único, acompañante de los últimos instantes de una joven vida, perdida, por la indecencia de un padre acosador y violador,sin escrúpulos.
La decisión final, fatal y desesperada; se dice que ... La muerte no es salida a ninguna solución, es el final de todas las opciones...
Triste opción la que escogió la joven.
Y la música repitiendo irónicamente mundo maravilloso

Que te llegue mi abrazo hasta tu orilla.
Anna J.R.

Rafa Hernández dijo...

El final es impactante, y desde luego no es para menos, ya que el cabrón de su padre le amargó la existencia, y la muerte de su madre le dejó una profunda herida, muy difícil de curar. Lástima que con tan sólo veinte años no llegue a conocer a ese novio internauta que parece ser que la quiere. Gran relato Mos.

Un abrazo amigo

Chelo dijo...

Uf!!! No esperaba este final. Tremendo relato y muy bien llevado.
Un saludo

Isabel Martínez Barquero dijo...

Es uno de los mejores relatos que te he leído, Mos.
Creo que has conseguido un tono muy uniforme, casi claustrofóbico (le hace bien), donde nos vas metiendo en la vida y el interior de Roxy. Y de fondo, la canción de Louis Amstrong.
Mis felicitaciones. Duro, muy duro, como dura es la vida con muchos seres, con muchas muchachas como esta. Toda la ternura se despierta con tu Roxy y lo hace de forma nada empalagosa, lo que se agradece que, en ocasiones, los excesos de moralina perjudican mucho las historias. Tú las has narrado para que cada cual saque las oportunas conclusiones, como debe ser.
Un abrazo.

María Bote dijo...

Me parece espléndido, excelente el relato, amigo Mos. Te atrapa desde el principio y, no puedes dejar de leer hasta acabarlo. Me ha gustado mucho.

Felicidades y besos. María

Lichazul dijo...

buen trabajo Mos, un relato y un personaje bastante creíble y que podría calzar en muchos aspectos a personas que circulan por la calle ahora mismo

Felicitaciones
un abrazo y feliz jueves

Luis García Romero dijo...

Bien escrita, bien llevada esta historia. Es dura, con un final trágico que no me esperaba. Original en el interior de la trama, esa cobra tatuada. Un ambiente, que aunque negro, se endulza con la música y el chocolate. Me gustó, consigues que no se pierda el hilo en ningún momento.
Un abrazo

Sandra Montelpare dijo...

Impecable! La trama narrativa y la música en sintonía. Un placer leerte. Saludos van

HUGO JESUS MION dijo...

Excelente la manera como vas haciendo pasar a la protagonista de un estado anímico a otro, sin que el lector se dé apenas cuenta, hasta el desenlace que, aunque esperado, igual nos toma de improviso. Felicitaciones y gracias por compartir. Un saludo.

Mascab dijo...

Mos, parece que casi coincidimos enla publicación de nuestros relatos, el mío está publicado el 24 de septiembre y el 26, fué publicado en el blog de Miguel Adame, un hombre que intenta por todos sus medios trabajar para que no olvidemos este tema tan tabú en nuestra sociedad.

Miguel lucha solo, da información y muestra herramientas para todos quienes las necesitan (víctimas, maestros, amigos y familiares de víctimas, personal sanitario, etc.), descubrí su blog mientras buscaba imágenes de denuncia sobre el Abusa Sexual Infantil para publicar junto con mi relato.

Me parece buenísimo el tuyo y sobre todo, el que lo hayas dado a conocer. Quienes sentimos que debemos hacer algo para que los pederastas sean exterminados debemos denunciar con los medios de que dispongamos.

El tuyo, como el mío, ha sido por medio de un relato...quizá deberíamos ayudar a Miguel en esa semana de Noviembre en la que se lucha contra este tipo de abusos, y llenar la bloggosfera al menos por un día, con relatos y letras denunciando estos hechos.

Te dejo el enlace al mi relato (por si no lo has leído), no sé cómo enlazarlo a este post tuyo (creo que podrían ir juntos), si tú sabes hacerlo y quieres, adelante.
http://larebeldequenofui.blogspot.com.es/2012/09/sombras.html

También, te dejo aquí elenlace e Miguel Adame, por si quieres investigar algo más sobre el asunto (¿eres profesor y te has visto alguna vez ante casos similares?), no suelo ser curiosa, es solo que considero que el blog de Miguel puede ayudar mucho a los profesores con alumnos que sufren este tipo de maltrato.

http://migueladame.blogspot.com.es/

Un abrazo

Jorge del Nozal dijo...

