VEN A LA ORILLA Y QUÉDATE CONMIGO. PODRÁS CONOCERME A TRAVÉS DE MIS RELATOS Y MI POESÍA. TAMBIÉN CON ALGUNOS DE MIS PENSAMIENTOS Y OPINIONES. SIEMPRE QUE VENGAS ENCONTRARÁS ALGO DE CULTURA Y ARTE. Y TODO AQUELLO QUE CREA QUE TE PUEDE INTERESAR.
SE ME OLVIDABA PRESENTARME: SOY MOS Y ESTA ES LA ORILLA DE LAS PALABRAS; EL LUGAR DONDE SIEMPRE SERÁS BIEN RECIBIDO.

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lunes, 27 de diciembre de 2010

TRES CITAS SOBRE LA FELICIDAD



1) "Muchas personas se pierden las pequeñas alegrías mientras aguardan la gran felicidad".
PEARL S. BUCK (1892-1973). Escritora estadounidense.

2) "El secreto de mi felicidad es tratar las catástrofes como molestias y no las molestias como catástrofes".
ANDRÉ MAUROIS (1885-1967). Escritor francés.

3) "La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar".
THOMAS CHALMERS ( 1780-1842). Teólogo inglés.


Imagen tomada de Internet.
(detrasdelespejo.es)

sábado, 18 de diciembre de 2010

CUENTO DE NAVIDAD PARA EL 2010

Aquel 24 de diciembre la capital amaneció vestida de blanco. A las seis de la tarde, ya oscureciendo, el centro de la ciudad mostraba la mejor de las estampas navideñas: luces de colores, árboles decorados, muñecos de nieve, niños con panderetas pidiendo aguinaldos, adultos con prisas ultimando sus compras, villancicos en los comercios, olor a castañas asadas, algún que otro Papá Noel y frío, mucho frío. El mismo frío que se calaba, varias calles más allá, en los huesos de Antonio y Mercedes.




Antonio y Mercedes eran conocidos por todo el vecindario de la calle Galileo. Se les podía ver con  su paso lento y el arrastrar de pies yendo o viniendo del comedor social del número 14. Por su carácter extrovertido hablaban con todo el mundo que les quisiera escuchar. Por eso era sabido que aquel par de viejitos de ochenta y tantos años llevaban sesenta  casados, que tuvieron tres hijos de los que, por circunstancias, no sabían nada de ellos desde hace mucho tiempo y que malvivían con su escasa pensión en un piso de renta antigua de la calle Bailén.   

Marta volvió a verlos esa tarde desde su ventana del tercer piso del número 15. Venían sonrientes y agarrados del brazo; andando con más cuidado si cabe para evitar resbalarse con el hielo que se había formado en las aceras. Se pusieron a la cola  para entrar de nuevo al comedor de Santa Isabel que, pasadas las seis de la tarde, ya tenía cerca de una treintena de clientes habituales esperando a que abriera sus puertas. Los más jóvenes saltaban dando botes y bromeaban con el vaho que salía de sus gargantas; los mayores se resguardaban con las bufandas, pañuelos y abrigos usados de los rigores del gélido invierno madrileño. Todos ellos se saludaban y sonreían con cierto entusiasmo. Tal vez por esperarles la cena de Nochebuena que, sabían, era especial.

“¿Y por qué no?”, se preguntó Marta a sí misma. Acto seguido fue hasta su dormitorio y se despojó de la bata y las zapatillas. Poco después, con la emoción en el rostro, cruzaba la calle en busca de la octogenaria pareja.
No era la primera vez que coincidían los tres. Por eso, como en otras ocasiones, el encuentro fue distendido y conversaron de temas banales como el frío, la nieve, las fiestas y lo bonito que estaba Madrid con tantos adornos. Marta, en mitad de la charla, cogió las manos de ambos y con cierto disimulo los sacó de la fila del comedor. Antes de que Antonio y Mercedes se percataran de ello, soltó lo siguiente: “Me gustaría que pasarais la Nochebuena en mi casa, conmigo”. La pareja balbuceó algo que Marta, más emocionada si cabe,  acalló dándoles otros  argumentos: “Tengo unos cuantos años menos que vosotros pero, en fin, me encuentro muy sola desde que murió Fernando, mi marido. No tuvimos descendencia y  carezco de familia próxima porque soy hija única. Vosotros tenéis la suerte de estar juntos  aunque sé que con penurias y yo, yo vivo mi vejez rodeada de abundancia envuelta en soledad. Por favor, aceptad mi invitación… En el fondo yo también soy una pobre viejecita”. Esto último lo dijo a la vez que le caían dos gruesas lágrimas por sus mejillas. Los dos ancianos se abrazaron a aquella mujer intentando transmitirle con su gesto todo el cariño que necesitaba. Instantes después le manifestaron la decisión de aceptar su propuesta y, con las explicaciones más o menos pertinentes, se despidieron del resto.

Aquella Nochebuena dos mundos diferentes, que no lo eran tanto, se sentaron a la mesa; tres vidas longevas compartieron además de las viandas, recuerdos, ilusiones y alegrías.

Han pasado dos navidades desde entonces. Madrid vuelve a estar engalanada de luces. El mismo frío, el mismo ambiente, idénticas  prisas por sus calles. Lo cierto es que en el 15 de la calle Galileo, tres corazones amigos siguen latiendo bajo el mismo techo.



© Ceferino Otálora. Diciembre 2010.
Imágenes tomadas de Internet.
© Sus autores.


