VEN A LA ORILLA Y QUÉDATE CONMIGO. PODRÁS CONOCERME A TRAVÉS DE MIS RELATOS Y MI POESÍA. TAMBIÉN CON ALGUNOS DE MIS PENSAMIENTOS Y OPINIONES. SIEMPRE QUE VENGAS ENCONTRARÁS ALGO DE CULTURA Y ARTE. Y TODO AQUELLO QUE CREA QUE TE PUEDE INTERESAR.
SE ME OLVIDABA PRESENTARME: SOY MOS Y ESTA ES LA ORILLA DE LAS PALABRAS; EL LUGAR DONDE SIEMPRE SERÁS BIEN RECIBIDO.

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sábado, 29 de octubre de 2011

NO SERÉ YO

Desnuda de amor
una mujer se ampara
en cualquier sombra.

PARVEDAD 49. Del poemario
AZULES ATARDECERES DE LA MEMORIA.
Autora: TRINI REINA


NO SERÉ YO


No seré yo, sal de mi vida, quien te responda

a las preguntas que nunca me haces.

Seguirá  nuestra armonía, a veces el impulso,

esa verdad desnuda entre los dos

que no miente a través de mis pupilas

buscando la complicidad cierta de las tuyas.

Y el tacto impetuoso de los labios hambrientos

que no entiende de falsos deseos,

de lógicas ni lecciones de moral.

De vez en cuando me quito el disfraz

(el tuyo es mi aliento y tú lo sabes),

esperando que viertas la lluvia

sobre mis campos sedientos de juventud.

Puede que no sea  tiempo de fábulas,

tampoco de retóricas ni de promesas;

si acaso de buscar una salida

a este laberinto de sentimientos

hecho ecuación de infinitas incógnitas

que somos tú y yo, mecenas de lo imposible.

Mientras tanto, seguiré viviendo el momento;

no, hoy no seré yo quien  rompa el silencio.

Tal vez mañana.

Cuando
              todo
                       se acabe.


 Autor:Ceferino Otálora (Mos). Octubre 2011


sábado, 22 de octubre de 2011

GEMELOS

Me piden los recién llegados que les cuente un poco la historia de sus orígenes. Recuerdo muy bien cuándo comenzó todo. Fue en el año 2087. Tras los cambios climáticos sufridos entre el 2040 y 2050 y la epidemia del virus de la tos risueña (1) de los años 60, la población humana quedó reducida a poco más de mil millones de habitantes. Desaparecieron más de siete mil millones de seres humanos en esas tres décadas. Por ello la comunidad científica, empujada por los mandatarios de la Federación (2), concentró todas sus investigaciones en el desarrollo de la bio-genética.

Así nacieron los Twins (3). A partir de un embrión fecundado se clonaba otro idéntico, manipulado genéticamente, en el vientre de la madre. A las pocas horas de nacer ambos, se separaban: el auténtico haría una vida normal con su familia; el twin iría a un centro de educación planificada (4), desde donde se le instruiría  para realizar las labores más beneficiosas  según las necesidades humanas del momento. Nadie se ha opuesto a esta medida que puede parecer un tanto perversa y deshumanizada. Tal vez porque los twins sirven de banco de órganos viviente para su homólogo de nacimiento. También son ellos los que hacen las tareas más duras y peligrosas como pueden ser las explotaciones mineras en el fondo marino, la construcción de muros de contención en las ciudades costeras afectadas por la subida del nivel del mar, los viajes interplanetarios, las pruebas  radioactivas, etc.

Desde hace una década se ha evolucionado muchísimo en la clonación de  los twins de última generación. Como ya sabréis, desde principios de este año se crean en laboratorio a partir de una célula del donante propietario de cada twin. Es sorprendente ver cómo, sin importar la edad que tengas, puedes salir con tu doble del centro médico asignado en cuestión de una hora. Y el 2155 terminará con más avances.

La única diferencia con respecto al donante estriba en que un twin es un clon que no puede decidir por sí mismo, ni rebelarse contra sus creadores los humanos. El resto de sentimientos y aptitudes son heredados de su doble. Tampoco pueden reproducirse sexualmente para que su número esté controlado. Aunque sí pueden practicar sexo entre ellos si así lo deciden sus portadores. ¿Eso está bien, no?

Se me olvidaba presentarme: soy el twin 2 Nilfog Kcirtap (5) del humano Patrick Goflin. Tengo sesenta y ocho años y una existencia feliz en esta colonia en Marte. Trabajo aquí, junto al resto de twins, en la construcción de la IV Ciudad Esférica (6) para nuestros dobles los humanos. Os doy la bienvenida, nuevos compañeros, y os agradezco las ganas de colaborar y trabajar que traéis. Seréis un gran relevo para algunos de nosotros. Y gracias a todos por escucharme.

