VEN A LA ORILLA Y QUÉDATE CONMIGO. PODRÁS CONOCERME A TRAVÉS DE MIS RELATOS Y MI POESÍA. TAMBIÉN CON ALGUNOS DE MIS PENSAMIENTOS Y OPINIONES. SIEMPRE QUE VENGAS ENCONTRARÁS ALGO DE CULTURA Y ARTE. Y TODO AQUELLO QUE CREA QUE TE PUEDE INTERESAR.
SE ME OLVIDABA PRESENTARME: SOY MOS Y ESTA ES LA ORILLA DE LAS PALABRAS; EL LUGAR DONDE SIEMPRE SERÁS BIEN RECIBIDO.

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viernes, 6 de enero de 2012

FUEGO EN EL CUERPO

Aquel matrimonio pasaba ya de los cuarenta. Llevaban varios años queriendo tener descendencia sin conseguirlo. Ni las técnicas más modernas ni los mejores especialistas, lograban su objetivo. Sabían que el problema estaba en él y su escaso número de espermatozoides. Sin embargo, ella nunca le reprochó nada aunque, a decir verdad, era consciente que el tiempo jugaba en su contra en aquel menester.
Él, como último recurso, acudió a una vieja curandera que se anunciaba en una revista esotérica. La anciana le habló de un dragón alado, símbolo del vigor y la fertilidad masculina. Le mostró la figura de aquel ser mitológico y le aseguró que, con el dragón tatuado en su bajo vientre y el pertinente conjuro, serían padres muy pronto. Ella misma grabó sobre la piel del hombre aquella criatura legendaria, no sin antes advertirle que el tatuaje no debía ser visto por su esposa hasta quedarse embarazada.
El desesperado marido curó, a escondidas, la herida del  dragón grabado en su cuerpo por encima del pene. En pocos días aquella porción de piel tatuada tomó un aspecto sano e hidratado. Fue entonces cuando, llegada la noche, el hombre hizo el amor con más ganas que nunca. Su esposa  notó cierto cambio: como más brío, más fuerza en las embestidas de aquel apasionado varón que le hacían enloquecer hasta explosionar en sus entrañas. Incluso, sin saber por qué, amanecía excitada por eróticos sueños donde la figura de un dragón jugaba con su sexo en cientos de caricias inimaginables.
A partir de ese día la pareja se entregó a la encomiable tarea de ser padres con el mismo fuego y el mismo deseo que años atrás; o quizá más. Parecía que vivieran una eterna luna de miel, de esas de aquí te pillo aquí te mato. En una de esas sesiones de placer amatorio ella vio algo parecido a un dragón en el pubis de él, pero prefirió no pedir explicaciones. Al fin y al cabo gozaba más que nunca con su hombre y, por si fuera poco,  encima tenía  los más  voluptuosos sueños con aquella figura legendaria.
Una emoción sin igual se apoderó de ambos cuando a ella se le retrasó la regla. Sin embargo, dicho sentimiento les duró poco: los análisis y el dictamen médico aseguraban que no estaba encinta.  El especialista dejó caer la posibilidad de que estuviera entrando en los desarreglos menstruales propios de la menopausia. Eso no bajó el ritmo sexual de la pareja en los días siguientes sino  todo lo contrario. No puedo describir el afán, el ardor, la pasión que para tan digno fin se procuraron los dos entre aquellas cuatro paredes.
Pasaron tres semanas y la fémina no notaba que ovulase; tampoco le venía la menstruación. Se compró un predictor en la farmacia y dio negativo. La mujer no entendía nada; es más,  juraría que algo con vida estaba creciendo en su interior. Llegó a pensar que se estaba obsesionando demasiado con todo aquello, que lo mejor era darse por vencidos y desistir en la idea de tener un hijo propio. Esa noche decidieron no hacer el amor.
Ella se despertó antes del amanecer con malestar en el vientre. Observó   pequeñas manchas de sangre en la braguita e intuyó que, por fin, le bajaba la regla. Fue hasta el cuarto de baño y su sorpresa fue ver cómo, de su dilatada vagina, asomaba algo. Antes de que cayera al suelo pudo coger un huevo  del tamaño y el color de una hermosa chirimoya. Sí, sí, como una considerable chirimoya cubierta de escamas con algo en su interior que se movía queriendo romper el aceitunado cascarón. A continuación se pudo oír un potente grito femenino.
Disipado  el estupor inicial y tras algunas horas de valorar los pros y los contras, unos padres entusiasmados ríen con el pequeño dragón que humea entre sus manos, fruto de su intenso amor. 
El recién nacido parece no extrañar a aquellos seres que le acarician y le hacen carantoñas al decir del aleteo con que se mueve y los gruñidos suaves que suelta de vez en cuando.
Ahora mismo, en algún hogar ignoto, hay un matrimonio que juega con su verdoso retoño alado. Y los tres, creedme, forman una familia feliz.


