VEN A LA ORILLA Y QUÉDATE CONMIGO. PODRÁS CONOCERME A TRAVÉS DE MIS RELATOS Y MI POESÍA. TAMBIÉN CON ALGUNOS DE MIS PENSAMIENTOS Y OPINIONES. SIEMPRE QUE VENGAS ENCONTRARÁS ALGO DE CULTURA Y ARTE. Y TODO AQUELLO QUE CREA QUE TE PUEDE INTERESAR.
SE ME OLVIDABA PRESENTARME: SOY MOS Y ESTA ES LA ORILLA DE LAS PALABRAS; EL LUGAR DONDE SIEMPRE SERÁS BIEN RECIBIDO.

Seguidores

domingo, 19 de junio de 2011

LECTURAS DESDE MI ORILLA (3)

MALDITO KARMA
Autor: DAVID SAFIER.


Se acerca el verano. Es tiempo de descanso, de relajarse un poco, de buscar el ocio y apartar a un lado las preocupaciones, los pesares, la rigidez de lo obligatorio, la seriedad de lo cotidiano o, simplemente, hacer una parada en todo aquello que nos amarra en nuestros asuntos más trascendentes y entretenerse.
Y, para eso (y a todo aquel que le guste la lectura), no hay nada mejor que leer un libro desenfadado, con mucha carga humorística, plagado de momentos desternillantes; un libro que te sumerge en un mundo alocado, divertido, tierno, ágil; una historia con aires de fábula y farsa que avanzas sin darte cuenta; una comedia escrita con mucho ingenio. Estoy hablando de MALDITO KARMA de David Safier.
Este libro se editó en España en octubre de 2009 precedido del éxito en Alemania, país de origen del autor, donde se vendieron más de un millón de ejemplares en menos de un año. Fue una de mis lecturas del verano pasado y os aseguro que el desenfado y la risa están garantizados; también el lado romántico y la ternura. Atención al personaje de Giacomo Casanova, reencarnado en gato, que no tiene desperdicio.

EL ARGUMENTO:
"La presentadora de televisión Kim Lange está en el mejor momento de su carrera cuando sufre un accidente y muere aplastada por el lavabo de una estación espacial rusa. En el más allá, Kim se entera de que ha acumulado mal karma a lo largo de su vida: ha engañado a su marido, ha descuidado a su hija y ha amargado a cuantos la rodean. Pronto descubre cuál es su castigo: está en un agujero, tiene dos antenas y seis patas… ¡es una hormiga!
Kim no tiene ganas de ir arrastrando migas de pastel. Además, no puede permitir que su marido se consuele con otra. Sólo le queda una salida: acumular buen karma para ascender por la escalera de la reencarnación y volver a ser humana. Pero el camino para dejar de ser un insecto y convertirse en un ser bípedo es duro y está plagado de contratiempos.”

Como muestra del libro os dejo aquí el capítulo 21:

“Por supuesto, ya había oído hablar antes del karma. Alex había leído un libro sobre el budismo cuando estaba en plena crisis con sus estudios de Bioquímica. Yo, en cambio, cuando entraba en crisis, prefería leer libros con títulos como Quiérete a ti misma, Quiérete más a ti misma y Olvídate de los demás.
─Es muy simple ─dijo Casanova─. Quien obra bien acumula buen karma y entra en la luz del nirvana. Quien obra mal, prolonga su existencia, como nosotros.
─¡Yo no he hecho nada malo! ─protesté.
─¿Estás segura?
Asentí. Insegura.
─¿Ni siquiera una infidelidad? ─insistió Casanova.
Me vino a la cabeza Daniel Kohn.
─¿O perjudicar a alguien en beneficio propio?
Me vino a la cabeza Sandra Kölling y que me quedé con su trabajo porque hablé con los directores del programa sobre su creciente consumo de cocaína.
─¿O quizás ha descuidado a algunas personas de su entorno?
Me vino a la cabeza Lilly.
¿O podría ser que haya hecho sufrir a sus subordina…?
─¡Ya basta! ─le increpé.
─O…
─¿Qué parte del “ya basta” no ha acabado de entender? ¿El “ya” o el “basta”?
─Discúlpeme, madame ─dijo Casanova.
─¿Y por qué no ha acumulado usted nunca buen karma? ─le pregunté.
─Bueno, en primer lugar, porque no es fácil hacerlo en un hormiguero ─replicó.
─¿Y en segundo lugar?
─No va con mi disposición natural.
Y sonrió maliciosamente y con tanto encanto que yo también sonreí.
─Pero seguro que usted lo conseguirá ─me animó.
Lo consideré un momento.
─Pero yo no quiero ir hacia la luz ─repliqué─. Yo quiero impedir que Nina se quede con mi familia.
─Bueno…─Casanova sonrió con complicidad, y comenzó a divagar─: En mi penúltima muerte, Buda se me apareció…¿Supongo que ya ha conocido al señor?
─No le tengo demasiado cariño ─contesté.
─Un sentimiento que comparto totalmente ─dijo Casanova─. En aquel encuentro, la hormiga gorda suspiró y dijo que yo seguía sin entender de qué se trataba. Y que tendría que explicármelo.
─¿Y entonces habló del karma? Y de que con buen karma no se alcanza de inmediato el nirvana. ¿No? ─dije; era todo oídos.
─Primero hay que reencarnarse en un animal superior.
─¿En un animal superior?
─Un perro, un gato, una oveja, según el karma acumulado.
Me sentía electrizada.
─¿Sabe lo que eso significa? ─dijo Casanova sonriendo.
─Sí, que si vuelvo al mundo siendo perro…
─…le será más fácil influir en el mundo de los humanos que siendo una hormiga ─dijo Casanova completando la frase.”