Hola Mos.
Al leer tu relato, no he dejado de sentir sensaciones,de imaginar de pensar, ¿ como se puede escribir así de bien?. Lo mismo que me pregunto cuando veo un cuadro se Velazquez o Sorolla. ¿ Como se puede pintar así de bien?. Es un relato que llega a transmitirnos tranquilidad en su comienzo, y según vamos llegando al final, se va transformando en intranquilidad,
rabia e impotencia. Como te he dicho al principio, todo un mundo de sensaciones.
Te felicito.
Un abrazo.

José Manuel dijo...

Tu relato va de la ficción a la triste realidad, por desgracia, de muchas personas de nuestra sociedad.
Un argumento que atrapa y te lleva hacia un final previsible, pero a la vez inesperado.
Enhorabuena, me ha gustado mucho.

Un abrazo

El moli dijo...

Amigo, es algo nuevo para nosotros esta faceta tuya, una manera de tratar un tema tan espinoso con tanta altura, me llevaste paulatinamente hasta el final, al que le diste un aire quizás diría poético, porque en tremendo relato podría haber sido truculento.
Muy bueno y atrapante.
Un abrazo.

Gizela dijo...

Ayyyy Mos...
Me dejaste con escalofrío en piel y alma
La historia está muy bien narrada, pero es tan creíble, que cuesta verla sólo desde la creatividad literaria
FELICITACIONES!!

Besossss y lindo día

Marta C. dijo...

Hola, Mos, por aquí ando leyéndote. Interesante relato narrado en forma de monólogo en 3ª persona, narrador que no se usa mucho porque no es fácil. El tema es duro, mucho. pasas de los bellos recuerdos de los momentos vividos con la madre a los recuerdos horribles de las violaciones de su padre. Sin embargo el final me ha dejado algo perpleja. Si el padre ha muerto y ya no tiene que sentir miedo por él, ¿qué es lo que la conduce al suicidio? ¿El asco que siente por su propio cuerpo? ¿evitar el encuentro con ese "novio virtual"? ¿La imposibilidad de practicar sexo a causa de esa horrible experiencia? Creo que deberías haber dejado entrever algo de lo que le hace tomar tal decisión para no dejar un poco colgado ese final del resto del relato que me parece estupendo. Me ha gustado esa identificación de la oscuridad con los recuerdos del padre.
Una pequeñas apreciación: la palabra "tocamientos" me suena rara dentro del contexto, suena a lenguaje puritano, de curas en confesión. Yo utilizaría una palabra más dura para expresar lo que le hacía el padre ya que ella lo recuerda con auténtico asco. Algo así como: el asco que sentía cuando la sobaba con sus manos asquerosas. Un tema muy duro pero bien llevado, Mos. Un gran beso

MAMÉ VALDÉS dijo...

Esta entrada es ideal para el guión de un corto, lo tiene todo...

Un saludo.

Laura dijo...

Me gusta el relato inédito, sobre todo porque introduces un hilo conductor musical y meces a su compás los recuerdos del pasado y ese futuro que le espera, que no es futuro porque la sangre moja sus muñecas, y....me pregunto si era tantísima la soledad que sentía que esta es la causa de su suicidio. No sé. Relato abierto a interpretación, a no ser que el autor quiera expresarnos la razón verdadera. ;)

Un abrazo Mos, desde mis palabras.

Gustavo Figueroa V. dijo...

Estupendo relato mi estimado Mos en donde, con un buen manejo del idioma y de la psicología del personaje, nos concentras en una historia que devela el drama de muchos seres humanos con un pasado dramático, violentados en su integridad física y sicológica. El final muchas veces es la consecuencia de los daños incurables que deja, como en caso de Roxi, un acto de violencia humana como la violación de un hijo o una hija.
Es, sin duda, una de las mejores historias que te he leído amigo.
Felicitaciones!!!

María dijo...

Amigo, Mos:

Te felicito por este relato que has compartido, que me ha encantado, y que, aunque sea de hace unos años, yo no lo había leído, y te agradezco el que lo hayas traído hasta aquí hoy.

El tema de tu relato es un tema impactante, el de la violación, pero tristemente se puede trasladar a la vida real, porque desgraciadamente estas cosas suceden en la misma vida de algunas personas que sufren estas humillaciones físicas y psicológicas.

Lo que más me ha llamado la atención y me ha impactado ha sido el trágico final inesperado.

