VEN A LA ORILLA Y QUÉDATE CONMIGO. PODRÁS CONOCERME A TRAVÉS DE MIS RELATOS Y MI POESÍA. TAMBIÉN CON ALGUNOS DE MIS PENSAMIENTOS Y OPINIONES. SIEMPRE QUE VENGAS ENCONTRARÁS ALGO DE CULTURA Y ARTE. Y TODO AQUELLO QUE CREA QUE TE PUEDE INTERESAR.
SE ME OLVIDABA PRESENTARME: SOY MOS Y ESTA ES LA ORILLA DE LAS PALABRAS; EL LUGAR DONDE SIEMPRE SERÁS BIEN RECIBIDO.

Seguidores

domingo, 27 de febrero de 2011

UNA ORILLA INUNDADA DE MÚSICA (4): SOLA, DIANA NAVARRO


 “No te olvidarás de ella. Se llama Diana Navarro (como se llama de verdad) y no puedes olvidarla una vez que la escuchas: Diana Navarro. Sobre todo si la has visto crecer, y presentarse a concursos como hacen todas, y soñar como todos soñamos, y cantar y cantar y cantar, y cantar. En Feria, en Semana Santa, en televisiones locales, por los pueblos, cantar, de noche y de día. Cantar como sólo, eso sí, puede cantar esta niña de barrio, del malagueño barrio de Huelin, hecho por humildes pescadores como su padre, 'el Morralla', junto al mar Mediterráneo. El mar antiguo que va y viene en el disco desde Turquía hasta Portugal, con el rumor de su viejo oleaje bajo una media luna o una luna llena de fado que riela por su mojada piel de pulmón planetario. El Mediterráneo y sus sones están en la orquesta y en los arreglos de esta producción con vergüenza torera. Y están los susurros de una sensualidad flamenca, y el calorcito alegre pero elegante de unos besitos zalameros y bailables. Y están el amor, el humor y otra vez el amor, y la huella étnica de una cultura mestiza imparablemente de ida y vuelta, y... 

Esto es lo que hay, ¡ay, ay, ay!, como canta Diana Navarro en uno de los temas. Esto es 'simplemente' lo que es este disco. Un trabajo que busca la calidad encontrándola, que ha huido de la churrería en que a veces puede convertirse la industria musical, y que termina por manchar de aceite refrito el camino por el que luego no puede sino resbalar el talento, aún a riesgo de romperse algo en ese camino, que es el camino más solo del mundo, el camino del artista. De la artista descomunal que es esta Diana felizmente encaminada con este disco hacia ti. ¡Quiérela! No te olvidarás de ella.
DOMI DEL POSTIGO, actor y periodista.


Diana Navarro nació en Málaga un 21 de abril de 1978. En su casa, la música siempre fue una referencia y un acompañamiento en las reuniones familiares por lo que ella, la menor de cinco hermanos,  creció acompañada de la copla y el flamenco. Eso propició también su interés por el cante y las ganas de prepararse para cultivar su voz.
Tras hacerse un nombre en su ciudad natal y después por toda Andalucía, le vino la gran oportunidad. Fue con la edición de su primer disco a nivel nacional: “No te olvides de mí”. Y lo cierto es que nadie se olvidó  de ella porque, con dicho disco, consiguió vender más de 200.000 copias, hacer  120 conciertos, ganar el premio Ondas como artista revelación, ser nominada a los Grammy Latinos, nominaciones al premio Nacional de la Música en varias categorías, Premio del Público de Canal Sur 2005, Premio Cadena Dial 2006 y Malagueña del Año l entre otros.
Hoy día tiene en su haber otros dos discos publicados: “ 24 Rosas” y “Camino verde” y el reconocimiento internacional para una mujer que ha fusionado el flamenco y la copla con ritmos árabes, clásicos e incluso orientales como nadie ha hecho antes gracias a su espléndida voz.
Aquí os dejo el video clip de “Sola”, la canción que le abrió las puertas del éxito y que a mí, personalmente, me cautivó. Poned atención al comienzo del minuto 3 aprox. del video clip: Apasionante voz...
Mos.

