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jueves, 24 de mayo de 2012

NGEME TAE

NGEME TAE

 1. INTRODUCCIÓN.

 Sábado, 29 de mayo de 1999.

Es curioso. Llevo aquí más de cinco años y aún me sorprendo del cielo limpio de África. A pesar de los avatares del mundo, cada día esta tierra me despierta con una sensación de paz y armonía. Eso es lo que refleja, cada mañana, el azul intenso del firmamento.  Y parece atestiguarlo la desbordante alegría de sus gentes, el ánimo que ponen en sus tareas diarias, lo agradecidos que son con lo poco que tienen y lo poco que reciben. Aquí, en Takala,  no es difícil  contagiarse  del espíritu generoso y la sencillez de sus habitantes. Vivir el momento y dar gracias por cada nuevo día. Esa es su mayor enseñanza, su filosofía de vida.

                 -  Buenos días Ngeme Tae. Madruga demasiado. Aún no le he preparado el desayuno.
                 - No importa Samali. Puedo esperar. Sabes que me gusta aprovechar el día. Y hoy tengo la agenda muy ocupada.
- Tome, Anute me dijo que le devolviera este libro antes de partir con su padre hacia Morare. También me ha dicho que le diga que  ya ha terminado de escribir la historia de nuestra tribu.
- Sabía que le gustaría “La vuelta al mundo en ochenta días”, Samali. Tienes un hijo muy disciplinado, inteligente y trabajador. Si sigue así pronto podrá ir a estudiar a la ciudad.
- Siempre está escribiendo Ngeme Tae. ¿Para quién escribe todo eso?
- De vez en cuando me gusta anotar mi vida aquí. Todo lo que me rodea y todo lo que siento. Es una especie de diario, un cuaderno de notas, que me acompaña desde que llegué. Algo que quiero conservar con el pasar de los años.
- Bueno, estoy en la cocina. Le prepararé unas tortas de maíz con un buen tazón de leche de cabra. En cuanto lo tenga listo, se lo traeré.
- Gracias Samali. Seguiré escribiendo un poco más en el diario. También tengo que preparar la clase de hoy antes de abrir la escuela. Hoy les quiero hablar de mi país, España.
- Todo eso está muy bien, Ngeme Tae, pero hay que alimentarse bien cada mañana para tener fuerzas. Y usted cada vez está más pálido y delgado. ¿Qué le dijeron en el hospital de Tonkhasa?
- Debo esperar los resultados de los análisis pero quédate tranquila, tenéis Ngeme Tae para mucho tiempo. Venga Samali, acepto y espero tu sabroso desayuno.
- Volveré pronto y quiero que se coma todo lo que le traiga. ¿De acuerdo?


He mentido a Samali. Los médicos me han dicho que no me queda más de un año de vida. Y a pesar de ello estoy tranquilo; aún me encuentro con fuerzas para seguir educando a los niños de la aldea. Ellos aprenden rápido,  están ávidos de conocimiento y sus padres han entendido que es necesario no sólo que les ayuden con las tareas del campo y los rebaños, sino también adquirir conocimientos que les abran nuevos caminos.
Seguiré en Takala  mientras pueda y continuaré recogiendo en estos cuadernos mi experiencia en este continente. Y cuando el final se acerque, me iré. Tal vez vuelva al pequeño pueblo de Burgos donde nací. Le dejaré a Anute todos mis diarios por si le sirven de algo y quiere conocer mi vida a través de sus páginas. Es un chico muy avispado y tiene madera de artista, también de escritor. Su familia no sabe que le he nombrado mi heredero; que el dinero que tengo en el Savannah Bank de Tonkhasa es para él. Así podrá seguir estudiando y acceder a la universidad. Ahora sólo tiene catorce años pero en este muchacho tengo depositadas todas mis esperanzas, ilusiones y sueños incumplidos.  Maldito dolor de espalda. Cada vez necesito más dosis de morfina.
                   
-          Deje ya todo Ngeme Tae. Su desayuno está en la mesa. También le he puesto unos cuantos dátiles que le darán más fuerza. Siempre escribiendo. ¡Dichosos libros y dichosas escrituras!


