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domingo, 9 de enero de 2011

PERROS PARLANTES



Cuando Paco y la pequeña Lola vieron entrar a su dueño en la cocina,  supieron que su vida de perros sibaritas pasaría a ser una vida de perros; sin más.


Los dos chuchos callejeros, adoptados hace siete años en aquella casa, adquirieron un buen día la extraña habilidad de repetir los sonidos que escuchaban; como los loros y las cacatúas pero con más nitidez.  Aquella destreza les hizo famosos y tener cierto caché. Eran reclamados continuamente por las televisiones y sus amos sacaban pingües beneficios de los shows que contrataban.

La culpa de aquel infortunio perruno la tuvo el paté de oca que había en la mesa. La dueña solía premiarlos con tal delicatessen  cuando decían algunas frases  extensas y, a su juicio, más ocurrentes de lo normal. Sin embargo, en dicho almuerzo, el matrimonio conversaba haciendo caso omiso a los dos canes que, sin remedio,  se les hacía la boca agua con los efluvios provenientes del preciado manjar. Por ello Lola, comenzó a dar saltos ante su ama y a proferir palabras en alto de lo más…, cómo diría yo, de lo más ¿escuchadas?

—¡Oh, pero…qué lindo! —emitió la perrita con una dulce voz femenina de marcado acento dominicano—. ¡Me encantan la esmeraldas! ¿Significa esto, mi amor, que vas a dejar a la estúpida de tu mujer?

 Los comensales, un tanto atónitos, dejaron de probar bocado y, ejem, no les quedó otra que oír a sus queridos perros parlantes.
—Cómo puedes dudarlo, morena mía. —Ahora era Paco el que hablaba con la misma voz que su amo—. El anillo no es nada. Tienes que tener paciencia; sabes que sí, que me iré contigo al fin del mundo. Anda, chatunga, vuelve a la cama y hazme otra vez eso tan rico que tanto me gusta.

La mujer, con gesto iracundo, le tiró el plato del paté al marido y después se levantó sin mediar palabra. Él, con la cara desencajada, corrió tras ella intentando salir airoso de aquel marrón. Paco y Lola, cómo no, devoraron en un santiamén la sabrosa pasta de oca untada por el suelo. Al tiempo que se relamían  tras el festín, oyeron un fuerte portazo. Los dos perros fueron hasta la cocina y, subiéndose la pequeña Lola encima de Paco, pudo ver cómo la dueña se alejaba en uno de los coches de la familia. Instantes después aparecía el dueño con un bate de beisbol por la puerta. El instinto animal les decía que algo no había salido del todo bien, que mejor esquivar al amo y salir de allí por patas. Y así lo hicieron.

No deambularon demasiado. Esa misma tarde fueron reconocidos por un tipo millonario, excéntrico y amante de la ópera. Los metió en un todo terreno y los condujo hasta una finca de su propiedad a varios cientos de kilómetros de allí.

Paco y Lola siguen viviendo a cuerpo de rey con su nuevo amo.  Aunque lo que peor llevan, creedme, es tener que responder ahora al nombre de Plácido y Montserrat.  Eso y hacer gorgoritos todos los sábados cantando para él “La Traviata”.

© Ceferino Otálora (Mos). Noviembre 2010.
Imagen tomada de Internet. © Su autor.

23 comentarios:

TriniReina dijo...

Pobre perros, que vida más agitada:)

Me temo que, más o menos, tendrán la misma suerte, eso sí, con nombres diferente. Alguien debería de enseñarle a los canes que, "en boca cerrada no entran moscas".
De todas maneras, los anteriores dueños tenían mala conciencia, si no, no se habrían dado por aludidos en la cháchara perruna.

Genial, Mos.

Abrazos a repartir

"ACAPU" dijo...

Porque son los humanos, y no los perros, los que fabrican eso que venimos a llamar "vida de perros".

Un poquito más de compasión y un poquito menos de ansias por enriquecerse harían de este mundo un lugar un poquillo mejor ¿no?

Buen relato :)

Un abrazo.

MAMÉ VALDÉS dijo...

Un saludo desde "Tomara que tu viera..." volveré por tu casa.

disancor dijo...

Interesante relato de perros parlanchines, aunque, entre cantar ópera y la vida de perro, casi es mejor seguir siendo perro-
Un abrazo.

Luisa dijo...

Ay, Mos, qué perros estos más salaos.
No sé si lo diré porque la foto me encanta y los perros en general me parecen unos animales la mar de inteligentes, pero a los que les pierde la boca (por pedigüeños y por lechuzos). Al menos el mío sabe más que Lepe y no necesita hablar. Es cariñoso como un caniche, cuando ve un poco de paté, y si pudiera; también me cantaría La Traviata con tal de comérselo.

Me ha gustado mucho.

Un beso muy fuerte, compi. Nos vemos el miércoles. No te olvides.

josefina dijo...

Me ha encantado el relato.
Un beso

Mos dijo...

Trini: Cuánta razón tienes con eso de que "en boca cerrada no entran moscas".
Ay, si los perros hablaran...
Un abrazo desde mi orilla.

Mos dijo...

Amigo Acapu: El relato es humorístico, un poco de coña y demás. "La vida de perros" es una expresión usada tal vez mal pero sin ninguna intencionalidad contra los canes.
Espero que te lo leas con el humor que requiere.
Un abrazo desde mi orilla.