© Ceferino Otálora (Mos). Noviembre 2011
Imagen tomada de Internet.

46 comentarios:

Mos dijo...

Bueno amigos: la orilla de las palabras comienza el nuevo año con un relato de hace poco tiempo. También hay nueva foto de portada con retoques artísticos de un Mos más actual (vamos, de hace unos meses).
El 2012 despliega sus días. Esperemos que sean días productivos donde las musas quieran quedarse un ratito y guiarme por los mejores caminos de la imaginación.
Os espero aquí, en la orilla, el lugar donde siempre seréis bien recibidos.

TriniReina dijo...

Pues me parece que has comenzado poniendo el listón muy ato, Mos.
Este reato te zarandea entre la pasión y el terror. Aunque hay hijos más raros que dragones, a menos ni humean ni son verdes:) Bueno, retiro lo de que no humean porque hay momentos en que no se puede ni entrar en el cuarto:):):).

Me gustó mucho el relato.
Abrazos
Abrazos

disancor dijo...

Pues, has empezado el año con un relato muy interesante. Sorprendente resultado por la fuerza del deseo.
Un abrazo.

María dijo...

Desde luego imaginación no te falta, Paisano, has empezado el año casi jugando con el miedo y mira qué alarde de originalidad nos has regalado. Bueno, pero que bueno.

Yo, que odio los tatuajes y los piercings, me imagino haciendo el amor con un señor con eso y como que no.

Besos

Endless Love dijo...

Mos, te acabo de descubrir y me ha enganchado el relato, la pasión y el amor desmedido de la pareja llenan el alma. ¿El final? yo elijo pensar que de su amor brotó el amor, me cuesta imaginar el resultado, soy medio negada para ese tipo de fantasía rayando en la ficción, pero lo he disfrutado.
Te sigo y estaré pendiente de tus actualizaciones.
Un abrazo desde Colombia

Mos dijo...

Trini: Pasión, sí; terror, no. Si acaso humor negro, fantasía, no sé. Me alegro que te guste este tipo de relatos que a mí, me agradan también.
Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Mos dijo...

Amigo Disancor: Cuando uno desea algo y lucha por ello, es fácil que consiga su propósito. Aunque, a veces, el deseo y los hechizos hagan que salgan criaturas así.

Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Mos dijo...

María, paisana.: Imaginación sí tiene y algo de realismo mágico. Lo cierto es que la pareja se tomaban la paternidad muy en serio porque no veas como le daban al sexo para tan digna causa.

Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Mos dijo...

Hola Endless love ( me hubiera gustado saber tu nombre real o inventado pero habrá que conformarse con este término): El relato tiene varias escenas. En unas hay pasión, otras amor, otras intriga, otras fantasía y todas sobre una base de humor, ironía muy sutil, no sé. Incluso algo de realismo mágico. Puedes tomar la parte que más te guste, por supuesto aunque, yo lo he parido tal como ha salido de mi imaginación. Y así será esta criatura.

Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Jorge del Nozal dijo...

Hola Mos, que derroche de imaginación.
Has conseguido que valla visualizando el relato
mientras lo leía.Hasta he puesto "caras" cuando
salió el huevo.
Muy bueno.
Un abrazo

Beatriz Salas dijo...

Sorprendente y cariñoso relato que me ha gustado muchísimo. Gracias por ofrecernos tan buenos momentos.
Un fuerte abrazo, amigo.

Jorge del Nozal dijo...

Que derroche de imaginación.
Has conseguido que vaya visualizando cada escena del relato. Hasta he puesto cara de asco cuando salió el huevo. ¡Muy bueno!
Un abrazo.

Mos dijo...

Amigo Jorge: Cuando uno visualiza cada tramo de un relato quiere decir que está metido de veras en la historia. Y eso es bueno también para el autor porque quiere decir que engancha al lector.
Bienvenido a la orilla de las palabras.
Mos.

Mos dijo...

Así es, Beatriz: Quería hacer un relato con un toque cariñoso y que sorprendiera. Pura fantasía, pura ficción. Aunque,...vete tú a saber lo que habrá por ahí...