NOTAS DEL AUTOR:
(1). Virus que atacaba al cerebro humano en cuestión de horas. Quienes lo padecían, acompañaban su agonía con un sonido gutural mezcla de tos y risa. De ahí su nombre. Del 2060 al 2072 la población se redujo de 7200 millones a poco más de 1000 millones. 
(2). Las cinco naciones más ricas de la Tierra formaron la Federación Mundial. Se componía de  diez miembros decisorios que rotaban en la presidencia. El resto de países fueron absorbidos por esos cinco.
(3). “Twins” significa gemelos en inglés.
(4). Centros en régimen de internado donde vivían los twin hasta la edad adulta. Allí se les educaba en las áreas o estudios que sus dobles humanos preferían. Algunos twins eran usados como reponedores de órganos y se mantenían con vida artificialmente. Después se sacrificaban. Otros hacían el deleite de los humanos en el campo de las artes o el deporte y eran admirados por todos.
(5). Cada twin tenía el mismo nombre que su alter ego humano, pero al revés. El número que precede al nombre dice las veces que ha sido clonado desde su nacimiento. En este caso ha sido clonado 2 veces. Para ello se deshacían del anterior por haber hecho uso de él, por ejemplo como donante de órganos, y se restituye por otro de otro de tu mismo aspecto y edad. Este gran avance sólo es posible desde enero del 2155.
(6). Los seres humanos encontraron en Marte el planeta más idóneo para adaptarse y poder seguir viviendo. Para ello diseñaron sobre la superficie marciana, grandes burbujas de cristal irrompible, aisladas del resto, donde construir sus nuevas ciudades. Mediante un complejo sistema recibían el oxígeno necesario en su interior.


© Ceferino Otálora Rubio (Mos). Septiembre de 2159.

Imagen tomada de Internet. © Su autor.

domingo, 16 de octubre de 2011

UNA ORILLA INUNDADA DE MÚSICA (7): LA MALA COSTUMBRE, PASTORA SOLER

PASTORA SOLER
Pilar Sánchez Luque (Coria del Río - Sevilla, 28 de septiembre de 1978), más conocida por su nombre artístico, Pastora Soler, es una consolidada cantante española, famosa por combinar copla, flamenco y canción española con sonidos pop. Pastora es una artista precoz que empezó cantando coplas y canciones flamencas cuando tan solo tenía ocho años. En 1994 editó su primer trabajo Nuestras coplas, un disco donde versionaba grandes clásicos de la canción española. Su primer gran éxito no llegó hasta su tercer álbum Fuente de luna, cuyo primer single, Dámelo ya, logró alzarse con el número 1 en la lista de ventas españolas. En 2010, la cantante sevillana celebró sus 15 años en el mundo de la música con el lanzamiento de su primer trabajo en directo, 15 años. Este año publica su noveno álbum de estudio, Una mujer como yo.
(Información extraída de Wikipedia)

LA MALA COSTUMBRE
Parece ser que Pastora Soler encargó este tema a José Abraham, compositor sevillano, como homenaje a su padre, fallecido pocos años atrás. En mi opinión, el mensaje de esta canción encierra una gran verdad que todos, o al menos la mayoría, cometemos: Nos cuesta demasiado expresar nuestros sentimientos a la gente que queremos, que nos aporta algo, que tenemos cerca y que son importantes para nosotros. Es una mala costumbre que deberíamos corregir para que nunca sea demasiado tarde. Escuchad la impresionante voz de Pastora y seguid la letra.
 Un abrazo sincero desde mi orilla. Mos.

Tenemos la mala costumbre
 de querer a medias,
de no mostrar lo que sentimos
a los que están cerca,
tenemos la mala costumbre
de echar en falta lo que amamos,
sólo cuando lo perdemos
 es cuando añoramos.
Tenemos la mala costumbre
 de perder el tiempo,
buscando tantas metas falsas
 tantos falsos sueños,
tenemos la mala costumbre
 de no apreciar lo que en verdad importa,
y sólo entonces te das cuenta
 de cuántas cosas hay que sobran.

Hoy te daría los besos que yo
 por rutina a veces no te di,
hoy te daría palabras de amor
 y las caricias que perdí,
cuanto sentimos cuanto no decimos
 y a golpes pide salir,
escúchame antes que sea tarde
 antes que el tiempo me aparte de ti.
Hoy te daría los besos que yo
 por rutina a veces no te di,
hoy te daría palabras de amor
 y las caricias que perdí,
cuanto sentimos cuanto no decimos
 y a golpes pide salir,
escúchame antes que sea tarde
 antes que el tiempo me aparte de ti.