Un abrazo caluroso de Mos desde mi orilla.

sábado, 11 de junio de 2011

TRAGEDIAS


PRIMERA TRAGEDIA.
¡Perdonad señoría, siento molestaros! Yo,… ¡tengo miedo!,... ¡no quería venir! Mi marido ha insistido en la conveniencia de confiar en vos y contaros todo lo que sé. Estoy angustiada, me desvelo con terribles pesadillas, apenas duermo y repito, estoy asustada y temo por mi vida. Gracias señoría, lamento que hayamos entrado así pero sé que vos me escucharéis. Tal vez haya sido lo mejor recurrir a este tribunal. Tengo la boca seca, ¿podrían traerme un poco de agua? Excusad que esté tan nerviosa y agitada; que hayamos irrumpido en su despacho sin pedir audiencia. El asunto que me trae hasta aquí me va a trastornar si no doy sobrada cuenta a esta sala de ello. Y vos, excelencia, sois conocido por vuestra equidad y defensa de la verdad. Duermo intranquila desde hace más de un mes y, sinceramente, sé a ciencia cierta que me persiguen, que quieren matarme. Permítame presentarme, me llamo Giulietta Massini, natural de Parma, esposa del aquí presente Lorenzo Bassi, maestro orfebre; sin duda el más estimado por la alta sociedad veneciana, propietario de los talleres de “La Pietá” junto al puente Rialto.  
  Así es señoría,… veo que nos conoce; sabe que somos gente honrada, con una posición y un nombre ganados con años de trabajo y buen hacer. Su distinguida esposa, amante de las joyas y de la belleza, es una asidua cliente nuestra. Hace pocos días nos hizo el encargo de un precioso collar de perlas. ¡Oh, lo siento!, sé que vuestro tiempo es muy valioso para perderlo en conversaciones banales y la verborrea apresurada de esta ciudadana.Vos recordareis, sin duda, el terrible suceso que conmocionó a toda la ciudad traspasando nuestras fronteras: la muerte de Tonino di Lazzaro. 
¡Dios mío!, estoy segura de saber quién fue su agresor, su asesino. ¿Puedo hablar sin temor, señoría? Permítame que beba más agua; ¡cuándo se me irá esta horrible jaqueca! No hay error posible; todas las pesquisas me conducen a él sin vacilaciones. ¡El asesino es el gobernador de la República, el mismísimo Dux!: ¡¡¡Luigi Vancasselle!!!  Tenéis que creedme, os juro que no miento; imploro justicia por esa víctima inocente que fue Tonino. He hecho mis propias investigaciones y todo concuerda. Dejadme que os explique cuanto sé de lo que aconteció el pasado veinte de febrero.
Aquel fatídico jueves por la mañana, día grande de los carnavales, asistimos mi esposo y yo al estreno de la ópera “La Calisto” del maestro Francesco Cavalli. El teatro de la Fenice, al completo y puesto en pie, estalló en aplausos con la voz sublime, angelical de nuestro Tonino. El más famoso castrati de toda Europa hizo que el público vibrara con su timbre tan refinado, que llorase en algunos momentos con su actuación.  Todavía hoy se humedecen mis ojos recordando el aria in crescendo, el momento más álgido de toda la ópera que el joven cantante interpretó magistralmente. ¡Fue memorable! El papel de Calisto, mancebo inocente, estaba hecho para él. Desde el palco principal el Dux  y su esposa tiraban flores, pañuelos y ovaciones al muchacho por doquier. Por revelaciones hechas de una gran dama amiga mía, me consta que el Duque, a través de su secretario personal, envió una misiva al director de la obra y a Tonino para felicitarles personalmente. Pero estoy convencida  que, con ese mensaje, lo que procuró el Dux fue preparar una cita con el bello joven. Su señoría sabe que hay rumores por toda la ciudad que nadie se atreve a confirmar por temor a represalias… Sí, sí, sobre los gustos “amorosos” del Duque. Pero yo he venido a desvelar toda la verdad ante vos y este tribunal. Querido Lorenzo, por ventura te agradezco que me hayas hecho venir; si no fuera por este dolor de cabeza que me oprime; déjame, debo seguir, decir todo lo que sé. No te aflijas ni llores, amado mío; su señoría me escucha y hará las diligencias oportunas. ¿Dónde está el agua?, dadme agua por favor,… Gracias. Debo seguir con mi testimonio:
Venecia aún llora la pérdida de Tonino el ángel dorado, como se le conocía por sus cabellos rubios ensortijados y su voz celestial. Me alegra comprobar que toma buena nota señoría de todo lo que digo. Volvamos al funesto día. 
 . Después de la ópera, la Plaza de San Marcos se llenó de gente por todos los rincones. El ambiente festivo impregnaba las calles principales y los canales. En la explanada los vendedores ambulantes se hacían un hueco entre los saltimbanquis, los abanderados, los charlatanes de apuestas, los domadores de osos, las echadoras de cartas,…Todos querían llamar la atención de los transeúntes y sacar algún provecho entre tanto derroche. El Gran Canal, atestado de góndolas de todos los tamaños, lucía multicolor con tantas embarcaciones. Días de alborozo, de fiesta, de desenfreno antes de la llegada de la Cuaresma. Vos sabéis cómo brilla Venecia en Carnaval. El pueblo come, bebe, baila, disfruta, vive por unos días la mayor de las libertades. Pero también se producen las mayores felonías, los más viles robos y asesinatos.
Con el tumulto y la algarabía fue entrando la noche. El Dux, maldito sea señoría, presidió el gran baile de máscaras. Toda la aristocracia veneciana se dio cita en el centro de la plaza al ritmo alegre de rondós y valses creados para la ocasión. El resto de los presentes rodeaban a los enmascarados haciendo círculos concéntricos, ocupando todo el lugar y las calles colindantes.
 Desde el canal las góndolas, como luceros del firmamento, adornaban la noche con sus faroles. Sé que me estoy extendiendo señoría; os pido que me dejéis terminar. Intento mostraros los hechos como fueron sucediendo. Solo así alcanzaréis a ver la trascendencia que alcanza la historia. Se me seca la boca, necesito más agua. Ante vos estoy más tranquila. No dudo en que sabrá castigar al culpable y mis noches agitadas e insomnes terminarán. Recuerdo que vi, en la ceremonia del baile de máscaras, al director de la ópera y a Tonino entre los acompañantes del Dux. Me acerqué; todos reían y adulaban al duque mientras éste brindaba por el joven querubín alzando su copa. Avanzaba la noche; las piezas de baile se sucedían una tras otra. Mi sorpresa fue notar la ausencia del  pequeño cantante y el duque de la tribuna de invitados. Sabe Dios que tengo grabados en mi memoria permanentemente todos los sucesos de aquella jornada. Y me estremezco al revivirlos. Intuí que algo extraño estaba pasando.
PINCHA AQUÍ PARA SEGUIR EL RELATO