Bienvenida a la orilla de las palabras.
Mos.

MAMÉ VALDÉS dijo...

Ya estoy de vuelta otra vez y con las pilas cargadas, después de las fiestas vuelvo a mi querida bogosfera, poco a poco me iré poniendo al día, un saludo.

Luisa dijo...

Hola, Mos.

Pues aquí estamos, ante un nuevo año que acaba de nacer como tu espectacular dragoncete, jejeje.

Es una maravilla de relato. Lo tiene todo: amor, ternura, esperanza, magia, sorpresa…
Una narración imposible de dejar hasta el final.

Enhorabuena, compi. Me ha encantado.

Un beso muy fuerte y feliz año.

Rafa Hernández dijo...

Gran relato y gran pluma la tuya amigo Mos. Da gusto leer escritos de este calibre. Un abrazo amigo.

Mos dijo...

Bienvenido, Mamé, a la orilla de las palabras.
Mos.

Mos dijo...

Queridísima amiga Luisa: Este comentario que me dejas, viniendo de ti, me halaga un montón. Vamos que me pongo así de gordo por saber que te ha gustado mi historia de dragones.

Un abrazo desde la orilla de las palabras.
Nos vemos muy pronto.
Mos.

Mos dijo...

Amigo Rafa: Gracias por tus "piropos" literarios. No sabes cuánto me satisface que te haya gustado y que me leas.

Un abrazo desde la orilla de las palabras.
Mos.

Diana Ƹ̴Ӂ̴Ʒ dijo...

Hola Mos:

Qué maravillosa historia, acaparó mi atención de principio a fin, muy creativa y elocuente.

El amor maternal y paternal es tan fuerte que puede nacer de lo más insólito, sin necesidad de tener los mismos genes.

Y tienes toda la razón, en cuanto a tu forma de describirme, soy una soñadora empedernida, me descubriste.

Un cálido abrazo alado.

chus dijo...

Mos no porque pase tu simpatico blog. Por dios me imagine todo y el susto de ordago jajaj. Recorde algo que comento una amiga uruguaya, es enfermera,estaba haciendo una guardia en urgencias del hospital, y llega una señora con su hija, con 16 años, sangrando por la nariz con unos algodones, mi amiga se acerca a pregunrle, como estaba con bata blanca piensa que la doctora, sin dejarle hablar, dice mire usted doctora, le montraba su identificacion, pero insiste, doctora mi hija le duela la tripa y tiene un retraso de regla de dos meses, contesta vale, y la sangre de la nariz ¿que ocurrio? Mire doctora, yo pienso que langre tiene que salir por alguna parte uyyyyyyyyyy. y ocurrio de verdad. un abrazo.

SÓLO EL AMOR ES REAL dijo...

jajajajajaj, extraordinario, me ha encantado...

Paz&Amor

Isaac

Resu dijo...

¡Vaya bichillo verde que nos han dejado los de oriente! está lleno de ternura este relato tuyo, no sé como se las van a arreglar cada vez que suelte esas llamaradas que llegarán algún día, chamuscados como poco.
Un beso compi, habrá que ir pensando en reunirse de nuevo.

Ada dijo...

Qué pasada, Mos. Me he quedado boquiabierta!! Es estupendo. Tu imaginación es algo que no deja de sorprenderme.
Muy bueno
Besos

Ximo Segarra "ACAPU" dijo...

Muy bueno Mos, hay una furia contenida en todo el relato que va dando vida a cada palabra, me ha encantado también ese final, repleto de esperanza.

Hay algo, sin embargo que me ha gustado especialmente: cómo la pareja deja de obsesionarse por el futuro (el ansiado embarazo) y se entregan al presente sin reparos y con mucha energía.

Feliz 2012 Mos, y un fuerte abrazo.

P.D: Gracias por tu comentario en mi post de ayer, mira que me reí agusto... :)

chus dijo...

GRACIAS POR CACPTAR MIS ROSAS. CONFIESO NO ENTRE NUNCA EN TU BLOG, HABLO CON TU PAISANA MARIA, YO VIVO EN CALLOSA DE SEGURA, PERO NO HEMOS PODIDO CONOCERNOS. TE SEGUIRE. UN ABRAZO

chus dijo...

GRACIAS POR CACPTAR MIS ROSAS. CONFIESO NO ENTRE NUNCA EN TU BLOG, HABLO CON TU PAISANA MARIA, YO VIVO EN CALLOSA DE SEGURA, PERO NO HEMOS PODIDO CONOCERNOS. TE SEGUIRE. UN ABRAZO

chus dijo...