Tengo que decirte que tu relato es de esos que se leen seguido porque va enganchando a medida que te vas adentrando en las letras, no hubiera imaginado que por el título, algo extraño, me fuera a gustar tanto.

Gracias por haberme hecho disfrutar de unos minutos en buena lectura, amigo Mos.

Mi felicitación y admiración por tu bella manera de transmitir relatos.

Un beso.

Lola Rubio dijo...

Apreciado Mos:
Me he sorprendido por este texto último publicado. Has cambiado de registro. Te has adentrado en el perfil psicológico del personaje muy bien dibujado. Casi, me la imaginaba según lo leía. El final me sorprendió. Aquí no hay principes azules, sólo una cruel realidad. Te felicito, cada vez escribes mejor.
Un abrazo desde la capi.

Lola Rubio dijo...

Apreciado Mos:
En este tú última entrada a tu blog me he sorprendido con un registro inusual en tí, el personaje femenino muy bien estructurado, delimitado, y consigues que el lector empatice con ella.
El perfil psicológico está muy bien perfilado, en este texto no hay príncipes azules, sólo soledad de la protagonista. Aún así, me sorprendió, y te doy la enhorabuena con la delicadeza que tocas el tema principal. Un abrazo desde la capiñ

Arturo dijo...

Mos:
Has escrito un texto muy bueno, que se hace cada vez más asfixiante y sombrío, en la medida en que Roxy descubre su mente al lector.
Los traumas de su horfandad la fueron devorando, poco a poco, hasta su destrucción total.
Por cierto que no es una historia de las de tu estilo, pero ya se sabe: para crecer hay que innovar.
Un gran abrazo.

TriniReina dijo...

No me esperaba este trágico final. Ya sabes que peco de romántica y, aunque no tengo mucha fe en los novios internautas, mejor eso que la soledad.
Pero Roxi no podía ni una noche más con su carga, verdad?
Me ha gustado el relato y me ha dolido el desenlace.

Wonderful world es mi canción favorita entre todas las canciones del mundo mundial:)

Abrazos

disancor dijo...

Pues como todos los tuyos, me parece un relato muy interesante, además de bien escrito.
Feliz fin de semana.
Un abrao.

MAITE N. dijo...

Hola Mos, te he visto comentar en el blog de Luis García (gran amigo mío) y ya tus comentarios me parecen muy acertados y me gustan. Así que hoy me decidí conocer tu blog, sólo he leído este relato pero me es suficiente para saber que todo lo demás seguro que también me encantará. Así que me quedo por aquí y encantada de haberte descubierto.
Saludos!!
Maite.

Belén R. dijo...

Lástima que tu relato, tan bien escrito, no sea totalmente ficticio.
Hay muchas personas que han pasado por una situación tan horrible como la que describes.
Algo tan aberrante debe dejar a la fuerza una marca indeleble de por vida.
Feliz fin de semana.
Un abrazo.

Sandra Montes dijo...

Hola
Me llamo Sandra y tengo un directorio web. Me ha encantado tu blog! Tienes unos post muy interesantes. Buen trabajo, por ello me encantaría contar con tu sitio en mi directorio, para que mis visitantes entren a tu web y obtengas mayor tráfico.
Si estás de acuerdo házmelo saber.
PD: mi email es: montessandra37@gmail.com
Sandra.

MAJECARMU dijo...

Mos,gracias por tu presencia siempre,amigo...
Tu relato realmente estremecedor,nos hace reflexionar,por un lado el recuerdo grato de la madre y por el otro el peso del recuerdo del padre...Una vida con luces y sombras,que trata de olvidar y al hacerlo se carga su propia vida...
El tema es muy actual y lo hiciste paso a paso de forma amena.
Mi felicitación y mi abrazo inmenso por tu amor a las letras y tu variedad de temas.
M.Jesús

Oréadas dijo...

Escalofríante relato muy bien escrito, y real como la vida misma. Solo quién ha vivido cerca de una persona con ese problema, sabe que no es la última salida, hay caminos que de la mano del amor el verdadero amor se comienza a vivir de nuevo.
Te dejo un enlace de donde tengo una parte de recopilación de mis poemas si tienes tiempo y te apetece http://enunacallecualquiera.blogia.com/2010/octubre.php con la fecha 2.15.2007 va sobre el mismo tema que tú tocas en tu relato.

Oréadas dijo...

Ay lo siento otra vez yo, se me olvidó comentarte que añado una información de la asociación Fada recogida del diario el País.
Un saludo Mos

M.JOSE dijo...