Tenemos la mala costumbre
 de buscar excusas,
para no desnudar el alma
 y no asumir las culpas
tenemos la mala costumbre
 de no apreciar lo que en verdad importa,
y sólo entonces te das cuenta
de cuántas cosas hay que sobran.

Hoy te daría los besos que yo
 por rutina a veces no te di,
hoy te daría palabras de amor
y las caricias que perdí,
cuanto sentimos cuanto no decimos
 y a golpes pide salir,
escúchame antes que sea tarde
antes que el tiempo me aparte de ti.
Hoy te daría los besos que yo
 por rutina a veces no te di,
hoy te daría palabras de amor
y las caricias que perdí,
cuanto sentimos cuanto no decimos
 y a golpes pide salir,
escúchame antes que sea tarde
 antes que el tiempo me aparte de ti.

Tenemos la mala costumbre.

Autor de la letra: José Abraham

sábado, 8 de octubre de 2011

ROY Y SILO

PUEDES ESCUCHAR ESTE RELATO EN LA VOZ DE BEATRIZ SALAS SI VAS A http://beatrizsalas10.blogspot.com/2011/10/mos-roy-y-silo-del-blog-mos-en-la.html
 La historia que os voy a contar no es una ficción. Puede que sea sorprendente, pero os aseguro que es real. Roy y Silo viven en Nueva York. En Manhattan. En el zoo del Central Park. Roy y Silo son pingüinos barbijos. Roy nació en la Antártida; Silo, sin embargo, procede de una pequeña isla al sur de Australia. Ambos  son pingüinos macho y se quieren. Se quieren de todas las formas posibles.
Todo comenzó tres años atrás. El parque zoológico aumentó su colección de aves acuáticas no voladoras, con dos nuevas variedades. La docena de recién llegados se adaptó fácilmente a su desconocido emplazamiento. Los pingüinos son aves muy gregarias y sociales que no les importa compartir espacios ni territorios. Los recién llegados, en apenas unos días, se mezclaron con los Humboldt, los emperador, los de ojo amarillo, los de las Galápagos. Por supuesto que añoraban las tierras y mares de dónde procedían. Pero allí, realmente, no se estaba tan mal. Era como vivir unas vacaciones eternas en una isla helada llena de comodidades sin tener que huir, ni temer  a las ballenas, ni a las focas leopardo, sus peores enemigos. No comprendían por qué venían a visitarles seres un tanto extraños pero se acostumbraron pronto a ello. Eran tipos iguales a sus cuidadores. Se referían a los humanos: visitantes ociosos de todas las edades que se hacían fotos junto a ellos, que les hablaban en un idioma que no entendían.
Roy y Silo se conocieron buceando. Ambos eran muy ágiles y veloces bajo el agua. Los dos mostraban un dorso azabache brillante y el singular barbiquejo, la delgada franja negra en la parte baja de la cabeza, que los hacía inconfundibles y ese caminar suyo entre gracioso y elegante. Al principio, se buscaban entre los demás para jugar y competir con camaradería. Pocas jornadas después, los dos jóvenes pasaban la mayor parte del tiempo juntos, nadando, paseando, tomando el sol, comiendo, a la hora de dormir, descubriéndose mutuamente por dentro y por fuera. Y así, despacio, pasaron de la amistad a algo  más sublime, a ese sentimiento tan fuerte llamado amor.
En la comunidad de las aves acuáticas no voladoras, la nueva pareja no pasó desapercibida;  aunque contaron siempre con la aceptación de la mayoría. También los cuidadores advirtieron la existencia de una pareja homosexual entre los pingüinos. Pero, dado su grado de profesionalidad y de conocimientos, le dieron a ello la importancia justa.
Pasaron los días, los meses; Roy con Silo, Silo con Roy, el uno para el otro. Sintiendo la necesidad, el apoyo, las ganas de compartir; mirando al horizonte en una sola dirección. Volcando ilusiones y afectos como sólo los enamorados saben hacer.
Pensaban que la felicidad completa la alcanzarían cuando fueran padres, como el resto de las parejas de su hábitat. Soñaban con criar, jugar y vivir con sus propios polluelos. Algo que no alcanzaban a comprender que era imposible entre dos pingüinos machos. Tal vez por eso en su afán de procrear, en su desesperación, incubaron una piedra blanca, redonda, de tacto similar a un huevo.
Durante más de tres meses Roy y Silo, alternando el calor de su cuerpo, empollaron algo sin vida; algo que frustraba sus anhelos de tener familia. Los cuidadores captaron los motivos de tanta tristeza y desaliento; de la falta de apetito y la apatía que invadían a la pareja. Por eso decidieron probar un nuevo método: ponerles un huevo fecundado del laboratorio. Sería preciso  vigilarles más de cerca y suministrarles personalmente el alimento hasta que fueran levantando el ánimo. No les importó hacerlo. Era parte de su trabajo y aquellos pingüinos se lo merecían.
Roy junto a Silo. Silo junto a Roy; manteniendo la esperanza, intentando dar vida con su vida, aguardando el fruto de su amor.
La ciencia y la fuerza de voluntad hicieron el milagro. A las cuatro semanas, pequeños movimientos se  notaban dentro del cascarón. Los dos pingüinos se animaron, recobraron la ilusión.  A los treinta y cuatro días se rompía la envoltura. Nació así una preciosa pingüinita de pelusa gris y vientre blanco como la nieve que, indefensa, exigía alimento antes de abrir los ojos y a la que los cuidadores pusieron el nombre de Tango.
Los padres adoptivos criaron a la pequeña  con toda clase de atenciones, transmitiéndole todo el afecto del que eran capaces. Y así, casi sin darse cuenta, la hembra fue creciendo del modo más natural: con cariño y libertad. Hasta que se independizó de sus mayores, a los que  adora y no cambiaría por nada.
A través de los cuidadores y la dirección del parque, la noticia trascendió a la prensa. La misma prensa en la que el presidente de los Estados Unidos, declara que el matrimonio entre homosexuales es algo nocivo y prohibitivo. La misma prensa en la que el Vaticano, desde el otro lado del mundo, condena la adopción de hijos entre parejas del mismo sexo.
Pero eso, son cuestiones de los humanos: los seres más inteligentes de la Tierra. Roy y Silo sólo son dos pingüinos que se quieren; unos padres adoptivos en el zoo de Nueva York.