OS DESEO A TODOS ¡FELIZ NAVIDAD!
Y UN ESPLÉNDIDO 2011.
MOS.


domingo, 12 de diciembre de 2010

LAS HAMBURGUESAS DE MARIANO


Mariano el carnicero no desperdiciaba nada; de la carne atrasada y los peores recortes elaboraba sus hamburguesas. Tras aplicarle un proceso químico que  sólo él sabía, la carne picada mostraba un color rosado de lo más apetecible. «Muy ricas, de verdad; lléveselas con toda confianza», «¿frescas?, he preparado cinco kilos y mira las que me quedan», repetía a la clientela del barrio interesada en tan atrayente producto. Antes de cerrar siempre le hablaba a la foto colgada de sus gemelos. Les  decía que el negocio era el negocio, que tenía muchos gastos y que ellos tendrían una comunión por todo lo alto. Luego les lanzaba un beso casi sin mirar.
 Se disponía a marcharse cuando una señora nueva en el barrio le encargó quince hamburguesas para el día siguiente. Mariano le aseguró que las tendría preparadas y que podía  llevárselas con toda confianza.

La mañana en cuestión, sábado para más señas, la mujer recogió a última hora su pedido, no sin antes valorar el buen aspecto que presentaban. El carnicero insistió en  que sólo utilizaba carnes rojas  y que ya vería cómo tendría éxito. Una vez más cerró la tienda hablándole a la foto de los gemelos, diciéndoles aquello de que el negocio es el negocio y prometiéndoles la mejor de las comuniones.
 
El hospital de la ciudad se colapsó en la madrugada del domingo. Más de una docena de niños fueron atendidos de urgencia por intoxicación alimentaria. Tres  de ellos murieron horas después. Los análisis demostraron que consumieron carne picada en mal estado.
Entre los fallecidos estaban los gemelos de Mariano.

©   Ceferino Otálora (Mos). Octubre 2010
Imágenes tomadas de Internet. Copyright: Sus autores.


domingo, 5 de diciembre de 2010

UNA ORILLA INUNDADA DE MÚSICA (2): LONELY SHEPHERD, Gheorghe ZAMFIR

Gheorghe ZAMFIR (1941), es un músico rumano virtuoso de la flauta de pan, especialmente de la zampoña de su país, a la que él mismo perfeccionó agregando más tonos al instrumento básico. Ha grabado más de 45 álbumes y recibido más de 120 premios entre discos de oro y platino. Sus mayores éxitos los consiguió en las décadas de los 70 y 80. Muchos años después, en el 2003, Quentin Tarantino tuvo la idea de añadir el tema “Lonely Shepherd” (una de sus melodías más conocidas), a la banda sonora de la película “Kill Bill”.



Todas las noches, al acostarnos, nos ponían música en aquel internado. Eran melodías relajantes que invitaban a conciliar el sueño; también a soñar. Tenía diecisiete años cuando oí dicho tema por primera vez y me emocionó. Cerraba los ojos y me transportaba a todos los mundos idílicos que habitaban en mí. Me reconfortaba y hacía sentirme bien a pesar de estar lejos de mi hogar. Era el bálsamo para un corazón adolescente y solitario.
A la mañana siguiente pregunté por el disco que había sonado la noche anterior; incluso pude ver la portada: James Last y orquesta con Zamfir a la flauta interpretando “Lonely Shepherd” (“Pastor solitario”). Hoy llega  a la orilla arrastrado desde mi memoria; el lugar donde vive desde entonces.
Un abrazo.







domingo, 28 de noviembre de 2010

"EL MOS" EN VEUS ANÒNIMES

Conocí a Maribel Sánchez a través de la red. Como muchos cibernautas, clickeaba de blog en blog para ver qué podía encontrar en este mundo plagado de arte, palabras y personas. Así, hurgando, llegué a su blog CALAIX DE SASTRE (www.blogger.com// retallsmaribel.blogspot.com) y a su poesía. Por entonces, yo estaba en el grupo ESFERAdeLETRAS y había intercambio de comentarios y de lectura de blogs. Más adelante, Luisa Fernández y yo, tuvimos la suerte de participar en un macrorecital poético organizado por Maribel en Lérida. Allí conocimos a esta espléndida mujer, todo corazón y amabilidad, amante de las letras y la poesía que se volcaba en cuerpo y alma con cada proyecto que se le presentaba. También conocimos a Josefina, Carlota, Trini Reina, gente de La Vida Rima, Tesa y más nombres que, ahora, me cuesta recordar.
Hace unas semanas recibí una llamada de Maribel en la que me invitaba a  mandarle un pequeño semblante de mi trayectoria literaria, algún poema y algún relato para hablar de mí en su programa VEUS ANÒNIMES de Radio Sabadell FM y así lo hice. Lo cierto es que me parecía demasiado honor para mí pero, a pesar de ello, le mandé unos cuantos poemas y relatos para que ella eligiera los más idóneos.
Pues bien, ayer sábado por la noche Maribel Sánchez ocupó parte de su programa con "el Mos". Ayer que, por cierto, yo cumplía 50 años (¡medio siglo ya!), y tuve un día de llamadas de amigos, felicitaciones, fiesta familiar y buen ambiente, acababa el día con mis versos por las ondas en un programa catalán de poesía; con una mujer entrañable que me recuerda y que me aprecia tanto como yo a ella.
Gracias por todo, Maribel.