2. ANUTE TEBIANG.

Miércoles, 9 de septiembre de 2009.
Me llamo Anute Tebiang, tengo veinticuatro años y quisiera contar la historia de Ngeme Tae. Dicho nombre significa “sabio blanco” en taulés, el dialecto de mi tribu. En realidad, se llamaba Carlos Fonseca y llegó a  nuestra pequeña aldea en el corazón de África, desde España, a primeros de 1994. Gracias a sus enseñanzas y su legado sobre mi persona, he podido terminar mi carrera universitaria  y graduarme en filología étnica africana. Con su entusiasmo y paciencia una treintena de niños y niñas de Takala aprendimos muchos conocimientos que, después,  nos han servido en nuestras vidas. Incluso algunos todavía conservamos el idioma español que él nos enseñó entre juegos, casi sin darnos cuenta.
Es para mí un privilegio y un honor que Ngeme Tae me cediera legalmente sus diarios. Su lectura ha hecho que comprendiera mejor a este hombre que nos dejó en el verano del año 2000. Yo, entonces, apenas tenía quince años pero sé que siempre estará en mis recuerdos. Vaya aquí mi homenaje y el de mis gentes con la transcripción de los diarios de Carlos Fonseca, nuestro querido amigo y protector Ngeme Tae, desde que desembarcó en el norte de África hasta los días previos a su muerte.

 CONTINUARÁ…


© Ceferino Otálora (Mos)
Septiembre de 2009.
Imágenes tomadas de Internet.
© Sus autores.


36 comentarios:

Mos dijo...

Hoy dejo el inicio de una posible novela corta. Data del 2009 y estaba olvidada en el cajón tal cual se quedó. Entonces, y ahora, veo que sale una historia más larga que un relato pero, al día de hoy, sigue esperando continuación.
Es de esos proyectos que no quieres abandonar pero tampoco te pones a terminar.
¿Continuará? Tal vez, sólo tal vez.

Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Ximo Segarra "ACAPU" dijo...

Te comprendo muy bien, hay proyectos que son así, se quedan parados un tiempo y no se deciden a continuar o a detenerse del todo. A mí me ha gustado lo que he leído, tanto si continúa como si no tiene ese punto de veracidad y ternura tan propio de tus escritos, y por eso se hace fácil y agradable de leer.

Se me ocurre que quizá Anute Tebiang no pudo seguir escribiendo la historia de Ngeme Tae, y que por eso quedó ese primer folio en un cajón. ¿Qué le ocurrió a Anute? ¿Seguirá escribiendo? ¿o quizá eso ya es imposible y alguien se encontrará con ese folio junto con los diarios de Ngeme Tae? ¿quién es ese alguien?
Bueno, ya ves, he dejado volar la imaginación... :)

Un abrazo Mos.

Teresa dijo...

Pues es una historia entrañable, espero que continúe y no la dejes otra vez en el cajón; Ngeme Tae se lo merece.

Dice el dicho que "sin prisa, pero sin pausa", pues tú tómate todas las pausas que necesites, porque aquí estaremos esperando ese final.

Besitos Mos y hasta la vuelta.

Perlita dijo...

Pero ¿ a qué esperas, paisano? Sé por experiencia que cuando se deja una cosa a medio, luego cuesta arrancar otra vez. O la mejoras, o se va a la papelera y esto que leo, promete. Tiene tales visos de realidad que creí al principio que era algo autobiográfico disfrazado de relato. Muy, muy, creíble. Venga, que haya inspiración , cosa que no dudo y suerte.
Un abrazo, Carmen.

MAJECARMU dijo...

Mos,la historia es cercana y entrañable,nos engancha y deja en el aire la inmensidad del espíritu del protagonista...Asi que no te lo pienses,adelante con la historia,amigo.
Mi felicitación y mi abrazo grande.
FELIZ FIN DE SEMANA.
M.Jesús

MAJECARMU dijo...

Mos,la historia es cercana y entrañable,nos engancha y deja en el aire la inmensidad del espíritu del protagonista...Asi que no te lo pienses,adelante con la historia,amigo.
Mi felicitación y mi abrazo grande.
FELIZ FIN DE SEMANA.
M.Jesús

Perséfone dijo...

Ojalá que sí continue. Al menos a mí me encantaría saber como sigue, pues considero este un comiezo de lo más esperanzador y basante prometedor, muy propio para los tiempos que corren.

¡Ánimo!

Un abrazo.

lichazul...elisa dijo...

enhorabuena por tu proyecto!!
de seguro la has madurado y corregido, vendré con más tiempo a leerla, y te dejaré huella

un abrazo

Arturo dijo...

Mos:
Interesante propuesta. Muy a tono con el pensamiento actual, que ve en África a un continente saqueado por siglos y pretende revertir tal historia a través de una revaloración de lo autóctono.
En mi humilde opinión, es mejor dejarlo como está: en el plano de la idealización. De lo contrario se correría el riesgo de escribir un libro carente de mensaje, o simplemente pasatista, que no me parece sea tu estilo. Quizá es por eso que no lo seguiste, entraste a un callejón sin salida. Espero estar en lo correcto.
Un saludo desde el "Nuevo Mundo".

