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jueves, 10 de junio de 2010

RESPUESTAS

Ayer me preguntaste quién soy
con tus ojos clavados en los míos.
Esperabas una respuesta
que te aclarase viejas dudas.
El momento mágico que habitaba
en ese instante, se disipó;
se desvanecía como las volutas
de humo tras salir de mi boca.
Tú insistías, yo callaba.
No tenía sentido tener que explicarme
después de tanto tiempo. No.
Déjalo, te dije, veo que no me entiendes.
Volvamos a la vida real.

Y ahora, pasadas unas horas
desde entonces, en la soledad
sonora de mi espíritu, te respondo.
Calco mi radiografía en estos versos
de música callada.

Soy un continente sin descubrir,
un océano en calma
sembrado de islas del tesoro,
una alforja cargada de deseos
incumplidos.
A veces, la nota triste de una sonata
de piano; otras, el estruendo vivaz
de los timbales.
Tu bálsamo y tu veneno,
tal vez un indecente.
Un hombre del arte
en un mundo sin belleza.
Una contradicción, un absurdo;
un aprendiz sin experiencia
en este universo de victorias
y utopías. Alguien que busca
el eco del silencio y la palabra
que no viene en los libros.

La bestia herida de sentimientos,
un golpe de locura, un inconsciente,
la panacea de tus mentiras,
el guardián de tus verdades,
un perro. El perro que te sigue.
Un mulato, una geisha,
lo que tú quieras que sea
en los rincones del placer
y más allá, donde empieza el amor.
Un mercader de sueños rotos
que viaja en el tren de tu regazo;
una voluntad perdida,
un corazón con agujeros.
Todo esto soy y tú, tú sin enterarte.
Creía que sobraban las preguntas;
también mis respuestas.
Ya poco importa…
Vuelvo contigo a la vida real.
© Ceferino Otálora (Mos). Mayo 2010.
Imagen tomada de Internet.

13 comentarios:

josefina dijo...

una alforja cargada de deseos
incumplidos.
Precioso he tomado ese pedacito pues así me siento yo.
Un abrazo

TriniReina dijo...

Pues, yo pienso que, aún a riesgo de perder estos tesoros, al dárselos a conocer, hay preguntas que se deben de responder. Quizá así, esa realidad cortante, suavice sus armas y nos hagan más benévola la rutina.

Me ha encantado el poema, Mos. Enhorabuena

Abrazos

Luisa dijo...

Creo que deberías haber puesto que es una poesía inédita.
Mos, tú serás un hombre pero los sentimientos que esgrimes en este poema nos unen a ambos. Hombres y mujeres respiramos igual y somos todo eso y más. Me siento identificada.
Te doy mi enhorabuena por este poema que aúna en él tantos sentimientos. Hay amor, pero también la mirada de alguien que ve las cosas tal y como son, cargadas de la realidad que nos rodea donde cada vez hay menos tiempo para la fantasía que requiere amar.

Buen poema, compi. Nos vemos dentro de un ratito.

Un beso muy fuerte Mercader de sueños rotos.

Mos dijo...

Josefina, me alegro que te guste aunque este poema no habla precisamente de "preciosiddes".
Un abrazo de Mos desde su orila.

Mos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mos dijo...

Trini, la rutina es la gran enemiga del amor y los sentimientos. Pero, a veces, creo que sobran las respuestas.
Un abrazo, maestra, desde mi orilla.

Mos dijo...

Luisa, viniendo de ti, me llenan más las alabanzas hacia este poema.
El poema habla de desencuentros. Esos desencuentros que se padecen cuando las vidas de la pareja van por caminos paralelos que, inevitablemente, nunca se cruzan. Claro que hay amor pero también desilusión y, entonces, es cuando se cuestionan muchos factores de la convivencia.
Estoy convencido que situaciones así se dan. Y no sólo en la pareja, entre los amigos, los compañeros, los hijos, etc.
Volver a la vida real no es más que seguir viviendo sin la chispa que nos hace ser únios e importantes para alguien.
Un abrazo desde mi orilla, amiga.

Tesa dijo...

Me parece un poema maravilloso. Además también me siento así muchas veces. Busco la belleza entre la fealdad, añoro la armonía y el silencio entre los gritos y puedo ser alegre y primaria como un tambor o melancólica como el violín de un músico hambriento.

Me ha gustado muchísimo, Mos.

Un abrazo,

Mos dijo...

Siempre me alegran tus visitas, Tesa; también las palabras que dejas.
Los que nos movemos por estos mundos del arte o la creatividad (del que yo soy un aprendiz), nos encontramos con momentos así.
Eso es lo que nos hace distintos y lo que nos mueve y mantiene.
Y no siempre nos comprenden.
El poema no va exactamente de eso pero, algo se intuye aunque el tema principal sea los desencuentros afectivos.
Un abrazo, maestra, desde mi orilla.
Mos.

Darilea dijo...

Que incomprendidos son los que suspiran a la luna, los que hilvanan palabras que extraviadas vuelan en una mente confusa, que alegre y contraria alegría cuando se embarca en el viento un suspiro y sin ser comprendido alguién busca respuesta.
Mos, me encantó tu poema.
Me siento tan extraña en este mundo dónde siempre hay que dar explicaciones.
:-)

Mos dijo...

Amiga Darilea: Qué razón tienes en lo que dices. Hay mucha gente que se siente extraña en este mundo que suspiramos.
Un placer tenerte en mi orilla.
Mos.

Resu dijo...

La vida real necesita de todo eso y más para ser. Es cierto que no todos nos damos cuenta de las mismos detalles que para otros son tan visibles, tal vez necesitemos un poco de ayuda: una explicación, una respuesta, un pequeño sendero por donde empezar a caminar, una mano amiga que nos guíe. También agota estar pendiente de que te entiendan.
Un beso Mos, precioso.

María dijo...

Paisano, como no te he leído todo (lo voy haciendo poco a poco) pienso que no te prodigas mucho en la poesía pero DEBERIAS hacerlo más; hoy, con esta, te prometo que me has dejado impresionada.

Besos, hasta la orilla que estés.

P.D. El deberías es con mayúsculas a propósito.