GRACIAS POR CACPTAR MIS ROSAS. CONFIESO NO ENTRE NUNCA EN TU BLOG, HABLO CON TU PAISANA MARIA, YO VIVO EN CALLOSA DE SEGURA, PERO NO HEMOS PODIDO CONOCERNOS. TE SEGUIRE. UN ABRAZO

Narci dijo...

Estupendo relato, Mos. Tus finales siempre logran sorprenderme, pero lo mejor de todo es la agilidad y delicadeza con que nos conduces, disfrutando, hasta esos finales.

Besos y feliz 2012

Beatriz Salas dijo...

Mos, querido amigo, vengo del blog de Luisa donde he llegado desde el tuyo y he disfrutado tanto de su relato del primer día de radio que vengo a contártelo. Me ha encantadoooooooo
Un abrazo cariñoso.

Mos dijo...

Hola Diana: Qué bueno que te gustara este relato que va de amores con mucha fantasía:):):):)
Bienvenida siempre a esta orilla de las palabras.
Mos.

Mos dijo...

Hola Chus: Sé que eres una mujer con inquietudes y muy valiente. Sigue así.
Ya ves que hay historias reales que pueden superar a la ficción.
Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Mos dijo...

Amiga Resu: A saber qué será de ellos cuando su cachorrito crezca y eche fuego de verdad:):):):):):)
Nos vemos el viernes para escribir y hablar.
Un abrazo.

Mos dijo...

Amiga Ada: Qué bueno que viniste por mi orilla.
Ya lo ves, de vez en cuando os sorprendo y os quedáis con la boca abierta asimilando lo leído. Y eso me encanta, nena.

Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Mos dijo...

Me encanta saber que te ha encantado, SÓLO EL AMOR ES REAL.
Un abrazo desde la orilla de las palabras.

Mos dijo...

Amiga narci: Bienvenida, me alegro por ello, a la orilla de las palabras. Te agradezco tu comentario donde tanto valoras mi trabajo literario.
Eres muy importante en esta orilla mía.
Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Mos dijo...

Amigo Ximo: Tú sí que vales, tío. Tus viñetas son la leche, la caña, el talento y la gracia juntos, el humor y la crítica de la mano. Yo, sólo intento que paséis un buen rato con lo que escribo.
Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Mos dijo...

Amiga Beatriz: te recomiendo que sigas a Luisa a través de su blog. Escribe magníficamente tanto relatos como poesía. Pronto saldrá su primera novela y dará que hablar.
La experiencia de la radio fue muy grata para los tres que fuimos y la repetiremos siempre que nos inviten a ello.

Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

Tesa dijo...

Es una preciosa y mágica historia de amor, y también de pasión, que tiene un final de esos que me gustan, con humor y ternura, porque a ver, a los padres siempre nos parecen nuestros hijos los más guapos y los mejores.

¿Qué es verde, humea y es un dragón? Y qué, es nuestro dragón y además, nadie es perfecto.

Un abrazo, Mos.

Mos dijo...

Hola Tesa: Es cierto que al final ha salido una historia tierna y de final feliz. Y eso, a pesar del maleficio que la vieja dejó caer por dejarse ver el dragón tatuado.

Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras.

disancor dijo...

Te deseo un buen fin de semana.
Un abrazo.

fus dijo...

Maravilloso cuento y que forma de darle alegria a un matrimonio esperanzados en tener descendencia. No me gustarìa ir a ver a esa señora de medicina alternativa.

Un fuerte abrazo

fus

Teresa dijo...

¡Hola Mos!

Soy nueva en tu blog. Llevo un rato paseando por él y solo puedo decir que estoy encantada. Me gusta todo tus escritos y poemas.

Este relato en concreto me ha fascinado. Es sensible y pasional, con ese toque de fantasía que tanto me gusta. Enhorabuena por él.

Te sigo. Besos.

Mos dijo...

Amigo Fus: ME alegro que te alegre el cuento. Yo tampoco quiero ir a curanderas de esas.
Un abrazo desde mi orilla.

Mos dijo...

Hola Teresa: Estoy saltando de alegría porque me dices que te gusta mi blog, mis poesías y mis relatos. Es que, en el fondo, soy como un niño al que le gusta que le digan qué bien lo hace.
Gracias Teresa.

Un abrazo de Mos desde la orilla de las palabras: tu orilla también.