Naranjito dijo...

Quillo MOS, no seas malo, en un libro o aquí en la Orilla, sigue con la historia. Si este es el comienzo la continuación promete.
Un abrazo.

Marinel dijo...

Pues yo te pido por favor, que no te permitas olvidarla de nuevo.
No la dejes en un cajón, llévala contigo allá donde vayas, porque es una novela que reclama vida.
Me ha encantado esta introducción,así que espero seguir su estela,¿sí?
Besos.

disancor dijo...

Como relato es muy bueno, como novela estoy seguro que será un éxito. Así que estoy impaciente por leer la continuación.
Feliz fin de semana.
Un abrazo.

lichazul...elisa dijo...

He vuelto, conmovedora historia,MOs,, sin duda el heredero no solo elevará a héroe al mecena sino que él mismo será una especie de continuador de la obra empezada
Felicitaciones

que pena que los Estados no se hagan cargo de sus gentes y deban de algún que otro particular pintar esperanzas en los rostros de los menos afortunados, pasa en países carenciados y en desarrollados donde la burocracia se hace tirano

abrazo grande

José Manuel dijo...

Tienes que continuar con esta historia tan humana, no la dejes en el cajón, merece ver la luz, lo que he leido me ha gustado mucho.

Un abrazo

Ana dijo...

Buen comienzo Mos, es una presentación para los personajes, ahora tienes que continuarla, para que podamos saber que aventuras vivió Carlos en África. Eso de dejar las historias abandonadas puede venir bien para después retomarlas con ams fuerza, por lo menos a mí me pasa eso...
Saludos Mos
;)

Luján Fraix dijo...

Hola Mos
Es una novela que promete ambientada en una zona atractiva que dejará huella seguramente. Tienes que continuar estos proyectos porque son un logro personal que nadie te quita y quiza puedas publicar; yo tengo 5 que voy editando en un blog porque es muy costoso sacarlas a la luz.

Gracias por pasar por mi diario, la verdad jamás lo imaginé; también por contarme de tu vida. Dejé mensaje allí.

Quiero decirte también que no te sientas obligado a nada por aquello que yo pueda comentar en algún sitio. Desde que comencé en 2009 me han pasado muchas cosas que me han desilusionado, primero sufría ahora ya no porque entendí como es el juego. Cada uno tiene derecho a hacer y decir lo que quiere, yo no necesito comentarios, no los busco... Es más hace unos días cerré la opción porque me sentía cansada y a los dos días tenía, sin visitar a nadie, como 30 mensajes.

No quiero que nadie haga nada forzadamente o por algo que yo pueda decir, somos libres.

Besos.

Rafa Hernández dijo...

Mos como ya te han comentado no dejes esta obra parada en el cajón. Sigue deleitándonos con tú gran talento amigo. África en muchos aspectos es totalmente desconocida, y lo que de ella se conoce, a veces muy maltratada Seguro que estos personajes tuyos nos siguen encandilando y enseñando cosas que no sabemos de ese gran continente.

Un abrazo Mos.

M. JOSE dijo...

Claro que continuará Mos, es una historia preciosa y se merece un buen final. Si te lo propones lo conseguirás, tú puedes. Aquí estaremos esperando la continuación. Un abrazo Mos desde Esquivias.

Jorge del Nozal dijo...

Hola Mos, me encantan tus relatos, consigues que se lean solos. Y están contados con tal veracidad que parecen escenas reales de tu vida.
Busca tiempo donde puedas y sigue escribiendo.
Un abrazo.

Marta C. dijo...

Mos, esa novela (corta o no) puede ser un gran proyecto. Tienes ahí la semilla de una historia con todos los ingredientes de un buen libro. Tu escritura ágil y agradable de leer aún te facilitan la tarea. No lo abandones, por favor. Me permitiré darte un pequeño consejo, que viene de mi propia experiencia y de la de muchos grandes escritores: la constancia. Se trata únicamente de proponerte escribir todos los días, aunque te atasques y solo te salgan dos líneas. ¿Te acuerdas de aquello de "procura que la inspiración te encuentre trabajando"? Pues esa es la clave. Adelante, tienes todo mi apoyo moral y si necesitas una voz crítica pero respetuosa y amable, también te la ofrezco. Muchos besos.

Patricia dijo...

Me guato ese inicio prometedor, la narracion y la aventura bajo esos cielos azules, ojala continues asi regreso para poder apreciarla en su todo,
saludos,

TriniReina dijo...

Mos, yo pensaba que tenías la historia ya completa. O sea, el relato. Lo pensaba porque está perfectamente fraguado para darle continuidad. cosa que desde este momento espero hagas.Eso sí, sin agobios, porque sé a ciencia cierta que como queramos escribir por imposición, propia o ajena, no hay manera...