Mos dijo...

M.Valdés: Pásate cuando quieras. Un honor para mí verte por mi orilla.

Mos dijo...

Disancor: Sí que debe ser un coñazo tener que cantar ópera con desgana todos los sábados. La libertad vale mucho más que un buen paté.
Un abrazo.

Mos dijo...

Amiga Luisa: Sabemos de sobra cómo son los perros. Imagína que el tuyo pudiera hablar. Sería la caña.
Me alegra saber que te ha gustado este relato-ejercicio que tú propusiste al grupo.
Un abrazo desde mi orilla.

Mos dijo...

Josefina: Si has pasado un buen rato leyendo el relato, me alegro.
Gracias por pasar por mi orilla.
Un abrazo y que te mejores.

Narci dijo...

Qué buen relato, Mos, me ha encantado, me he reído, sobre todo pensando en mi periquito, aunque éste no es tan listo, y lo que más repite son los piropos, dedicados a sí mismo.

Besos

María dijo...

Qué bueno, jajaja, me imaginaba la cara de la señora mientras los perros le descubrian "el pastel".

Besos, Paisano

Mos dijo...

Amiga Narci: Cuanto me alegro de que hayas echado unas risas según leías. Me imagino la escena y... jodó, jodó.
También me imagino a los pobres chuchos cantando La Traviata. Vida perra total.
Un abrazo desde mi orilla.

Mos dijo...

Paisana María: De eso se trataba, de sacarle unas risas a la lectura e imaginarse las situaciones. ¡Ay si los perros hablaran!
Un abrazo de Mos desde mi orilla.

Resu dijo...

Con un pellizco de sonrisas y sacudiéndote del adormecimiento de las fiestas, nos has colgado este relato lleno de ternura. Nos vemos pronto, un besazo.
Espero que los Reyes "Majos ellos" se hayan portado bien contigo.

Mos dijo...

Amiga Resu: Feliz año y que venga cargado de ganas de escribir y de ideas para hacerlo.
Me alegra saber que te gustaron mis perros parlantes.
Los Reyes no se han portado del todo mal.
Nos vemos el viernes.
Un abrazo de Mos.

La cuentera Idaluz dijo...

Hay perros que son mejor que las personas. Original relato. Gracias por visitarme en mi blog.

Oréadas dijo...

Jeje, que bueno Mos el relato jeje.
Mi perro no habla pero me canta cada vez que estoy en la cocina jaja un día de estos lo cuelgo en youtube jaja si no lo hice todavía es porque yo le hago los coros y...jajaja
Un besito

Mos dijo...

Cuentera: Casi todos los perros son mejor que las personas. Aunque también creo que se terminan pareciendo a sus amos y si estos son "majos", ellos también lo son.
Un abrazo desde mi orilla.

Mos dijo...

Qué bueno que tu perro cante, Oréadas. Habría que verlo entonando melodías con sus gorgoritos.
A ver si te vas a hacer famosa con él.

No estaría mal colgarlo en You Tube, no.

Un abrazo de Mos desde su orilla.

Anónimo dijo...

Muy bonito el relato.Yo doy fe y certeza de que eso si puede ser cierto.No soy una persona que cree todo lo que me digan,pero si creo lo que veo y oigo.En mi caso tengo una perrita,que desde muy pequeñita emitia sonidos por la nariz,yo entonces pensaba que roncaba,pero al verla que siempre estaba despierta,entonces comprendi que lo que queria es que esos sonidos "umm" se los repitiera,mas tarde se los decia con notas musicales y me los hacia igual,entonces me dije pues voy a intentar con palabras aver si puede hablar,se me ocurrio decirle esas mismas notas del "umm" pero ya con el "hola",me quede perplejo y con la piel de gallina al ver que poco a poco me lo decia mejor.Como no es algo comun ver que un perro pueda llegar a hablar,al mismo tiempo que diera alegria,senti tambien tristeza de no saber a quien puedo explicar este testimonio real de mi perra a quien,a mi preocupacion de que familiares y amistades no pensaran que he perdido el razonamiento,por sugestion etc,etc.
Soy una persona adulta,si mi perra hubiera emitido rujidos que pareciera que dice palabras,pues me habria reido sin mas por mera coindicencia,pero este no es el caso ya que la enseñe en su dia a decir palabras,lo que me sorprendio mucho es que despues se expresara con frases que yo no la he enseñado,quizas es porque ya sabe hablar de lo que oye en casa,y siempre ella desea que se la oiga,al yo contestarle muchas veces que no la entiendo, porque me cuesta entenderla,ya que su sonido es flojo,aparte que habla por la nariz y le cambia la voz de agudo a grave y distorsionado,veo que ella no tiene un sonido definido,aveces parece una niña como en otras parece una adulta,supongo que por su sequedad o humedad en su nariz por eso le cambia la voz.Si ella me hablara las veces que se lo pidiera,entonces seguro que me haria rico llevandola a todas las cadenas televisivas,pero ella solo habla cuando quiere,enfin,he puesto en Youtube,2 videos con fotos "Mi perrita Piti me habla" y el otro " Mi Piti hablandome",espero que os guste.Saludos.Juan Manuel.