Os dejo el reproductor con el programa VEUS ANÒNIMES de ayer, sábado 27 de Noviembre de 2010, por si queréis escuchar algo. También la entradilla del programa con la imagen de Maribel que hay colgada en You Tube.

Un abrazo de Mos desde mi orilla.








jueves, 18 de noviembre de 2010

ELLA, SIEMPRE ELLA

El anuncio decía así: “Chica estudiante de Madrid quisiera mantener correspondencia con chicos y chicas de toda España e Hispanoamérica. Me gusta la música y el cine. También la lectura.  Interesados escribir a María Teresa J. G., Paseo de la Castellana, 205 2ª Esc. 2ºC. Madrid-46”. En la página de intercambios de  “En marcha” (revista juvenil que se distribuía por los colegios salesianos), había varios anuncios parecidos pero el hecho de vivir en Madrid, hizo que me decantase por el suyo.
En mi primera carta le conté que pronto cumpliría los dieciocho años. Que llevaba en aquel internado de Villagarcía de Arosa desde los quince y que, para el año siguiente, terminaría mis estudios en aquella escuela de aprendices ferroviarios. También le hablé de mis aficiones que, por supuesto, coincidían con las suyas y le hice ver que podríamos conocernos cuando yo volviera a casa por Navidad. Fue después de enviar la carta cuando caí en la cuenta de que en el anuncio no decía su edad.
Varios días después ella me contestó. Saber que tenía catorce años y que cursaba octavo de E.G.B., me desilusionó bastante. Me imaginaba a una niña menuda, casi infantil y poco desarrollada con la que no coincidiría demasiado por la diferencia de edad. Algo parecido a lo que era entonces mi hermana. Por eso, tras pensármelo toda una noche, le escribí una segunda carta en la que me atreví a pedirle una foto.
Con su siguiente misiva acompañó una fotografía. Sinceramente, me deslumbró. Era guapa y parecía tener más edad. A los pocos minutos  pavoneaba de ella con todos mis amigos del internado. Tenía  claro que sí; que tenía que conquistar a aquella chica, vernos en navidades e intentar retenerla a mi lado. Por eso, yo también le mandé una foto; después algunas más con frases bonitas en el reverso con la intención de cautivarla. También  cartas  donde me sinceraba con ella pretendiendo mostrarle cómo era yo.
Cuando recordamos todo esto me dice que por las fotos no le gusté físicamente. Que con mi primera carta sintió algo especial al leerla y que con las siguientes y mi forma de ser, terminé de enamorarla. A mí, sin embargo, me encandiló la belleza de su rostro y su alegría contagiosa.
Hoy, 18 de Noviembre, hace treinta y dos años de aquella primera carta que le escribí y seguimos juntos. Recibió otras muchas de chicos y chicas de varias ciudades y países. De aquellas correspondencias conserva la amistad con Mónica, una asturiana que es su mejor amiga.
Es curioso. Ahora, sin dudarlo, me quedo  con la belleza de su alma pero, como dice una de las citas de más abajo, no existen las palabras necesarias para describirla. Sólo diré que la luz que desprende  se convierte en amor incondicional para todos los que la rodean.
Y  palabra que ella, siempre ella, fue así.

NOTA: La primera foto que me mandó es la séptima del vídeo que he colgado.




Audio: SHE (ELLA) de CHARLES AZNAVOUR.
           OTRA COMO TÚ de EROS RAMAZZOTTI.

sábado, 13 de noviembre de 2010

UNA TARDE EN LA RADIO

MIRIAM Y KOKE
ESPERANZA Y LOLI
El pasado jueves por la tarde Resu, Luisa y yo (miembros del grupo MESA DE ESCRITORES), fuimos hasta Villaverde para participar en “NUESTRAS PALABRAS”, el programa literario de Onda Merlín Comunitaria 107.3 de la  FM local (www.omcradio.org). El encuentro fue propiciado por mi hermana, Loli Otálora, asidua colaboradora de dicho programa tan bien dirigido por otras dos mujeres: Loli Piña y Esperanza Monjas del grupo MUSARTE.
Era nuestra primera experiencia radiofónica pero seguro que no será la última porque, queridos amigos, la radio tiene algo que engancha y nos sentimos muy cómodos entre aquel grupo que, mayoritariamente, estaba formado por mujeres.
En “NUESTRAS PALABRAS”, tienen cabida todas las creaciones literarias que los amantes del género envíen a la emisora. También se pueden dar a conocer participando en directo en el programa. Cada uno de nosotros pudimos leer un relato y un poema y, a juzgar por las opiniones recibidas, salimos airosos de la prueba. Yo leí el microrelato "DECLARACIÓN DE INTENCIONES" y el poema "LA NIEBLA Y EL TIEMPO".
Desde aquí mi agradecimiento a Loli, Esperanza, Koke y Miriam (dos jóvenes encantadores en la mesa de control). Sin olvidar a mi hermana, Lourdes y Sebas que leyeron esa tarde junto a nosotros.
Volveremos, sin duda, a Onda Merlín porque nos gusta la gente comprometida con la cultura y las letras; porque nos sentimos como en casa con ellos y porque nuestras palabras queremos que también sean las suyas. Aquí os dejo la grabación del programa por si queréis escucharlo y opinar.


 Un abrazo de Mos desde mi orilla.










sábado, 6 de noviembre de 2010

TRES CITAS SOBRE LAS PALABRAS

1.) "Una palabra hiere más profundamente que una espada"
       ROBERT BURTON (1577-1640). Humanista inglés.