domingo, 20 de febrero de 2011

AQUEL TENTADOR PASTEL

A las ocho y media el maldito despertador anunció la hora de comenzar otra dura jornada más. Sonó precisamente en el mejor de los sueños: había sido invitada a un banquete y me disponía a deleitar mi paladar con un suave y exquisito bizcocho de tiramisú. Cuando abrí los ojos, el  estómago me pedía a gritos algo que echarme a la boca. Ilusionada y hambrienta me dirigí a la cocina para prepararme un suculento desayuno. Pero, al abrir la nevera, sólo encontré una triste lechuga y dos yogures desnatados que, para más inri, habían caducado hacía una semana. Inevitablemente tendría que hacer la compra. Desesperada, tuve que conformarme con un café bien cargado y humeante; eso sí, ¡con tres pastillas de sacarina! Oh Dios, ¿por qué todo lo que me gusta engorda?
              Hablando de engordar; en los últimos meses la báscula se había convertido en mi peor enemiga. Mi médico me había puesto a dieta. Para no cansarles les diré que mi alimentación debía reducirse básicamente a mucho verde, mucha fruta, mucha agua, carnes y pescados a la plancha con pocas grasas. Y, por supuesto, nada de dulces.
              Deprimida por aquel panorama, me dispuse a vestirme para bajar al supermercado más cercano. Tras un arduo esfuerzo, conseguí embutirme en una falda roja que, a duras penas, conseguí abrochar. Entre la falda, que me apretaba, y la cuesta que tuve que subir, llegué al supermercado asfixiada.
              Me dirigí directamente a la sección de productos dietéticos: galletas integrales, batidos adelgazantes, mermeladas sin azúcar y demás productos lights. ¡Qué poco encanto tenía todo aquello!
              Hasta allí me llegó el olor penetrante de un suculento pastel recién horneado. La boca se me hacía agua. El estómago comenzó a segregar sus jugos gástricos rugiendo como un león enjaulado. Las manos me temblaban, la vista se me nubló y un sudor frío recorrió toda mi espalda. ¡Dios mío, estaba hipnotizada!; ¡hipnotizada por un pastel!
              No pude evitarlo; me acerqué hasta la pastelería. Un hermoso soufflé era el causante de mi locura. ¡Qué buena pinta tenía!, bañado en caramelo..., rodeado de una gruesa capa de nata. ¿Por qué no?- pensé. ¿Quién se iba a enterar?...” Póngame ese soufflé”- le apremié a la dependienta. Después, ya más animada, hice el resto de la compra. Resultó que, por hacer un gasto superior a sesenta euros, ¡me regalaron una caja de bombones!
              El día estaba resultando perfecto. ¡Me iba a dar un festín! Llegué a casa con la lengua fuera, pero daba igual. Solté el carro de la compra en la cocina, cogí una cuchara y, sin más preámbulos, saqué del envoltorio el esperado y dulce manjar. Me acomodé en el sofá cuchara en mano, dispuesta a saciar todo mi apetito. De vez en cuando, entre cucharada y cucharada, caía algún que otro bombón. ¡La felicidad completa!
              Cuando terminé con todo, me estiré en el sofá para reposar un poco tan inolvidable desayuno.
              Minutos después comencé a sentirme fatal; me dolía la tripa, me picaba todo el cuerpo y me entraron unas terribles ganas de vomitar. Corrí como nunca hacia el cuarto de baño. Del esfuerzo realizado se reventó la cremallera de mi falda. Me vi morir.
               Según mi médico, el mismo que me puso a dieta, en el apetitoso pastel había algún ingrediente en mal estado. Tuve que tirarme un mes a base de arroz blanco, pollo cocido, jamón york y litros y litros de suero.
               Hoy día mi nevera sigue teniendo un aspecto lamentable. Eso sí, la lechuga es fresquísima y los yogures, aunque desnatados, son los mismos que anuncia Cindy Crawford por la tele con esa cintura tan envidiable. Aunque en cualquier momento, os lo juro, vuelvo a las andadas porque, lo que digo yo, existe la vida más allá de la talla 44.
               En fin, os dejo que inauguran un nuevo híper en el barrio y seguro que dan un ágape. ¡Ea!