En verdad que un principio así de bueno, merece una continuidad. estoy segura de ti.

Abrazos

ion-laos dijo...

Impaciente estoy Mos! Bien pudiera ser real.

Besos!

Luisa dijo...

Hola, Mos.

Ya sabes lo que opino yo de los proyectos que están en un cajón. Están ahí por algo. Creo que ha llegado la hora de retomar esta historia. Ponte las pilas y continúa trabajando en ella. Estoy segura que merecerá la pena.

¡Ánimo y a por ella!

Un beso muy fuerte, compi.

Lola Rubio dijo...

Admirado Mos: La verdad que lo he leído y me he quedado con ganas de más. De adentrarme en el mundo interior de Carlos Fonseca, de su vida, sus vivencias, su familia, y el por qué de ir a ese lejano pueblo de África.
Es interesante también imaginar cómo se desarrollarán los acontecimientos, cómo influyó en la vida del jóven africano.
Nos has dejado "con la miel en los labios"... y los lectores tenemos ganas de más.
Te animo encarecidamente que sigas con este relato, que puede ser el principio de una novela.
Y ¿Quién sabe si el próximo año estas en la Feria del Libro?
Recibe un fuerte abrazo.

Isabel Martínez Barquero dijo...

La historia es bonita tal cual la presentas. No sé si te dará para novela corta, eso eres tú quien debe determinarlo, pues sólo nuestra comodidad en unas líneas y una historia nos llevan a seguir escribiendo o a cortar. Soy de las que pienso que no debe forzarse lo que no nos sale, ya que se suele notar y el lector es mucho más listo de lo que suponemos, lo detecta todo.
En fin, supongo que ya sabrás si sigues o no con la historia. Lo bonito es sentirse amparado por las historias y no como faquires sobre lechos de púas.
Un abrazo enorme.

niebla dijo...

Después de mi ausencia de varios días por motivos de familia, me estoy poniendo al día y me encuentro con tu bella historia, tiene futuro, síguela.
Un abrazo.

Endless Love dijo...

Es una historia entrañable, el sabio blanco ha dejado parte de su vida en esa aldea. Seguirá viviendo a través de Anute y seguro que éste podrá seguir contándonos historias de este gran hombre .
Un gusto leerte.
un abrazo

Gizela dijo...

Hola Mos!!!
Espero la continúes
Tiene todos los ingredientes, como tema y tiene tu buena pluma
Es un seguro de lindura, como la herencia que deja Ngeme Tae
Besotessss y muy linda semana

impresiones de una tortuga dijo...

Todos tenemos algún proyecto parecido, pero no lo sacamos.
Tú lo has sacado y ahora... ahora no nos puedes dejar así Moooos, porfa, que yo me lo estaba creyendo.
Un abrazo.

Resu dijo...

Una muy buena historia que nos irás dejando poco a poco o de golpe. Pero seguro que no caerá en el olvido.
Ánimo y a darle forma, que esos "cuadernos del día a día" nos dejarán muy buen sabor de boca.
Buen finde y a disfrutar de la escritura.
Resu

disancor dijo...

Feliz fin de semana.
Un abrazo.

moderato_Dos_josef dijo...

Hola Mos.
Me cruzo contigo, algunas veces, en la web. Sobre todo te veo en el blog de Luisa, del que soy asiduo. ¿Por qué no nos saludamos? Yo si te saludo, y es más, me he quedado impresionado con la gran calidad de esta novela. Te aconsejo que, al paso que sea, la termines; me gustará mucho leerla. Me encantan África y sus paisajes y su bochorno, aunque sus terribles problemas de hambruna y enfermedades me angustian bastante más que nuestra crisis.
Feliz fin de...
Un abrazo.

MuCha dijo...

Es un placer leerte y ver las maravillosas palabras que dejan tus amigos

Yashira dijo...

Pues mira Mos, si esa historia ha estado en un cajón y ha salido a la luz, es por algo, tú podrás decir que por falta de tiempo o vete a saber, excusas mil; si ha salido es porque desea crecer y eres tú el único que puede darle vida, no la vuelvas a dejar en el cajón, creo que es demasiado bonita y no se lo merece.

Es sólo mi opinión, claro, pero tenla en cuenta.

Un abrazo desde mi mar de sentimientos,

María Bote dijo...

Preciosa y conmovedora historia que merece ser terminada, amigo Mos.

Aquí esperaremos anhelantes el resto de su argumeno y desenlace.

Gracias por escribir y compartirlo con nosotros, tus visitantes y lectores.

Besos. María