sábado, 4 de junio de 2011

TÍTERES

“Estamos dispuestos a creer en aquello que anhelamos”
 DEMÓSTENES (384-322 a. de C); orador y estadista griego.
Copyright de la foto: M. Cubillo

Creías que éramos títeres bajo tus hilos; muñecos de cartón fáciles de manejar, poco exigentes, adormecidos por el consumo, iletrados de pensamiento, de vida fácil, haraganes incluso sin pundonor, rebeldes con causa de medio pelo y, desde luego, nada perseverantes . Pues no, no somos títeres, señor sistema. Puedes mofarte cuanto quieras, decir que vamos en manada, que lo nuestro es una patraña  reivindicativa, colegas de hachís y botellón, de tufo pestilente y libre albedrío; una pandilla de pelanas comunistas que campan a sus anchas en las plazas en vez de aprovechar el tiempo y estudiar. ¡Cómo mientes cuando te interesa! Somos gente de paz con futuro incierto que sabe de esfuerzos y no de providencias. Desencantada de los políticos, los empresarios, de los dirigentes que conforman su amplio círculo, señor sistema. Y sí, estamos indignados contigo y crecemos, cada día sumamos más: jóvenes y mayores, hijos y padres, demócratas de verdad silenciada que no tienen reparo en gritar sus quejas a un  mundo que los ignora.
No nos taches de peligro ni de fraude, somos la voz de los desencantados exigiendo que se nos escuche. Algo de lucidez tiene nuestra propuesta aunque tú, poderoso sistema, lo califiques de locura, ¡bendita locura!
No, no somos títeres entre tus brazos. Si acaso cometas al viento, libres de manos y ataduras, buscando un horizonte nuevo al final del camino.

© Ceferino Otálora (Mos). 22 de mayo de 2011