© Ceferino Otálora (Mos). 10 de Marzo de 2003.
(Sobre una idea original de Milagros Ramos)
Imágenes tomadas de Internet.

domingo, 13 de febrero de 2011

LLAMAD AL POETA (Un poema de RAÚL RIVERO)






El poeta sale alguna vez,
viaja a un planeta, visita rápido una estrella,
pernocta en un pueblo de provincia,
va a ver el mar, la guerra,
llega al fondo de las rosas y los ríos,
busca palabras en los bosques y los cementerios,
sale a hablar con los niños y los viejos,
pero nunca se va,
a lo más sueña;
a lo más se entretiene con un atardecer;
a lo más se entretiene con un arco iris,
pero nunca se va.

Así es que amigos, compañeros:
llamad al poeta.
Llamadlo en el momento del amor,
pedidle un verso que ayude comprender,
pedidle una canción sencilla
para enamorar a una muchacha;
llamadlo también en la tristeza,
en el instante de romper
papeles, fotos, relaciones;
reclamadle unos versos de paz y sosiego,
exigidle un canto de optimismo,
una palabra dulce para la sal del día.

Llamad al poeta si alguien se marcha,
porque él halló canciones en sus viajes
que sirven para aliviar distancias y fronteras.
Y llamadlo si vuelve,
porque el poeta encontró viejos vocablos
nuevos para las bienvenidas,
antiguas melodías para los reencuentros,
rimas especiales para la alegría.
Nunca se va.

Ante un imposible,
llamad urgente al poeta;
él descubrió suaves, nobles imágenes
contra los imposibles.

El poeta sabe fórmulas que apaciguan al tiempo,
tiene bálsamos, versos frescos
para curar de desesperación a sus hermanos.
Para la muerte también podéis llamarlo;
no la evita,
pero tiene elegías para las heridas,
décimas tristes para describirla,
grises palabras fúnebres
que bien repartidas con flores y con lágrimas
pueden ayudar.

Y, amigos, compañeros,
llamad al poeta a la hora del combate,
reclamadle sus canciones en el momento duro.
Él cinceló en las sombras violentas palabras
para el enemigo,
preparó emboscadas, trampas para el pasado,
tiene afilados adjetivos para los traidores.
Nunca se va.

Cuando haga falta, llamadlo;
sencillamente, vuélvete y di en voz baja
 hacia la multitud:
 compañeros, ¿hay algún poeta entre nosotros?
Pregunta. Él estará allí,
preparando palabras, trabajando canciones.
Allí estará.

Llamad compañeros, llamad al poeta.
Él tiene mucho que hacer aquí.



RAÚL RIVERO.
De su obra : “Poesía pública”.
La Habana. 1983

domingo, 6 de febrero de 2011

TRES CITAS SOBRE LA VIDA



1. "Vida: conjunto de pequeños dramas que, todos juntos, no constituyen más que una comedia".
SACHA GUITRY (1885-1957). Dramaturgo y actor ruso.

2. "La vida es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes".
JOHN LENNON (1940-1980).Cantante y compositor inglés. Cofundador de los Beatles.

3. "La vida resulta deliciosa, horrible, encantadora, espantosa, dulce, amarga; pero para mí lo es todo".
ANATOLE FRANCE (1844-1924). Escritor y crítico francés.

Imagen tomada de Internet. Copyright: Su autor.