2.) "Faltan palabras a la lengua para los sentimientos del alma"
       JUAN E. NIEREMBERG (1595-1658). Jesuita español.


3.) "La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como
        un pájaro"
        PROVERBIO TIBETANO.


Imágenes tomadas de Internet. Copyright: Sus autores.

domingo, 31 de octubre de 2010

HOMENAJE A MIGUEL HERNÁNDEZ

Ayer se cumplía el centenario del nacimiento del poeta Miguel Hernández. He encontrado por la red una página muy interesante donde hay información de su vida y su obra. Aquí os dejo el enlace: www.miguelhernandezvirtual.com/vida/vida.htm 
También he encontrado un video del poema "Hoy me sobra el corazón" escrito por el poeta en su última etapa y recopilado en sus "Poemas sueltos". Lo traigo a mi orilla como un pequeño homenaje al poeta de Orihuela que amó y luchó por la libertad.



             HOY ME SOBRA EL CORAZÓN.
                   MIGUEL HERNÁNDEZ
 
Hoy estoy sin saber yo no sé cómo
hoy estoy para penas solamente,
hoy no tengo amistad,
hoy sólo tengo ansias
de arrancarme de cuajo el corazón
y ponerlo debajo de un zapato. 
Hoy reverdece aquella espina seca,
hoy es día de llantos en mi reino,
hoy descarga en mi pecho el desaliento
plomo desalentado. 
No puedo con mi estrella,
y me busco la muerte por las manos
mirando con cariño las navajas,
y recuerdo aquel hacha compañera,
y pienso en los más altos campanarios
para un salto mortal serenamente. 
Si no fuera ¿por qué?... no se por qué,
mi corazón escribiría una postrera carta,
una carta que llevo ahí metida,
haría un tintero de mi corazón,
una fuente de sílabas, de adioses y regalos,
y ahí te quedas, al mundo le diría. 
Yo nací en mala luna.
Tengo la pena de una sola pena
que vale más que toda la alegría. 
Un amor me ha dejado con los brazos caídos
y no puedo tenderlos hacia más.
¿No veis mi boca qué desengañada,
que incomformes mis ojos? 
Cuanto más me contemplo más me aflijo:
cortar este dolor ¿con qué tijeras? 
Ayer, mañana, hoy
padeciendo por todo
mi corazón, pecera melancólica,
penal de ruiseñores moribundos. 
Me sobra el corazón. 

Hoy descorazonarme,
yo el más descorazonado de los hombres,
y por el más, también el más amargo. 
No sé por qué, no sé por qué ni cómo
me perdono la vida cada día. 
(Poemas sueltos) 



domingo, 24 de octubre de 2010

ABRAZADAS

El encuentro sonaba a despedida. Marta, a sus ocho años, era consciente de ello.
Últimamente todo el mundo evadía decirle la verdad sobre su madre: « Cualquier día de estos, sale», «antes de Navidad habrá vuelto», «se está recuperando muy bien». Ella insistió en verla. Su tenacidad dio resultado en aquella fría tarde de Diciembre.
La habitación de un hospital. Una madre. Una hija. Un intenso abrazo entre las dos. Sin palabras durante un minuto. Sólo sus corazones, acompasados y unidos, se hacían oír desde dentro de sus vidas.
«No te preocupes mamá. Estaré bien cuando te vayas. Shhh, no digas nada», susurró Marta al oído de su progenitora. Luego, sembró de besos las mejillas de la madre.
La mujer evitó dar explicaciones. Cerró los ojos y contuvo la respiración. El abrazo con la niña la inmunizaba, por unos instantes, de la eterna oscuridad que se había filtrado por sus venas. Se despidió de su hija con el rostro sereno y una sonrisa.
Días después, se llevaba con ella aquel abrazo perpetuo.

© Ceferino Otálora (Mos). Diciembre de 1995.
Imagen tomada de Internet. © Su autor.

domingo, 17 de octubre de 2010

APAGÓN AL DESPERTAR


El reloj. ¿Ya son las seis? Qué sueño tengo. Me quedaría en la cama toda la mañana. ¿Qué pasa con la luz? Esto sí que es bueno: el barrio completamente a oscuras. No se ve un pimiento. La linterna. Creo que está en un cajón de…¡ay!, joder qué golpe. Juraría que anoche dejé la puerta abierta. Tranquilo Juan, no pasa nada. ¡Ahhh!, la chincheta. ¡Me cago en la leche! Anoche no aparecía. Esto me pasa por andar descalzo. Lo que faltaba: la linterna sin pilas. Tampoco tengo velas. Soy un desastre. No veo nada. Me estoy meando. Atina, levanta la tapa y no salpiques. Cualquiera se ducha. Me lavo los dientes y un poco la cara y ya está. ¿A qué le he dado? ¡Zas! Huele a colonia. No me jodas, adiós frasco de Eau Sauvage. Estaba enterito. Más de cinco mil pesetas por el suelo. ¿A que me corto con los cristales? Será mejor que salga con cuidado.
¡Me cago en la mar!, vaya día, hoy ni el desayuno en condiciones. Vísteme despacio que tengo prisa. Llamaré a Luis para que…¡mierda!, tampoco hay teléfono. ¿Dónde dejé las gafas? Creo que en la mesilla. No, no, estuve leyendo en el salón. ¡Ay, qué dolor! Con el pico de la mesa en toda la pierna. Ya no aguanto más. Cartera, llaves, dinero. Llevo todo. Me voy de aquí. De ascensor ni hablar, claro. Ahora seis pisos para abajo a oscuras. Venga, venga, no pasa nada, una mano en la barandilla y bajando con tiento, despacito Juan. ¿Qué es esto? Me cago en…, un chicle pegajoso. ¡Maldito apagón! Vaya lunes se presenta por delante.
© Ceferino Otálora (Mos). Mayo de 1995.
Imagen tomada de Internet. © Su autor.