Yo me quedo con el tema del suicidio. Qué tristeza tan grande debe sentir la persona para llegar a ésto. Qué pena no darte cuenta en ese último momento de todo lo que dejas, del dolor tan grande que vas a causar, que sólo tienes 19 años y lo que ahora parece un abismo mañana será una tontería. Que la vida sigue y aquello por lo que perdiste la vida ha seguido su curso y tú has acabado para siempre. Aún lloro, después de 26 años, y querido Mos me has brindado la oportunidad de expresar esa impotencia tan grande que te queda cuando un día te levantas, tu hermano no ha llegado a casa y te comunican que se ha suicidado, PORQUÉ¡¡¡¡¡¡¡¡ Un abrazo desde Esquivias.

Dolce Voce - María Eugenia dijo...

Hola, Mos

Pobre Roxy, qué vida más dura. Estaba perdida. Seguro que su madre le recibió contenta y al fondo sonaba la música de Armstrong.

Besotes.

María dijo...

Ya he entrado dos veces en tu blog pensando que tenías una nueva publicación, así se ve desde mi Reader y desde mis blogs, pero nada, no la encuentro.

Feliz semana, amigo.

Un beso.

Yashira dijo...

Uy Mos, no sé cómo se me ha pasado este relato tuyo tan impresionante. Qué dolorosos recuerdos tras los hermosos con su madre. Y qué pena que antes de conocer otra vida diferente se deje marchar de esa manera. Me he sentido muy triste por ella. Hermoso este texto, me alegra que no lo publicaras antes y lo hagas ahora, de otra forma no lo habría conocido probablemente. Ya en 2006 eras un artista.

Un abazo desde mi mar,

Marinel dijo...

Iba intuyendo un misterioso dolor,me daba como punzadas el corazón,se me iba encogiendo esperando-no sé por qué-un final de temblor.
Pero he de reconocer,que no me esperaba precisamente esa sangre llevándose la vida de la protagonista.
Muy bueno,Mos,muy bueno de principio a fin.
Besos.

Ame dijo...

Es un tema muy fuerte Mos, disculpame por no ahondar en el

Besos

Tracy dijo...

Me ha gustado la construcción del telas, ¡qué bueno!

Pedro Luis López Pérez dijo...

Un Relato en el que los ritmos van cambiando,sin apenas darse cuenta, por la maestría de tu pluma.
¡Zas! Ese apagón es el detonante de una vida oscura, llena de tinieblas en la cual la víctima es acosada por un desalmado e inesperado verdugo.
Todo ello con la banda sonora de Louis Amstrong y esa caja de bombones casi vacía de contenido y llena de ansiedades.
Soberbio y Sublime Relato, Mos.
Un abrazo.

Eva Letzy dijo...

Me gustó mucho el relato, muy intenso, y una vez que empecé no pude dejar de leer, está muy bien llevado...
Un saludo, no conocía tu blog

Teresa dijo...

Un relato impactante, para un tema muy delicado. LLevado con maestría y mostrando la cruda realidad. El final para Roxy quizá podría haber sido distinto, pero llevar a cuestas ese sufrimiento, está claro que tenía que reventar de alguna forma, y algún momento.

Mis aplausos por este texto querido Mos. Veo que ya eras grande hace años.

Un beso enorme.

Narci M. Ventanas dijo...

Estupendo relato Mos. Me ha encantado esa recreación en el escenario, en el momento presente, y cómo con unas pequeñas pinceladas nos transmites el infierno del pasado, llevándonos de la relajación, de la ilusión por la espera de ese novio, a la angustia de los recuerdos que, desgraciadamente, acaban venciendo muy posiblemente por la impotencia para superar sus terrores, porque quizá se da cuenta de que nunca podrá amar plenamente, en alma y cuerpo, ni de entregarse a ningún hombre, pues en todos ellos estará su "asqueroso" padre.

Gracias por tu apoyo y tu confianza, gracias a ti y a gente como tú, no he clausurado mi blog definitivamente.

Un fuerte abrazo.

fus dijo...

Un relato desgarrador donde los sentimientos heridos piden gloria para curar sus recuerdos. Me ha gustado mucho. Muchas gracias por compartir.

un abrazo

fus

niebla dijo...

Que fuerte¡, que real¡, que duro¡,que triste¡,
Hasta el final sin pestañear, Mos,gracias por dejarnos compartirlo.
Un gran abrazo.