© Ceferino Otálora (Mos). Marzo de 2004.
Imagen tomada de Internet. © Su autor.

domingo, 2 de octubre de 2011

MINUSVALÍA


Dª Mercedes Osuna del Moral
Directora General de Servicios Sociales
Subdirección General de Recursos y Programas
para personas con discapacidad.
Delegación nº 4
Avda. de los Almendros, 21
28930  Leganés (Madrid)

Fuenlabrada, 30 de octubre de 2006.

Muy señora mía:
He recibido su escrito 08-114369.10/06, en el que tras pasar de nuevo un Tribunal Médico se me reconoce, para mi sorpresa, el grado de minusvalía del 8%.
Esto me ha dado qué pensar. O han surgido efecto las  novenas y promesas a San Judas Tadeo que lleva mi madre ofreciendo al santo desde hace varios años y se ha producido el milagro, o su departamento goza de una eficacia fuera de lo normal porque, lo que no ha conseguido el equipo de cirujanos que me trató en el Hospital de La Paz durante tres años, lo han conseguido ustedes en diez minutos.
Me explico: hace aproximadamente 25 años sufrí un accidente laboral por el que me dieron una minusvalía del 23%. Después de estos años yo me sentía peor, por lo que pedí una revisión de dicho grado pero no, ¡qué va!, estoy muchísimo mejor, sólo tengo un 8%, ¡qué alegría! Es para celebrarlo dando saltos.
En cuanto acabe este escrito voy a decirle a mis piernas que se dejen ya de fingir y hacerse las quejicas. Que tienen que correr, andar, subir y bajar escaleras como si nada. Y que no me pidan tantos calmantes, ni tantas visitas al fisioterapeuta porque me he enterado que lo suyo no es para tanto. Si veo que no me hacen caso les leeré su resolución para que se convenzan de que, con tan poca minusvalía, podemos andar más y deprisa. Hasta me dan ganas de apuntarme en algún grupo de senderismo y vengarme de todos estos años en que mis piernas se hacían las lastimeras.
Aunque para lástima la de mi vecino del portal de al lado, que tiene un 33% de minusvalía y siempre repite que está mejor que yo. Él me animó a pasar otra vez la revisión al ver que, de vez en cuando, tenía que pararme para continuar la marcha y que no podía seguir su ritmo. ¡¡Ja!!, ya veremos cuando se entere de que, según ustedes, tengo las piernas casi como un ciclista. Claro que a lo peor me ve y nunca se da cuenta. Ya sabemos que la mente humana sigue siendo una incógnita y, a veces, nos juega malas pasadas.

Atentamente:
                        José Crespo Rocamora
                        Avenida de los Atletas, 5   4º A
                        28943 Fuenlabrada

P.D. Por favor cuando vayan a tirar este escrito, ruego lo depositen en la papelera de reciclado. Cuidemos entre todos el medio ambiente. Gracias.


© Ceferino Otálora (Mos). Octubre 2006.

Imagen tomada de Internet. © Su autor.