domingo, 10 de octubre de 2010

UNA ORILLA INUNDADA DE MÚSICA (1): MUSIC, JOHN MILES

La música siempre ha estado a mi lado. Me ha hecho soñar, sentir, bailar. Me ha encogido el corazón y también saltar de alegría. Gran parte de cómo soy se lo debo a ella. Creo que ha llegado el momento de rescatarla y hacer que vuelva a sonar de nuevo. Aquí, en mi orilla. Una orilla inundada de música con la banda sonora grabada en mis recuerdos.

John Miles, guitarrista, compositor y cantante, tenía 27 años cuando publicó Rebel. En él destacaba Music, una balada rockera  y sinfónica producida por su amigo Alan Parsons. En este tema se mezclan la suavidad de los acordes al piano con el ritmo rápido de la guitarra eléctrica; la majestuosidad de la orquesta y los coros con la voz tranquila de Miles y al revés. Como si el cantante hubiera querido abarcar, en cinco minutos, toda la diversidad que ofrece la música. En uno de los fragmentos dice: “Vivir sin mi música//sería imposible//En este mundo de problemas//mi música me saca de ellos”. Dejemos que la música suene en nuestras vidas.






sábado, 2 de octubre de 2010

TRES CITAS SOBRE LAS EDADES DEL HOMBRE

1. "De mis disparates de juventud, lo que me da más pena no es haberlos cometido, sino  no poder volver a cometerlos".


PIERRE BENOIT ( 1885-1962). Novelista francés.

2. "A menudo se echa en cara a la juventud  el creer que el mundo comienza con ella. Cierto. Pero la vejez cree aun más a menudo que el mundo acaba con  ella. ¿Qué es peor?
CH. FRIEDRICH  HEBBEL (1813-1863). Escritor alemán.

3. "Uno, con la edad, se libra del deseo de hacer las cosas como los demás y hace tranquilamente y sin miedo lo que le parece a él".
WILLIAM S. MAUGHAM (1874-1965). Escritor inglés.


   

Imágenes tomadas de Internet.
Copyright: Sus autores.

domingo, 26 de septiembre de 2010

CITA EN EL RIVER´S

Ya pasa de las siete. Espero que no se retrase demasiado. Estoy como un flan, tres cigarros en media hora y mi segunda cerveza. Por el chat y por teléfono parece una chica simpática y extrovertida. Daniela, pelo largo, rubia, diecinueve años, estudiante de Turismo. A ver qué impresión se lleva conmigo. Si supiera cuánto he deseado que llegara este momento. Me enamoró desde el primer día. Joder, vaya tres; primero le vacilan a la camarera y ahora se comen a la morena de la minifalda que, dicho sea de paso, está tremenda. No me gustan los tipos que, en grupo, van de machotes salidos. Este bar no lo conocía pero no está mal. Un punto intermedio entre el barrio del Pilar y Legazpi, puede ser el River´s en la Gran Vía, me dijo. La verdad es que el lugar es acogedor y la música bastante cañera. Esto se va llenando; como tarde mucho no voy a poder mantener ocupada la silla. Estoy deseando pasearla en mi Harley y darnos una vuelta por Madrid. He traído otro casco para ella ¿Le gustará cómo vengo? Lo más cómodo es la ropa vaquera: cazadora, pantalón y una camiseta informal. Ah!, y mis botas camperas. Ya, ya está aquí; me ha visto, qué nervios. Es más guapa al natural. “Hola ¿qué tal?, perdona el retraso. Ha sido por culpa del metro”. “No pasa nada Daniela; aunque ya empezaba a impacientarme. ¿Qué tomas? Guau chica, estás muy guapa; qué quieres que te diga.”. “Tú también Azucena; el pelo corto te queda genial, me gusta. Pídeme una Grimbergen por favor”. “De acuerdo, yo tomaré otra. Voy a la barra, no te muevas. Lo nuestro hay que celebrarlo”.
© Ceferino Otálora (Mos). Marzo 2010
Foto tomada de Internet. © Su autor.


jueves, 16 de septiembre de 2010

ACRÓSTICO PARA DESPEDIR AL VERANO

Sopla un aliento fresco sobre los agostados árboles.


Endebles hojas verdes caen, bailando su único vals.

Pronto las aceras vestirán ocres y marrones otoñales.

Tiempo de dura vendimia y aromáticos membrillos.

Idas y venidas de mochilas escolares repletas de sueño.

Etapas que comienzan; antídotos para la rutina.

Melancolía de ojos apagados y tristes pensamientos.

Bulliciosas ciudades, campos serenos, mares bravíos.

Retos e intenciones agitándose de nuevo en mi cabeza.

El sol se adormece; busca la calma tras el ardiente estío.


Copyright: Ceferino Otálora (Mos). Agosto de 2010.
Foto tomada de Internet. Copyright: Su autor

jueves, 9 de septiembre de 2010

PARADA FORZOSA

Queridos amigos blogueros: ¡Mi ordenador ha muerto! Tenía ocho años de edad y ha sido una muerte súbita. Me ha dejado tirado cuando más lo necesitaba. Un amigo informático de confianza me recomienda que compre otro nuevo. Y esto no estaba previsto en mi maltrecha economía.
En fin, como todo no son malas noticias, os diré que mi chica y yo nos vamos a un hotel rural cercano a Valencia este fin de semana. Una de mis hijas nos invitó e hizo la reserva hace ya unos meses. Intentaremos relajarnos. Ya habrá tiempo después de mirar ofertas, tiendas de informática, folletos, etc y hacer números y más números.
Os escribo esto desde un ciber del barrio que he buscado con urgencia. Intentaré colgar algo en el blog desde el ordenador de algún amigo o amiga.
Me siento un poco náufrago sin poder ir a mi orilla.
Un abrazo de Mos y gracias por esperar mi vuelta.

martes, 29 de junio de 2010

VERANO EN LA ORILLA

El verano ha llegado a mi orilla. Es tiempo de descanso, de relajarse, de leer y dejar la escritura para más adelante. Tiempo de darle una vuelta a la casa y poner un poco de orden en ella. Tiempo de quedadas con amigos y familiares. Tiempo de chapuzones y barbacoas, de siestas y aires acondicionados; de gazpachos y helados. Tiempo de revisar escritos y ordenar carpetas. Tiempo de calor y vacaciones; de menor actividad y mayor holganza. Siempre tendré un momento para visitar vuestros blogs y comentaros vuestros post. Y nada, aquí os dejo un video refrescante y bailongo para llevar mejor el calor estival. Pasadlo bien y un abrazo a todos, queridos visitantes. Nos vemos en mi orilla en septiembre.
Mos.



lunes, 21 de junio de 2010

EN RECUERDO DE JOSÉ SARAMAGO

“El hombre más sabio que he conocido en toda mi vida no sabía leer ni escribir. A las cuatro de la madrugada, cuando la promesa de un nuevo día aún venía por tierras de Francia, se levantaba del catre y salía al campo, llevando hasta el pasto la media docena de cerdas de cuya fertilidad se alimentaban él y la mujer. Vivían de esta escasez mis abuelos maternos, de la pequeña cría de cerdos que después del desmame eran vendidos a los vecinos de nuestra aldea de Azinhaga, en la provincia del Ribatejo. Se llamaban Jerónimo Melrinho y Josefa Caixinha esos abuelos, y eran analfabetos uno y otro. En el invierno, cuando el frío de la noche apretaba hasta el punto de que el agua de los cántaros se helaba dentro de la casa, recogían de las pocilgas a los lechones más débiles y se los llevaban a la cama. Debajo de las mantas ásperas, el calor de los humanos libraba a los animalillos de una muerte cierta. Aunque fuera gente de buen carácter, no era por primores de alma compasiva por lo que los dos viejos procedían así: lo que les preocupaba, sin sentimentalismos ni retóricas, era proteger su pan de cada día, con la naturalidad de quien, para mantener la vida, no aprendió a pensar mucho más de lo que es indispensable. Ayudé muchas veces a éste mi abuelo Jerónimo en sus andanzas de pastor, cavé muchas veces la tierra del huerto anejo a la casa y corté leña para la lumbre, muchas veces, dando vueltas y vueltas a la gran rueda de hierro que accionaba la bomba, hice subir agua del pozo comunitario y la transporté al hombro, muchas veces, a escondidas de los guardas de las cosechas, fui con mi abuela, también de madrugada, pertrechados de rastrillo, paño y cuerda, a recoger en los rastrojos la paja suelta que después habría de servir para lecho del ganado. Y algunas veces, en noches calientes de verano, después de la cena, mi abuelo me decía: "José, hoy vamos a dormir los dos debajo de la higuera". Había otras dos higueras, pero aquélla, ciertamente por ser la mayor, por ser la más antigua, por ser la de siempre, era, para todas las personas de la casa, la higuera. Más o menos por antonomasia, palabra erudita que sólo muchos años después acabaría conociendo y sabiendo lo que significaba. En medio de la paz nocturna, entre las ramas altas del árbol, una estrella se me aparecía, y después, lentamente, se escondía detrás de una hoja, y, mirando en otra dirección, tal como un río corriendo en silencio por el cielo cóncavo, surgía la claridad traslúcida de la Vía Láctea, el camino de Santiago, como todavía le llamábamos en la aldea. Mientras el sueño llegaba, la noche se poblaba con las historias y los sucesos que mi abuelo iba contando: leyendas, apariciones, asombros, episodios singulares, muertes antiguas, escaramuzas de palo y piedra, palabras de antepasados, un incansable rumor de memorias que me mantenía despierto, al mismo que suavemente me acunaba. Nunca supe si él se callaba cuando descubría que me había dormido, o si seguía hablando para no dejar a medias la respuesta a la pregunta que invariablemente le hacía en las pausas más demoradas que él, calculadamente, introducía en el relato: "¿Y después?" Tal vez repitiese las historias para sí mismo, quizá para no olvidarlas, quizá para enriquecerlas con peripecias nuevas. En aquella edad mía y en aquel tiempo de todos nosotros, no será necesario decir que yo imaginaba que mi abuelo Jerónimo era señor de toda la ciencia del mundo. Cuando, con la primera luz de la mañana, el canto de los pájaros me despertaba, él ya no estaba allí, se había ido al campo con sus animales, dejándome dormir. Entonces me levantaba, doblaba la manta, y, descalzo (en la aldea anduve siempre descalzo hasta los catorce años), todavía con pajas enredadas en el pelo, pasaba de la parte cultivada del huerto a la otra, donde se encontraban las pocilgas, al lado de la casa. Mi abuela, ya en pie desde antes que mi abuelo, me ponía delante un tazón de café con trozos de pan y me preguntaba si había dormido bien. Si le contaba algún mal sueño nacido de las historias del abuelo, ella siempre me tranquilizaba: "No hagas caso, en sueños no hay firmeza". Pensaba entonces que mi abuela, aunque también fuese una mujer muy sabia, no alcanzaba las alturas de mi abuelo, ése que, tumbado debajo de la higuera, con el nieto José al lado, era capaz de poner el universo en movimiento apenas con dos palabras. Muchos años después, cuando mi abuelo ya se había ido de este mundo y yo era un hombre hecho, llegué a comprender que la abuela, también ella, creía en los sueños. Otra cosa no podría significar que, estando sentada una noche, ante la puerta de su pobre casa, donde entonces vivía sola, mirando las estrellas mayores y menores de encima de su cabeza, hubiese dicho estas palabras: "El mundo es tan bonito y yo tengo tanta pena de morir". No dijo miedo de morir, dijo pena de morir, como si la vida de pesadilla y continuo trabajo que había sido la suya, en aquel momento casi final, estuviese recibiendo la gracia de una suprema y última despedida, el consuelo de la belleza revelada. Estaba sentada a la puerta de una casa, como no creo que haya habido alguna otra en el mundo, porque en ella vivió gente capaz de dormir con cerdos como si fuesen sus propios hijos, gente que tenía pena de irse de la vida sólo porque el mundo era bonito, gente, y ése fue mi abuelo Jerónimo, pastor y contador de historias, que, al presentir que la muerte venía a buscarlo, se despidió de los árboles de su huerto uno por uno, abrazándolos y llorando porque sabía que no los volvería a ver.”


Extraído del Discurso de aceptación del premio Nobel 1998 que leyó José Saramago tras su entrega.

jueves, 17 de junio de 2010

LECTURAS DESDE MI ORILLA (1)

LA CIUDAD DE LOS HEREJES. FEDERICO ANDAHAZI.

RESUMEN DE LA CONTRAPORTADA:
En la Francia medieval, el duque Geoffroy de Charny ha hecho uso de su maléfica inteligencia para urdir un plan que le asegurará gloria y poder. Dominado por la ambición, se propone revivir el carácter milagroso del Santo Sudario, la perfecta excusa que justifique la construcción de una iglesia para su propio provecho. Mientras tanto, su hija Christine va a protagonizar junto al joven monje Aurelio una tormentosa historia de amor. Oponiéndose a los planes de su padre y dejando al desnudo la licenciosa vida de los conventos, Christine organiza una revuelta religiosa. Juntos fundan una ciudad tan perfecta como efímera, donde la libertad, el amor y el sexo luchan por encontrar un destino.

Aquí os dejo dos fragmentos del libro:

“LIREY, FRANCIA, 1347. Geoffrey de Charny contemplaba extasiado su nueva adquisición. Había extendido el manto sobre el amplio salón y caminaba en torno a él examinándolo con una mano en el mentón. Era una tela de tres pasos de largo por uno de ancho, presentaba un aspecto extrañamente agrisado y la luminosa figura de Jesús le confería un fulgor sacro. (…) De pronto, el duque golpeó las palmas de sus manos y antes de que dejara de reverberar el sonido contra las alturas del techo y las espaciadas paredes de piedra, se presentaron tres criados. El duque les ordenó que vieran el sudario y que luego le dieran su impresión: el primero se persignó y de inmediato comenzó a susurrar unas oraciones. El segundo había caído de rodillas y tocaba el manto como un náufrago que se aferrara a un madero flotando en medio del mar. El otro había quedado anonadado y no atinaba a moverse. Geoffrey de Charny tuvo que ordenarles tres veces y a los gritos que se retiraran del salón. (…) Volvió a mirar la figura sobre la tela y se dijo que, si siendo aquella sábana una pésima falsificación, una pintura hecha por alguien que ni siquiera merecía ser llamado pintor, aún así conseguía suscitar semejantes arrebatos de fe, una confeccionada por el mejor de los artistas podría convocar multitudes.”


“ASTURIAS, ESPAÑA, 1348. El grupo de hombres y mujeres liderado por Aurelio y Christine llegaron por fin a la pequeña villa de Velayo, en Asturias. (…) Las casas del pueblo eran blancas y sencillas y albergaban a gentes del campo y también del mar, agricultores y pescadores, ya que la villa estaba abrazada por el río que desembocaba en las costas del Cantábrico. Aurelio desplegó el mapa y, mirando en derredor, tardó en comprender que el castillo que dominaba el valle (…), era el suyo. Aurelio tomó posesión de su herencia presentando los documentos de propiedad ante el conde de Gijón, don Alonso, hijo bastardo de Enrique II, dueño de la mayor parte de las tierras (…) Acostumbrados todos a la introvertida existencia que llevaban unas en el convento y otros en la abadía, habituados a la vida religiosa, el grupo ocupó el castillo y dispuso de los ámbitos como si se tratase de un monasterio laico. (…) Durante los primeros tiempos las mujeres debían ocuparse de todas las labores: encender y mantener el fuego para cocinar y dar calor al hogar, coser, tejer, bordar, (…) moler los granos, hacer la harina y amasar el pan.(…) Pero a instancias de Aurelio, que tanto padecía en el monasterio la holganza disfrazada de misticismo, poco a poco los hombres comenzaron a asumir algunas tareas: cortar y almacenar leña, …aprendieron algunos rudimentos de herrería,…coser cuero,…fabricar calzado,…la producción de los quesos.(…) Y así, procediendo de acuerdo con los dictados del corazón, cohabitaban los hombres junto a las mujeres, compartiendo el trabajo y el descanso, las conversaciones y el silencio, las lecturas y las escrituras, el techo y el lecho.(…) Era aquel un mundo perfecto.”

jueves, 10 de junio de 2010

RESPUESTAS

Ayer me preguntaste quién soy
con tus ojos clavados en los míos.
Esperabas una respuesta
que te aclarase viejas dudas.
El momento mágico que habitaba
en ese instante, se disipó;
se desvanecía como las volutas
de humo tras salir de mi boca.
Tú insistías, yo callaba.
No tenía sentido tener que explicarme
después de tanto tiempo. No.
Déjalo, te dije, veo que no me entiendes.
Volvamos a la vida real.

Y ahora, pasadas unas horas
desde entonces, en la soledad
sonora de mi espíritu, te respondo.
Calco mi radiografía en estos versos
de música callada.

Soy un continente sin descubrir,
un océano en calma
sembrado de islas del tesoro,
una alforja cargada de deseos
incumplidos.
A veces, la nota triste de una sonata
de piano; otras, el estruendo vivaz
de los timbales.
Tu bálsamo y tu veneno,
tal vez un indecente.
Un hombre del arte
en un mundo sin belleza.
Una contradicción, un absurdo;
un aprendiz sin experiencia
en este universo de victorias
y utopías. Alguien que busca
el eco del silencio y la palabra
que no viene en los libros.

La bestia herida de sentimientos,
un golpe de locura, un inconsciente,
la panacea de tus mentiras,
el guardián de tus verdades,
un perro. El perro que te sigue.
Un mulato, una geisha,
lo que tú quieras que sea
en los rincones del placer
y más allá, donde empieza el amor.
Un mercader de sueños rotos
que viaja en el tren de tu regazo;
una voluntad perdida,
un corazón con agujeros.
Todo esto soy y tú, tú sin enterarte.
Creía que sobraban las preguntas;
también mis respuestas.
Ya poco importa…
Vuelvo contigo a la vida real.
© Ceferino Otálora (Mos). Mayo 2010.
Imagen tomada de Internet.

jueves, 3 de junio de 2010

TRES CITAS SOBRE LA CREATIVIDAD

1. "La creación intelectual, el más misterioso y solitario de los oficios humanos."

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ . Escritor colombiano.


2. "Se podría describir la actividad creativa como un tipo de proceso de aprendizaje en el que el profesor y el alumno se hallan en el mismo individuo."

ARTHUR KOESTLER (1905-1983). Novelista y periodista inglés.


3. " Mientras sea creador -por bajo que sea el nivel de su creación- un hombre puede considerarse verdaderamente libre".

GABRIEL MARCEL (1889-1973). Filósofo francés.


Imágenes tomadas de Internet.

jueves, 27 de mayo de 2010

DESTINOS

“El destino se ríe de las probabilidades”.
E.G.BULWER LYTTON (1803-1873)



Rosaura salió exultante de la clínica. Los análisis demostraban que no había restos de células cancerígenas después del duro tratamiento recibido durante todo un año. El doctor que la trataba le dio el alta definitiva. Su rostro brillaba como el sol de mayo que lucía en Madrid. Había ganado, de nuevo, otra batalla a las vicisitudes que le presentaba la vida. Optó por comprar unas flores y ofrecérselas a la Virgen de la Almudena. Esa es la razón por la que, después de orientarse mentalmente, se dirigió con su Ford Fiesta hacia la catedral. Minutos después, pasaba por debajo del Viaducto de Segovia.
Su´ud llegó hace dos años en una patera. Antes de abandonar la aldea mauritana de donde procedía, prometió a su mujer y sus tres hijos que la vida cambiaría para ellos; que trabajaría duro en España y les mandaría dinero; que incluso, más adelante, podrían venirse con él. No fue así. Los primeros meses estuvo deambulando por la costa vendiendo gafas, relojes y abalorios; más tarde bolsos falsos en mercadillos y terminó en Madrid de mantero de películas piratas. Nada pudo mandar a los suyos. Ahora malvivía entre los arcos del viaducto junto a otros sin techo. Por eso, antes de tirarse al vacío desde el puente, renegó a gritos de su nombre. Su´ud significa “con buena suerte” en árabe.
Las primeras en dar la noticia fueron las emisoras locales de radio: “una mujer de mediana edad, que responde a las siglas R.M.S., ha fallecido hace escasos minutos al caer sobre su vehículo el cuerpo de un hombre de origen magrebí que se ha lanzado desde el Viaducto de Segovia de nuestra ciudad. Según ha informado la policía local, el impacto hizo que el presunto homicida atravesara el parabrisas del Ford Fiesta siniestrado. Su propietaria falleció en el acto provocando un aparatoso accidente en la zona. Según confirman varios testigos oculares, el supuesto suicida sólo presenta fractura de las dos piernas por lo que ha sido trasladado de urgencia al Hospital Clínico”.

© Ceferino Otálora (Mos). Mayo de 2010.
Imagen tomada de Internet
Viaducto de la calle Segovia (Madrid)